Archivo | marzo, 2014

Carta a una enemiga inventada

31 Mar

No estoy feliz, este asunto ha sido más complejo de lo que te imaginas y gracias al escritor argentino que me confunde con alguien que no soy yo he tenido la fortuna de conocer un poco más a las personas que están cerca de mí, estoy asombrada ante el apoyo que me han brindado, de lo interesadas que están algunas almas nobles y generosas- que no parecen humanos sino ángeles caídos del Cielo o Hadas o Gnomos Buenos- en mi bienestar y en mi futuro. Te confieso que ha sido una experiencia conmovedora, he llorado de alegría varias veces durante los últimos cinco días, nunca antes había derramado tantas lágrimas. Gracias a este percance descubrí que hay mucha gente que cree en mí y está dispuesta a brindarme su apoyo y eso ha sido maravilloso. Claro, estoy feliz, dichosa de la vida.

Ha habido todo tipo de especulaciones sobre quién o quiénes están detrás de esta broma o este asunto descabellado y varias personas han usado la palabra enemigo, me han dicho que detrás de esta locura puede haber una persona que me odia, alguien de Colombia que contactó a don Francisco Antonio Cerón García para mortificarme la vida. Estas palabras: enemigo y odio me desconciertan porque no puedo creer que alguien se tome el trabajo de llamarse mi enemigo o de odiarme. ¡A mí! ¡Precisamente a mí! Sería excesivo sentir que tengo enemigos o que hay gente que me odia por lo que escribo aquí y en mi cuenta de Twitter, pero estamos en Colombia, el país en el que se puede llegar a odiar y a matar por cualquier tontería. Sé dónde estoy, no creas que me siento en El mundo de la Fantasía.

No ha sido divertido explicar ante personas formales esta historia absurda, pero debo reconocer que he aprendido un poco más sobre la condición humana y, como siempre, me asombro y tiemblo de emoción ante la bondad de algunas personas que me aprecian más de lo que yo esperaría; también sé -y eso me llena de tristeza y de desconsuelo-  que hay algunas personas felices celebrando porque dicen que se está haciendo justicia conmigo, un ser malvado. Me han dicho que estoy recibiendo de mi propia medicina, que esto es asunto del karma, un castigo divino, el Juicio en la Tierra del Dios Vengador…

Espero que no seas tú uno de mis enemigos, no valgo tanto como para que pueda ser la causa del insomnio o la gastritis de alguien que llega aquí y me lee por voluntad propia. Tú bien sabes que estás aquí porque lo decidiste, sabes bien que no te estoy pagando por leerme ni te puse en revólver en la cabeza para que dejaras un comentario.

Besos

 

descarga

Sábados Felices después de diez años

30 Mar

Hace doce años decidí no volver a ver televisión y lo hice, me felicité por tomar la decisión, estaba orgullosa de mi cerebro ante semejante acto de rebelión; ahora, también por un acto de rebelión, decidí pagar por ver televisión. ¿por qué lo hice? Quiero saber en qué va la basura y, después de dos semanas, he aquí mi primer análisis de tan dolorosa experiencia.

Sábados Felices es el programa más antiguo de la televisión colombiana, nació con ella, lleva 42 años al aire sin interrupción y es uno de los programas con mayor rating en todo el país. Por ahí tenía que comenzar.

El programa sigue siendo más o menos el mismo de hace diez, veinte, treinta y cuarenta años: una burla burda a los defectos de la gente, a las manías de las mujeres, a las chismosas, a los viejos, a los enfermos, a los tontos, a las gordas… y hay en algunos humoristas una clara posición política manifiesta de manera no velada, no se trata de un chiste que el televidente deba interpretar sino que son mensajes directos. Se olvida uno mientras oye el “chiste”  de que está ante un programa de humor.

El televidente de  Sábados Felices es el mismo de Noticias Caracol y la conclusión que debe sacar es simple: Venezuela está muy mal comandada por Maduro. Ahora en Sábados Felices se sienta una posición clara sobre la política en Venezuela y sobre lo que pensamos los colombianos de lo que está pasando allá. A través del humor se sintetiza la ideología de un pueblo, nos definimos por aquello que nos hace reír, esa es la gran novedad: el programa más visto de la televisión colombiana presenta la posición política que coincide con la de Noticias Caracol. No es poca cosa, es un asunto digno de estudio, un asunto serio y preocupante.

