Si Cioran fuera tuitero

29 May

La idea de la muerte ayuda a todo, salvo a morir.

Perdimos al nacer lo mismo que perdemos al morir.

No merece la pena matarse: siempre lo hace uno demasiado tarde.

La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto.

No hay arte verdadero que no contenga una fuerte dosis de banalidad.

Mi existencia se me presenta como la degradación y el desgaste de un salmo.

Para absolver a Dios, hacían responsable a Satánas de la infamia de la Creación.

A medida que el arte se hunde en un callejón sin salida, los artistas se multiplican.

Es imposible aceptar ser juzgado por alguien que ha sufrido menos que nosotros.

Después de la medianoche empieza la embriaguez de las verdades perniciosas.

Hay que sufrir hasta el final, hasta el momento en que se deja de creer en el sufrimiento.

Fusión entre la resignación y el éxtasis, entre el estoico frío y un místico descabellado.

El “alma” surgió y se desarrolló a expensas del buen funcionamiento de los órganos.

“Comete usted un error al contar conmigo”. ¿Quién podría hablar así? Dios y el Fracasado. 

No hago nada, es cierto. Pero veo pasar las horas -lo cual vale más que tratar de llenarlas.

Sólo lo que se esconde es profundo y es verdadero. De ahí la fuerza de los sentimientos viles.

Sueño con un confesor ideal a quien decirle todo, confesarle todo: sueño con un santo hastiado.

A medida que los años pasan, decrece el número de seres con quienes puede uno entenderse.

No es la desgracia, sino la felicidad, la felicidad insolente, la que conduce al tono agrio y al sarcasmo.

Después de ciertas experiencias deberíamos cambiar de nombre, puesto que ya no somos el mismo.

No permanece sino lo que ha sido concebido en la soledad, de cara a Dios, uno sea o no creyente.

No es el temor de emprender algo, sino el temor de conseguirlo lo que explica más de un fracaso.

El antídoto del aburrimiento es el miedo. Es menester que el remedio sea más fuerte que el mal.

Cada vez que estoy mal y me apiado de mi cerebro, me siento llevado por un irresistible deseo de proclamar. 

Aquel que tema al ridículo no irá nunca muy lejos ni para bien ni para mal, permanecerá más acá de sus talentos.

Ser objetivo es tratar al prójimo como se trata a un objeto, a un muerto, es comportarse con él como un sepulturero.

El tormento metafísico se sitúa mucho antes de esa insipidez universal que sigue al advenimiento de la Filosofía.

No se crea una obra sin apegarse a ella, sin convertirse en su esclavo. Escribir es el acto menos ascético que existe.

Si lo propio del sabio es no hacer nada inútil, nadie me ganará en sabiduría: ni siquiera me rebajo a hacer cosas útiles.

En cuanto uno se recuesta, el tiempo deja de fluir y de tener importancia. La historia es el producto de una raza en pie.

Desde la infancia percibía ya el deslizarse de las horas, libres de toda referencia, de todo acto y de todo acontecimiento.

Se trasciende la muerte por la búsqueda de lo indestructible a través del verbo, a través del símbolo mismo de la caducidad.

Si antaño frente a un muerto me preguntaba: “¿De qué le sirvió nacer?”, hoy me pregunto lo mismo ante cualquiera que esté vivo.

Cada vez que me falla la memoria, pienso en la angustia que deben experimentar los que saben que ya no se acuerdan de nada.

Los desconsuelos de cualquier género pasan, pero el fondo del que proceden subsiste y nada lo mitiga. Es inatacable e inalterable.

Días milagrosamente cuajados de esterilidad. Y yo, en vez de alegrarme, de cantar victoria, me dejo invadir por el despecho y el mal humor.

La calle es tranquilizadora porque se piensa menos en uno mismo, en ella todo se debilita y se deteriora, empezando por las angustias.

Sólo a los niños o a los locos les perdonamos su franqueza: los demás, si tienen la audacia de imitarlos, se arrepentirán tarde o temprano.

Detenerme en los cementerios rurales, tenderme entre dos tumbas y fumar durante horas. La considero la época más activa de mi vida.

Me imaginaba bien tranquilo en mi tumba. Y en seguida me ablandaba. No desdeñemos tanto nuestro cadáver: puede sernos útil a veces.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: