Archivo | febrero, 2013

Cavilaciones finales sobre Twitter explicadas a Catalina

24 Feb

Querida Catalina, gracias por tanto entusiasmo,  estoy acostumbrada a ese tipo de reacciones, pero siendo tú la Catalina que eres he decidido redactar mis cavilaciones finales sobre Twitter para ti.

Me preguntabas ayer si mi presencia en Twitter y mi escritura en blogs debe interpretarse como parte de un proyecto en el que me propongo analizar las reacciones de la gente, si analizo a los usuarios con el rigor con el que Rodolfo Llinás se ocupa del cerebro,  en un nivel casi científico; si siendo tan dulce como soy y escribiendo tan bien como escribo no valdría la pena recoger lo más  selecto de mis Pensamientos Superiores en un libro y yo vuelvo a decirte hoy lo mismo que digo siempre que una persona noble como tú se acerca con mirada dulce y me dice lo grande que puedo llegar a ser gracias a la escritura. La respuesta es no, no Catalina, no vale la pena, cualquiera escribe un libro, y además se leen más los posts y los tuits que las hojas de papel impresas. Mi pasado reciente y mi futuro es internet, si aparezco en libros seguirá siendo citada, como epígrafe, en una bibliografía o cuando un alma caritativa decide que mis reflexiones son tan profundas y eruditas que vale la pena verlas también en letra impresa.

Si publico un libro  tendría que hablar en público con un vendedor de libros, un editor, un amigo que diga lo excepcional que soy, que hable con mirada llorosa de mis similitudes con Borges, Joyce, Kafka… y no, yo no podría soportar tanta tontería junta (sin contar con el público que iría complacido a hacerle preguntas a la maestra, a decirle que la conoce, la ama y quiere ser como ella). Te lo dije anoche y te lo vuelvo a repetir: este es un juego gracioso, ser @ensayista es divertido, pero hay momentos en los que me desespera tanta admiración desmedida, tanto reconocimiento, tanta confusión alrededor de mi vida, nombre, honra, pasado, presente y futuro, tantas declaraciones de amor, odio y desconcierto.

Anoche sentí que sólo conoces este blog y lees algunos tuits.  Catalina, soy más grande de lo que te has podido imaginar. Soy la primera colombiana erudita que interactuó con masas enardecidas en espacios virtuales, empecé en chats, luego en comunidades con usuarios de Argentina, Chile, México y España; desde cuando surgieron las salas de chat, los foros y los blogs yo he estado ahí ¿tiene  sentido ser humilde? ¡no, la humildad no sirve para nada! El mejor recuerdo que me quedó de mis incursiones pasadas en foros y blogs, el público más exigente que he conocido es el de Argentina, fuero los únicos que lograron deslumbrarme un poco.

A los usuarios colombianos los conocí en  2010 a través de Twitter. Siempre que llego a una comunidad logro llamar la atención de una forma que a mí también me desconcierta, ¿cuál es el truco? supongo que está relacionado con la escritura, con lo que se dice y el modo de decirlo.

Este blog, desde el que estás leyendo estas líneas, tiene apenas un mes, pero he tenido otros blogs. El último lo creé en  2007 y lo abandoné hace un mes, mira, este es el enlace http://ensayista.blog.com.es/; lo clausuré porque puedo irme todas las veces que quiera, practico la cultura del desapego, me fascina el autor de Eclesiastés. Me preguntas dónde puedes encontrar todo lo que he escrito sobre Twtter, no es tan complicado, sólo debes dejarte guiar por los tags http://ensayista.blog.com.es/tags/twitter/

Margarita Posada: una puta vieja

23 Feb

Para expresar lo que me inspira Margarita Posada es preciso que hable antes de mí cuando era joven: tenía tetas grandes y culo abundante, tanto que ningún hombre podía creer que fuera bogotana.  Esas tetas y ese culo no eran mi carta de presentación, jamás le di gracias a Dios, a mi madre, a la naturaleza ni a la genética por haberme hecho tetona y culona. Al contrario, esos “atributos” me hacían sentir incómoda porque atraía miradas de hombres que pensaban en sexo y sólo en sexo. Mientras ellos pensaban en sexo y sólo en sexo yo buscaba la manera de que ellos hablaran conmigo porque la idea de usar esas cualidades para buscar amor, dinero, placer o ser portada en la revista SoHo para recordar a los cincuenta que fui tetona y culona, jamás formó parte de mi  perspectiva de futuro.