Mi recuerdo más claro de Sábados Felices tiene que ver con la agresión persistente hacía la mujer; ese recurso sigue intacto en el programa pero se refuerza mucho más con la publicidad. Hace ochos días me impactó la cantidad de comerciales sobre pañales desechables para las primeras etapas del bebé y me parecía muy bien elegido el eslogan para manipular mejor a las pobres señoras que tienen que ver todos los fines de semana Sábados Felices con el esposo o los hijos al lado, el eslogan dice así: “un amor para toda la vida”, algo como: “si no quieres o no tienes a un hombre al lado -para hacerte sentir más mujer-, tienes a tu hijo, consuélate, mujer, es peor estar sola”. Parece que ese fuera el mensaje directo que se quiere dirigir a la teleaudiencia femenina, que además de ser agredida por los cuentachistes debe sentirse encantada de la vida porque tiene un hijo, un amor para toda la vida.

Esta semana me impactó más la publicidad sobre “protección femenina”, hace diez años no era tan persistente la idea de que el cuerpo de la mujer produce malos olores que se deben eliminar como se eliminan -de forma radical- los malos olores del hogar con los productos de aseo y de desinfección profunda. Estoy asombrada con la cantidad de productos que ofrecen en los intermedios de Sábados Felices para que la mujer sienta que su cuerpo es el cuerpo de los malos olores y que esos malos olores deben ser erradicados de raíz, como si ese fuera el comienzo del arte de ser mujer. Esa obsesión es nueva, no la conocía, y me parece infame. ¿por qué los publicistas y los fabricantes de productos para el aseo dejaron en paz al hogar y se ensañaron contra las mujeres? Me imagino el nivel de histeria al que deben llegar algunas mujeres con la sensación de que huelen mal y por más que usen todos los inhibidores de olores que ofrecen en el mercado siguen viviendo con la sensación de que sus cuerpos son asquerosos. Supongo que esa locura tiene que ver con el hecho de que tantas mujeres padezcan “enfermedades de mujeres”, sospecho que el desprecio que la publicidad hace del cuerpo femenino lleva a algunas mujeres a enfermarse, a sentirse culpables por tener ese cuerpo que alberga la inmundicia, a sentir que el hecho de ser mujer la condena a estar enferma y a oler muy mal, a pesar de que use todos los productos que ofrecen en el mercado. Esto no es justo, estamos tocando fondo.

Conclusión:  el asunto es más complejo de lo que había imaginado cuando decidí volver a ver televisión.

 

¿Hasta dónde llegará don Francisco Antonio Cerón García?

30 Mar

A partir de hoy no voy a tratar de interpretar el comportamiento y los deseos de don Francisco Antonio Cerón García,  voy a citarlo desde su perfil de Twitter para que ustedes interpreten sus quejas en contra mía y saquen sus propias conclusiones.

Estos serán mis soportes en caso de que tenga que demandarlo por injuria, calumnia, acoso y falsa denuncia.

No quisiera llegar a ese extremo pero a veces siento que no tengo más alternativa porque esta historia me está empezando a agotar.

Imagen

 

Las imágenes que Rafael Pardo no quiere que veas en Bogotá

29 Mar

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Tomadas de http://www.whatareyouandewandoing.com/2014/02/16/the-brighter-side-of-bogota/

Un día de mi vida

29 Mar

Anoche estrenamos las sábanas más grandes, suaves y coloridas que hayamos visto en la vida.

Dije Hasta mañana mi amor, di media vuelta y dormí hasta las 6.

Andrés amaneció muy serio y yo desperté hecha un pequeño payaso.

Le hice dos o tres bromas, me llevó el desayuno a la cama y y se fue.

Di media vuelta en la cama y dormí hasta las 9.

Entre sueños oí a Julito zalamero con Rafael Pardo.

Oí a Rafael Pardo celebrando proyectos que son de Gustavo Petro.

Oí cuando dijo que limpiarían las paredes en Bogotá para quitarle la sensación de inseguridad a los transeúntes de la Calle  26.

Me levanté a las 10, me puse mi bata de reina, me preparé un café y dije para mí:

“Hoy me quedo todo el día en bata”

Y en bata todo el día me quedé.

A las 12 vi en qué iban las quejas de don Francisco Cerón:

Ahora le envió una carta al presidente de Colombia.

¡Dios!