Mientras los hombres pensaban en sexo cuando me veían yo sólo deseaba ser mayor para que dejaran de mirarme, de desearme y de decírmelo (los piropos siempre me han parecido agresivos, no entiendo por qué Camila Zuluaga dice que cuando le dicen algo bonito ella lo agradece).

Como yo era inteligente  sabía que las tetas y el culo son atributos para atraer machos deseosos de aparearse con la hembra, me sentía triste porque no quería sentirme deseada, sólo quería hablar, me gustaba cuando me decían que les gustaba mi voz,  mi forma de caminar o mi forma de pensar; me gustaba cuando me decían que era una persona difícil de olvidar,  única porque era auténtica, porque no medía las palabras antes de pronunciarlas, una persona seria con risa de niña.

Margarita Posada también tuvo tetas y culo grande, ahora tiene las tetas más grandes que antes porque se sometió a una cirugía estética; también se están definiendo en su rostro  marcas de mujer vieja, de mujer vivida,  se nota que ha comido muchas vergas, a ella le fascina decir que le fascinan las vergas en casi todas las crónicas sobre su vida sexual que publica en la revista SoHo. Ella sospecha que comer muchas vergas la hace ver más mujer, más definida en su condición de heterosexual.

Margarita Posada es una mujer despreciable, más despreciable desde cuando narró su experiencia en Biancas, un bar de lesbianas que cerró sus puertas pocos días después de que ella fuera a reírse de las mujeres que frecuentaban ese sitio porque no parecían mujeres.  Mientras desprecia el sitio, las mujeres, la música, la forma de bailar, resalta lo maravilloso que es ser una mujer como ella -una mujer tetona y culona-. De tanto ver mujeres que parecen hombres  termina antojada de verga, ese es el resumen de su trabajo periodístico para una de las revistas más prestigiosas de Colombia.

Nuestra comedora compulsiva de vergas también es escritora de novelas, trabaja en radio y participa en tertulias de todo tipo; hace poco, en un foro organizado por la revista Semana, le pidieron que explicara por qué se desnuda en SoHo, si este hecho la pone en una situación de minusvalía, de objeto, de pedazo de carne para exhibir. Ella, con las cualidades intelectuales que la caracterizan respondió con un enfático: “Me desnudo en la revista SoHo porque quiero, puedo y no me da miedo”.

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No se den el cabeza con drogas y alcohol

21 Feb

El doctor Rodolfo Llinás es el colombiano con mayor posibilidad de ser Premio Nobel de Medicina. Es el actual jefe de neurociencia del Hospital de Nueva York y es uno de los  médicos que más ha estudiado y que más sabe del cerebro en el mundo.

¿Será posible algún día hacer trasplantes de cerebro?

No, absolutamente imposible. Y no porque si a uno le trasplantan un cerebro, no le estén trasplantando un cerebro, que a alguien se le tomó de su cuerpo. Es que usted desaparece como tal cuando le quitan el cerebro para ponerle uno nuevo. Una mano o el corazón pueden trasplantarse, pero el cerebro, nunca. Si yo me quito mi cerebro y me pongo el suyo, ya no soy yo, sino que soy usted.

¿Es posible en el futuro descubrir una vacuna contra el Alzheimer y el mal de Parkinson?

Sí, no sólo una vacuna, hay muchos tratamientos, de eso he venido hablando últimamente. Eso ya es mucho más real, porque el Parkinson es una enfermedad degenerativa, y el Alzheimer es una enfermedad degenerativa. Trabajamos la proteína de una persona como antes experimentamos con el cerebro de un calamar. Ya conocemos el mecanismo de la enfermedad y la solución es muy factible.

¿Pronto o muy lejana todavía?

Creo que es probable que en los próximos diez años haya una solución, que pueda encontrarse la curación. Tenemos una droga que sirve aunque no es perfecta, y porque sirve es que ya uno tiene más o menos arrinconada la enfermedad.

¿Usted ha señalado la posibilidad de una especie de vacuna para incitar el  amor?

Me han preguntado mucho sobre eso, ¡pero cómo voy a decir semejante cosa! No existen vacunas contra una situación de ese calibre. El amor no es una enfermedad, no es un virus, ¿entonces a quién se va a atacar? ¿Y entonces qué es el amor? Es un estado funcional del cerebro. Y las bases del sentimiento no las entiendo aunque sé dónde están.

Además de las drogas y el alcohol, ¿es cierto que ser negativo también deteriora el cerebro? Es decir: ¿es dañino ser pesimista o amargado?

Ser pesimista o amargado es un estado del cerebro. No se puede ser triste sin cerebro. Entonces usted me pregunta si el estado general de la tristeza o la amargura deterioran el cerebro. Yo le diría que no, porque el cerebro ya está dañado: por eso es que está triste todo el tiempo, son funciones del cerebro que han evolucionado. Cuando uno está feliz es porque está relacionado con algo bueno. Es conveniente hacer cosas que le mejoren a uno la vida. Es importante la capacidad de reproducirse, la sensación de no sentir dolor. Aunque parezca obvio, generalmente uno se siente bien cuando deja de sentirse mal. Después de un dolor de cabeza, yo me siento fantástico porque ya no tengo dolor de cabeza.

¿A qué edad es más importante en el cerebro la educación?

La educación debe hacerse tan tempranamente como sea posible. A los niños hay que enseñarles a pensar, a que generen sus propias soluciones. Hay que enseñarles a que entiendan, pues el saber se pierde. ¿Acaso usted recuerda los afluentes del Caquetá? ¿Los estudió? Es inmensa la cantidad de cosas que aprendimos pero que no sabemos porque no tuvieron contexto. En la educación le queman a uno el cerebro. A los niños hay que enseñarles a pensar, es decir, enseñarles en contexto.

¿Se podrá llegar a leer alguna vez la mente humana, la de los demás?

Sí, ya lo hablamos: cableándolo, o con estímulos. Una vez trabajé en París y teníamos que llegar por la noche y el celador cerraba con llave, y entonces debíamos timbrar, y el celador nos echaba unas vaciadas tremendas: que ya estaba en la cama, que qué desgracia, y escupía y gritaba. Entonces dije: Vamos a hacer un experimento interesante: le llevamos una botella de vino. Entonces el celador cambió y cada noche nos recibía como a unos príncipes. Le cambiamos el modo de pensar, pues cambiar la manera de pensar es de lo más pendejo que hay! Ahora: que la gente se lo deje cambiar, es otro asunto, pues hay cosas que no son negociables. Es muy difícil, por ejemplo, convencer a otro para que mate a su mamá, aunque alguien existirá que lo haría muy fácilmente

Usted, que ha estudiado el cerebro, ¿cree que el suyo funciona mejor ahora que cuando era joven?

Mucho mejor cuando era joven. Lo que pasa es que ahora sé más. Bien se dice que el diablo sabe más por viejo que por diablo. El ideal es que yo pudiera tener el cerebro joven sabiendo todo lo que sé ahora. Si al cerebro le quitamos el conocimiento, sería botar a la basura un gran capital que me ha costado tanto trabajo.

¿Existe alguna fórmula para mejorar el cerebro?

Hay muchísimas. La principal: úselo. Si uno no usa el cerebro, éste se atrofia, como los músculos y como todo lo demás. Por ejemplo, no se meta esas borracheras espantosas ni consuma drogas. A mí me preguntan que si he consumido drogas. No he tomado droga de ninguna especie, lo máximo que me he tomado es un vino, drogas no, porque no me interesa, porque si yo veo los colores muy bien y no quiero que sean más claros, pues no me interesa. Esas gentes que se están metiendo ese tipo de drogas, ¡qué horror!, van a tener el cerebro podrido cuando tengan sesenta años, si es que llegan a los sesenta.

¿Se puede afirmar que algunas personas tienen el cerebro tan poderoso como para dominar a otras?