Lo único que deseo es que el proceso no llegue al despacho del Procurador, este buen hombre es capaz de destituirme e inhabilitarme durante quince años para que yo no cumpla con mis funciones de Ama de Casa y para mí ese sería un golpe bajo puesto que uno de mis pequeños placeres es pasar un día en bata viendo cómo fluyen los segundos, los minutos y las horas.

 

Supongo que debo demandar a Francisco Cerón G. (@FranciscoCeronG) por injuria y calumnia

25 Mar

A QUIEN CORRESPONDA

Hago pública esta carta en vista de que don Francisco Cerón G. (@FranciscoCerónG) me está acusando ante el mundo de haberle arrebatado el Premio Alfaguara y el Premio Nobel de Literatura

Buenas noches,

Les escribo para ponerlos al tanto de un incidente que viene ocurriendo desde el domingo pasado (23 de marzo de 2014):

El señor Francisco Cerón G es un escritor argentino, él dice que fue uno de los concursantes en el último premio Alfaguara que ganó  el escritor colombiano Jorge Franco. Intercambié tres o cuatro mensajes con él desde mi cuenta de Twitter porque me dijo que iba a ser el próximo ganador del Premio Nobel de Literatura y a mí me sorprendió que estuviera tan seguro de algo como eso, más cuando no es un autor reconocido. En Colombia no es reconocido él ni su obra, no sé si lo será en otros países del mundo.

Después de nuestra breve conversación dijo que había investigado (en internet) y llegó a la conclusión de que yo había interferido para que ganara el premio Alfaguara Jorge Franco y no él. El autor da por hecho que yo tengo poder sobre el jurado que decide quién gana ese premio tan prestigioso.

Dice también el autor que yo me hice pasar por una profesora de la  Universidad de Standford y lo ilusioné con que sería el próximo ganador del Premio Nobel de Literatura porque también tengo poder para decidir quién gana ese premio.

Primero publicó un texto extenso titulado Elsy Rosas Crespo, la semilla del mal y la conjura de Alfaguara y le envió ese texto, acompañado de una carta, a Rafael Santos Calderón, el rector de la Universidad Central, acusándome de haberme burlado de él y pidiéndole que tome medidas en contra mía. Ahí empecé a preocuparme.

Ayer escribí una carta abierta al autor en el blog explicándole que no tengo ninguna relación con premios literarios, él la leyó, supongo, pero sigue empeñado en que yo le arrebaté  el premio Alfaguara a través de la manipulación que ejercí sobre el jurado.

El rector de la universidad le respondió al autor y le dijo que iniciarán de inmediato la investigación correspondiente.

Les escribo porque me preocupa que se vayan a ocupar de este asunto que, según sospecho, es inventado por una persona que está muy confundida y busca un responsable de su derrota como concursante y me escogió a mí. ¿Por qué a mí? No tengo la menor idea. El señor Francisco Cerón G. me está acusando de algo que no tiene nada que ver conmigo y si participó en el concurso y no ganó yo no tengo nada que ver en la decisión que tomó el jurado.

Adjunto el texto que está haciendo circular en medios nacionales e internacionales a través de su cuenta de Twitter, el texto sobre mi supuesto poder en el Premio Alfaguara, la carta que le envió al rector y la respuesta de él.

Espero que no se vaya a convertir este incidente creado por una persona que no conozco y con la que compartí tres o cuatro mensajes sin importancia en un asunto muy complicado para mí y para otras personas.

La cuenta de Twitter del autor es @FranciscoCeronG.

Desde esa cuenta y desde @Eltranquerazo el autor envía estos mensajes públicos de forma masiva:

@mincultura ¡Denuncia al Rector Universidad Central de Colombia por infamia de Profesora! http://es.scribd.com/doc/214043007 http://es.slideshare.net/fcerong/mi-denuncia-por-la-infamia-realizada-por-una-de-sus-profesoras-ante-el-senor-rector-de-la-universidad-central-de-colombia-en-bogota-el-doctor-don-rafael-santos-

calderon @mincultura ¡Lean la respuesta del Rector de @ucentralbogota abriendo una investigación! http://es.scribd.com/doc/214043007 http://es.slideshare.net/fcerong/mi-denuncia-por-la-infamia-realizada-por-una-de-sus-profesoras-ante-el-senor-rector-de-la-universidad-central-de-colombia-en-bogota-el-doctor-don-rafael-santos-calderon …

****

Nunca he involucrado mi trabajo ni el nombre de la Universidad Central en los textos que publico en el blog ni en Twitter. Todo lo escribo a título personal.