Es una buena pregunta sobre lo que es un cerebro poderoso. Si uno mira los animales, hay unos que son animales Alfa, líderes, y eso quiere decir que piensan un poco más rápido, que ven mejor, que oyen mejor, que para ciertas cosas son mucho mejores. Entonces todos los siguen. Una persona que realmente es un líder puede hacer las cosas mejor. Mire usted la importancia del liderazgo en las fuerzas armadas. El liderazgo es importantísimo, pero no es que sea más fuerte el cerebro. De pronto sí piensa mejor. Entonces cambie la pregunta: Si uno tiene un cerebro que piensa mejor, ¿puede convencer a las personas? Pues claro, ese es el concierto humano.

¿Qué opina de tantos negociantes que ofrecen vitaminas y medicinas para el cerebro?

Que quieren plata. La gente vende porquerías por plata, desde el principio de la vida. Es como el cuento de los tres judíos que están en un tren y llega un ruso y les pregunta: ¿Ustedes por qué son tan inteligentes?, y le contestan: Es que nosotros comemos cerebro de pescado, y si nos paga por estas cabezas, se las vendemos. El ruso se las come y piensa que de inmediato se va a poner más inteligente. Al rato regresa y dice: Pues me comí el cerebro de los pescados y nada; yo creo que eso no sirve. Entonces los judíos le responden: Le sirvió para que se diera cuenta de algo de lo que antes no se había dado cuenta: de que eso no sirve. ¡O sea que su cerebro empezó a funcionar!

Usted dijo que la plata es importante pero que el negocio es la vida…

Lo que dije es que el negociar, la capacidad de interactuar socialmente, es sumamente importante porque somos animales sociales. La plata es una manera muy sencilla de facilitar los negocios. Uno puede hacer una pregunta muy sencilla que yo le hago a la gente: ¿Cuánta plata tengo que darle para que me deje matarlo? Y responden: “¡Cómo así!”. El dinero es una metodología para mejorar ciertas cosas, pero no es la vida.

En esa perspectiva, ¿cómo explica usted la muerte? ¿Tanto luchar para morirse?

Es que si no quiere luchar, pues no luche. Pero si alguien no lucha, entonces no entendió la vida. La vida no es para que le paguen a uno para trabajar, qué cosa tan triste. Y si cree que el trabajo es para burros, si cree eso, fue que le dañaron el cerebro. Vivimos para trabajar, para pensar, para cambiar, eso es la vida.

¿Entonces usted no le tiene miedo a la muerte?

¡Pero cómo voy a tenerle miedo a la muerte! Qué le voy a tener miedo a la muerte si nunca voy a conocerla. La única muerte que yo no voy a conocer es la mía. La muerte para mí no existe. De todas maneras me voy a morir. Yo les digo a mis estudiantes: Estar vivo es sumamente peligroso; si no quiere peligro, muérase, porque a los muertos no les pasa nada.

¿Usted sueña?

Sí, con detalles y con sonidos y colores. Sueño en colores, oigo a las personas y le hablo a la gente en todos los idiomas, y pasan toda clase de situaciones, pasan cosas interesantes y la mayoría de ellas son verdad.

¿Cómo puede mejorarse la memoria?

La memoria es un estado funcional del cerebro. Si usted me pregunta cómo determina la masa muscular la fuerza, le respondo que la fuerza es la masa muscular. Haga ejercicio. Venden productos que pueden mejorar la memoria, como programas de computadora, y sudokus, y no solamente eso: viva más. Esos aparatitos son buenos y fuerzan a la gente a utilizar la memoria. A mí me dicen: Usted dejó de hablar castellano durante veinte años, ¿y cómo es que no se le olvidó? Pues es que si yo hablo el castellano y sueño en castellano, ¿cómo se me va a olvidar?

¿Los humanos tenemos el mismo cerebro o hay diferencias entre razas, entre hombre y mujer, entre ricos y pobres…?

La similitud de los cerebros es como la de la nariz: todas las personas la tienen, pero no hay dos iguales. El cerebro es el mismo para todos, pero se diferencia en la organización de los circuitos, que se da al azar; aquí la variabilidad es infinita. Hay personas con mayor capacidad para ver los colores, para interpretar música o para ser parlanchinas… Y eso depende de las propiedades intrínsecas de las neuronas, no del color de la piel o del tamaño del bolsillo.

¿Qué nos hace distintos entonces?

Una neurona es como una maraca que suena por su lado, y nunca deja de sonar. Frente a un estímulo externo, o de manera automática, todas las neuronas entran en un estado de ‘maraquismo’ y suenan a la par, después vuelve cada una a lo suyo… Esa capacidad para cambiar sus ritmos es distinta. Eso nos hace diferentes, pero la gente tiende a exagerar esas diferencias.

En definitiva, ¿qué es el amor?

Es un estado funcional, como una golosina, y los enamorados son golosos (“que me ame, que me ame”). Eso hace que se sienta rico y que se activen los sistemas de gratificación. Por eso gusta. Claro, eso es indistinto de lo que se ame o a quién se ame. Amar la plata o a alguien del mismo sexo es, funcionalmente, la misma vaina. Eso sí, nunca es demasiado, nadie se muere por exceso de amor. No es como la epilepsia.

¿Y el amor a primera vista?

Funciona como en el cerebro de los pájaros: el patrón de acción fijo estaba activado, disponible y listo cuando apareció la persona que le gustó, y listo.

¿Y el amor eterno?

Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno, la que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende, no hay otra posibilidad que amar al otro; en cambio, querer acostarse con otro y pasarla rico no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro truhán, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro.

¿Qué es la inteligencia?

Cerebralmente es la capacidad de abstraer para simplificar y actuar sobre esa simplificación. Cerebralmente está entre un oído y el otro, es decir en todas partes… Y claro, existen diferentes tipos de inteligencia.

¿El subdesarrollo es un patrón cerebral?

El país puede estar subdesarrollado, pero yo no. Eso no es contagioso. Ah, no hay cerebros subdesarrollados.

Se dice que solo usamos el 10 por ciento del cerebro…

Esa es una forma estúpida de pensar. Lo usamos todo y nunca se detiene. El cerebro actúa todo siempre; lo que sí sucede es que unas funciones se inactivan para que otras puedan marchar. Eso es necesario.

¿Las nuevas generaciones serán más inteligentes?

No hablen caca…

¿Cómo define a una persona inteligente?

La que es capaz de poner en contexto el mundo externo.

¿Se puede ejercitar el cerebro?

Sí, la labor intelectual genera más labor intelectual…

¿Quién es genio?

Aquél al que no le cuesta trabajo.

¿Y nace o se hace?

Nace con patrones cerebrales específicos: por ejemplo, el que es buen matemático, no es bueno bailando; el que es bueno pintando, se puede enredar haciendo una cuenta.

¿Por qué los científicos no son políticos?

Porque la política es un arte, no una ciencia.

¿Cree que este país debe seguir siendo manejado por esos artistas?

Desgraciadamente no hay más remedio.

¿Tenemos buenos artistas de la política?

No son artistas de la política pura. La mayoría son fracasados de otras disciplinas.

¿Por qué usted pudo y otros no?

Por suerte. Sea lo que sea, no me hice a mí mismo. Si en el momento en que uno nace las narices grandes son favorables, y uno viene con ellas, ¡de buenas! El valor que uno tiene es el problema de los demás, uno no se juzga, lo juzgan los demás.

¿Cómo se sentiría si mañana encuentra la cura de una enfermedad?

¡Colombianísimo!

 

http://www.arcoiris.com.co/2013/02/vivimos-para-trabajar-para-pensar-para-cambiar-eso-es-la-vida-rodolfo-llinas/?fb_comment_id=fbc_137761209722885_227040_137941643038175#f3b9455b7c

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Masturbación a la carta

19 Feb

– Soy fea, a nadie le importo.

– Sí, le importas a alguien.

– ¿A quién?

– A la Legión de orcos que ansiosos esperan tus órdenes.

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Virginia Mayer lo hizo de nuevo, logró que mis ojos se posaran sobre una de sus famosas revelaciones y, de nuevo, voy a escribir sobre lo que ella escribe. Virginia nos confiesa sin rubor que se masturba desde niña con peluches, almohadas, colchones, dedos, manos… De grande goza también con su juguetería importada.

¿Por qué tenemos tan pésimas columnistas en Colombia? ¿Por qué tantas mujeres jóvenes recién egresadas de carreras de literatura, politología, mercadología y relaciones internacionales posan como las más irreverentes en sus columnas de opinión? ¿Son mujeres muy jóvenes y debemos ser condescendientes y comprensivos con ellas? ¿Por qué se ocupan tanto de temas tan irrelevantes como las prácticas sexuales públicas o privadas y hacen de esas prácticas un gran acontecimiento periodístico, una revelación de su idea de rebelión, de liberación femenina y apertura mental?

Para Carolina Sanín el sexo debe ser antiestético.

Para Catalina Ruiz-Navarro la liberación de la mujer es proporcional a la cantidad de amantes de cada fin de semana.

Para Virgina Mayer el sexo lo es casi todo en su vida y pretende modernizar a Colombia narrando con lujo de detalles sus experiencias con hombres y mujeres. Ella lo llama Sexo a la carta, yo lo llamo falta de un amante que también la ame y que goce tanto con ella, hasta que los dos entiendan que el sexo no es lo primero en la vida sino lo tercero o lo cuarto. Virginia necesita ser saciada, no tanto de sexo sino de afecto, de amor, de caricias, de mimos.

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Señores, señoras, niños y niñas, el sexo no es ningún gran acontecimiento, es una de las actividades más efímeras que vive el ser humano a lo largo de su miserable existencia. Dura más el deseo que la realización y cuando tienes una pareja estable con la que puedes gozar de los placeres de la carne, el sexo pasa a un merecido tercer plano, después de comer, beber, dormir y conversar. El sexo es un gran acontecimiento para quien ha pasado por prolongados y dolorosos periodos de soledad y todas las miserias asociadas a esta sensación o para quien no ha tenido un amante diestro que lo convenza después de siete años de que el sexo es una actividad repetitiva, puede llegar a ser más excitante hablar, comer o burlarse a costa de gente estúpida.

El sexo es el sexo, un acto básico, elemental, animal, limitado por el cuerpo.

Columnistas jóvenes: vivan la vida, gocen a su manera, sean vírgenes, promiscuas, lesbianas, sadomosoquistas… sean lo que quieran, administren su cuerpo según sus creencias, pero no pretendan darnos clases de educación sexual. Aprendan a escribir, crezcan, pulan el estilo, no se repitan, no pretendan armar una revolución mental cada fin de semana. Sabemos que necesitan sobrevivir, sabemos que necesitan ser aplaudidas por inteligentes, críticas, creativas, feministas, necesitan ser aplaudidas, necesitan reafirmarse cada fin de semana, todos lo sabemos. Traten de hacerse dignas de mí, tal vez esa petición las obligue a pensar si vale la pena seguir escribiendo columnas de opinión.

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Daniel Samper Ospina en manos de Sophie Germain

16 Feb

En Twitter han hackeado cuatro cuentas célebres: la de Alvaro Uribe Vélez, la de Isabella Santodomingo, la de Daniel Samper Ospina y la mía, las cuatro han sido celebradas con euforia más o menos similar: A Alvaro Uribe Vélez “le penetraron” la cuenta y se hicieron chistes con “Uribe penetrado” durante varios días, la contraseña de Isabella Santodomingo era isasan123, entonces comprobamos que ella no es inteligente, se comentó el hecho durante casi una semana; en mi caso celebraron la hackeada porque es pretencioso autodenominarse @ensayista en Twitter, se supone que me dieron una lección de humildad.

Al humorista le fue peor que al político, la modelo y la intelectual porque a él nos lo revelaron a través de sus correos:

“Falta casting para darle contraportada: la más famosa es Sylvana, de resto hay una marimacha y Marcela Alarcón, que es “arrechante” pero “gurrecito”. Un hit adentro, pero son exageradas para contraportada. ¿Qué me sugieres? ¿Se lo planteo de entrada a Sylvana? ¿Qué me aconsejas? ¿Cómo las ves tú? Guárdame la espalda, tú no has visto nada”.

¿Qué pienso de los hackers? Sigo pensando lo mismo que pensé en diciembre cuando me hackearon la cuenta a mí: es delincuencia, es miserable, cobarde, no es esa la forma de confrontar a los usuarios… Pero no sé por qué extraña razón siento que el caso de Daniel Samper Ospina nos ha servido para conocer mejor al director de la revista Soho y para hacernos una idea de la relación estratégica entre esa dirección y la selección de las periodistas-modelos en W Radio Colombia. No es agradable imaginarse a las candidatas a periodistas en la entrevista de ingreso con “Julito”: “Eres bella, muy bella, tu voz enamorará a los oyentes, pero eso no nos basta, sabes que tarde o temprano te pediremos que compartas tus encantos con los lectores de la revista Soho. ¿Qué opinas? ¿Estás dispuesta? Dime que te excita la idea”.

Me imagino que Daniel Samper Ospina está sufriendo como sufrió Vladdo cuando intentó dejar Twitter y a la semana siguiente volvió vencido y como diciendo: “gente linda de Twitter, no puedo vivir sin ustedes, esta cuenta es mi razón de ser”. Vladdo sufrió porque es adicto a esta red social y la adicción es más fuerte que la vergüenza (cualquier borracho de cantina lo sabe), él no es culpable, no ha cometido ningún delito, se dirá antes de dormirse cada noche. Daniel Samper Ospina debe sentirse bastante abochornado -mucho más que Vladdo- porque sus frases andan en boca de todo el mundo, como en su tiempo andaban en boca de todo el mundo las frases de Doña Gloria. Cuánta gente se dirá en el futuro entre risas: “Eres arrechante pero gurrecito”.

Creo que el humorista sufre porque por primera vez se ve ridiculizado gracias a su propia exposición y, entonces, el payaso más célebre de Colombia es ahora la persona más ridiculizada de Twitter. No me gustan las frases que todos usan pero en este caso vale la pena decir: “Le dieron a beber de su propia medicina”, “Con la vara que midas serás medido”, “Lo que digas en cualquier momento se vuelve en contra tuya”.

La obsesión de Emily Dickinson: la muerte y los muertos

9 Feb

El corazón sigue sollozando en su sueño.

El dolor que merece la pena no se va tan rápido.

Cada uno que perdemos se lleva una parte de nosotros.

El temor – como el Morirse, dilata la confianza o la impone.

Las candilejas no pueden mejorar la tumba, sólo la inmortalidad.

Un Hoyuelo en la Tumba Convierte esa feroz Habitación En un Hogar –

Sólo se conoce lo que se pierde. Sólo se posee lo que se destruye.

La vida es una muerte que prolongamos; la muerte es el gozne de la vida.

No recibo cartas de los muertos, y sin embargo, cada día los quiero más.

No sabemos dónde se encuentra, aunque sean tantos los que nos lo dicen.

Es reconfortante reconocer que somos provisionales permanentes, aunque nada más sepamos.

Hasta que el primer amigo muere, creemos impersonal el éxtasis, pero luego descubrimos que él era la copa de la que bebíamos, siendo ella misma aún desconocida.

Madre estaba hermosa cuando murió. Los serafines son artistas solemnes. La iluminación que no viene sino una sola vez, se posó sobre sus facciones y parecía como esconder un cuadro al ponerla en la tumba.

Sueño con mi padre todas las noches, siempre un sueño diferente, y olvido lo que hago durante el día, preguntándome dónde estará. Sin nadie, continúo pensando. ¿Cómo puede ser eso?

Emily Dickinson. Cartas poéticas e íntimas (1859-1886). Barcelona: Grijalbo. 1996. 244 páginas.

El pensamiento dominante

9 Feb

Durante muchos años mi poeta favorito fue Leopardi y de sus poemas este era mi favorito. Espero les guste tanto como me gustaba a mí cuando era una niña muy juiciosa.

Poderoso, dulcísimo
dominador de mi profunda mente;
terrible, más querido
don del cielo; consorte
de mis lúgubres días,
pensamiento que siempre ante mí tornas.

De tu natura arcana,
¿quién no habla? Su influjo entre nosotros,
¿quién no siente? Mas siempre
que al decir sus efectos
la humana lengua el sentir propio excita,
nuevo parece por lo que razona.

¡Cuán desierta mi mente
quedó desde el instante
en que tú la escogiste por morada!
Raudos como el relámpago, de en torno
todos mis pensamientos
se alejaron. Lo mismo que una torre
en solitario campo,
estás solo, gigante, en medio de ella.

¡En qué, fuera de ti, se han convertido
las obras terrenales,
toda la vida entera ante mis ojos!
¡Qué intolerable hastío
el ocio acostumbrado,
la del vano placer vana esperanza,
al lado de ese gozo,
gozo celeste que de ti procede!

Como desde las rocas
del Apenino abrupto
a un campo verde que lejano ríe
los ojos vuelve ansioso el peregrino,
tal yo del rudo y seco
mundano conversar, ávidamente
regreso a ti como a un jardín ameno
y restauro a tu lado mis sentidos.

Me parece increíble
que la vida infeliz y el necio mundo
durante tanto tiempo
sin ti haya soportado;
entender no consigo
que por otros deseos
de ti distintos, haya quien suspire.

Jamás desde el momento
en que entender la vida lograr pude
turbó mi pecho el miedo de la muerte.
Hoy me parece un juego
la que el inepto mundo,
loando a veces, aborrece y teme,
necesidad extrema;
y si acaso el peligro se presenta,
arrostro sonriendo su amenaza.

Siempre al cobarde, al alma
miserable y abyecta
desprecié. Y hoy cualquier acción indigna
me hiere los sentidos;
desdén siente mi alma
por todo ejemplo de vileza humana.
A esta edad orgullosa
que se nutre de huecas esperanzas
y ama lo vano y la virtud combate,
que clama por lo útil
y no ve que la vida
por eso en más inútil se convierte,
superior yo me creo.
Me burlo del humano juicio; al vulgo
que el bello pensamiento
desdeña, pisoteo con desprecio.

Ante aquello que inspiras,
¿qué otro afecto no cede?
Más aún, ¿qué otro afecto
asiento tiene aquí entre los mortales?
Avaricia, desdén, odio, soberbia,
ansias de honor, de mando,
¿qué son sino caprichos
comparados con él? Sólo un afecto
vive en nosotros; uno,
poderoso, que dieron
eternas leyes al humano pecho.

Valor no tiene, ni razón la vida,
sino por él, que para el hombre es todo;
sola disculpa al hado
que al mortal en la tierra
puso para sufrir sin otro fruto;
sólo por quien a veces,
no la estúpida gente, al alma digna
la vida es más hermosa que la muerte.

Por alcanzar tu gozo, pensamiento,
probar humanas ansias
y sufrir muchos años
esta vida mortal, no ha sido indigno;
volvería de nuevo,
experto como soy de nuestros males,
hacia tu meta a recorrer la senda;
que tras la arena y tras la viperina
picada, tan cansado
por el mortal desierto
nunca llegué hasta ti que nuestras penas
vencer no lo creyera un bien muy alto.

¡Oh qué mundo, qué nueva
inmensidad, que edén aquel a donde
frecuentemente tu sublime hechizo
me elevó, donde errando
bajo otras luces que las habituales,
mi terrenal estado
y toda realidad echo en olvido!
Tales son, imagino,
los sueños de los dioses. ¡Ay! Un sueño
que en parte la verdad realza, eres
tú, dulce pensamiento;
sueño y error. Mas tu naturaleza,
entre gratos errores,
divina es; tan viva y poderosa
que junto a la verdad, tenaz, perdura
y a menudo se iguala,
disipándose sólo con la muerte.

Tú, pensamiento mío, tú tan sólo,
vital para mis días,
causa dilecta de infinitas ansias,
conmigo morirás cuando me muera;
dentro del alma las señales siento
de que tú por señor me fuiste dado.
Otros dulces engaños
la realidad solía
desvanecer. Cuando de nuevo vuelvo
a contemplar a aquella
de quien contigo vivo razonando,
crece aquel gran deleite,
crece el delirio por el que respiro.

¡Angélica hermosura!
Cualquier hermoso rostro me parece
casi fingida imagen
que a tu rostro imitó. Tú, sola fuente
de toda donosura;
tú, la sola belleza verdadera.

Desde que pude verte,
¿de mi solicitud último objeto
no fuiste tú? ¿Cuánto pasó del día
sin que pensara en ti? En los sueños míos,
tu soberana imagen
¿cuántas veces faltó? Bella cual sueño,
aparición angélica,
en la terrena estancia,
en la altura de todo el universo,
¿qué espero yo, qué pido,
que sea más bello que los ojos tuyos,
que sea más dulce que tú, pensamiento?