Supongo que debo demandar al señor Francisco Cerón G por injuria y calumnia puesto que todo lo que afirma es producto de su imaginación, pero no quiero hacer eso porque tendría que acudir a instancias internacionales y eso debe ser bastante dispendioso.

Estoy dispuesta a conversar con quien sea necesario para explicar este incidente tan desagradable. Todavía no entiendo por qué me escogió a mí para armar la historia.

 

Carta abierta al escritor argentino Francisco Cerón G

24 Mar

Señor Francisco Cerón G:

Supe de su existencia a través de Twitter y estoy asombrada con el escándalo que está armando en Colombia y en el mundo entero gracias al texto extenso que usted publicó bajo un título muy sugestivo:

Elsy Rosas Crespo: ¡La semilla del mal, y la conjura de Alfagura…! (¡Podrían proponerme para el Premio Nobel de Literatura…!)

A partir de una conversación pública que compartí con usted desde mi cuenta de Twitter que no pasó de cinco mensajes usted sacó unas conclusiones descabelladas y antes de confirmarlas decidió enviar sendas cartas al presidente de Colombia, a la ministra de educación, a la canciller, al rector de la universidad central y a todos los medios colombianos. Usted pide una sanción ejemplar para mí porque descubrió -gracias a esa breve conversación-  que yo fui la causante de que usted no recibiera el premio Alfaguara. Según usted yo intercedí para que Jorge Franco ganara ese premio y lo ilusioné haciéndole creer que gracias a mí usted ganaría el próximo Premio Nobel de Literatura.

¿Es consciente del poder que me está concediendo? ¿Quién puede creer que una profesora hora cátedra cuente con semejante privilegio?: decidir quién gana y quién no gana esos premios a los que usted aspira.

Si se fija bien, si lee con atención lo que publico en este blog y en mi cuenta de Twitter, podrá descubrir que soy la persona más común del mundo, una señora sin ambiciones en la vida y sin amigos, especialmente sin amigos. Una decepción reciente con una persona en la confiaba me tiene sumida en una tremenda crisis y desde hace más de un mes me cerré al trato humano profundo. Tenía dos amigos, ahora no tengo ninguno, y pienso permanecer así durante por lo menos un año más, hasta cuando olvide a ese hombre insensible que me hizo dudar de toda la humanidad, de si existe ese sentimiento llamado Amistad Pura y Desinteresada.

Los pocos amigos que he tenido en la vida (no son más de cinco) no son personas relacionadas con el mundo editorial ni con los premios literarios; no me relaciono con escritores, con jurados, ni siquiera soy correctora de estilo. No asisto a conferencias, lanzamientos de libros, no voy a tertulias literarias ni a ferias del libro. Soy una completa nulidad intelectual y eso me hace sentir bien porque no tengo aspiraciones en la vida, no creo en el éxito sino en la vida tranquila.

El único contacto que he tenido con una editorial fue para promover la lectura a través de Twitter y fue un completo fracaso, descubrí que en esa red social la gente no quiere saber de libros, ni siquiera regalados. Me daban novelas de autores ilustres para que los rifara y nadie participaba, nadie quería libros en su casa, fue un completo fracaso. Esa es otra crisis de la que no quiero hablar aquí porque terminaría más deprimida de lo que ya estoy.

Tenga en cuenta que usted es argentino y yo soy colombiana, usted es escritor y yo soy una pobre profesora hora cátedra, usted es hombre y yo mujer. Tengo todo en mi contra.  ¿Tiene sentido querer destrozarme creando semejante ficción?, ¿qué sentido tendría actuar así en contra de un ser tan insignificante?, ¿cree que una persona medianamente cuerda creería que la historia que usted ha inventado tiene algún sentido? Yo creo que no.

Yo, que soy la directa implicada en el asunto, creo que el “escándalo” que usted pretende “destapar” es una completa locura de la que tengo que hacerme cargo para que usted no llegue más allá, para que no intente usted, acaso, venir hasta Bogotá y hacerse cargo de mí con sus propias manos porque se lo dicta su espíritu vengador, su deseo de ser un justiciero implacabable.

Me contemplo ante el espejo, me miro con compasión y lo único que se me ocurre pensar es: ¿qué puede haber en la mente de un escritor argentino que aspira a ganarse el premio nobel para creer que yo haré lo que sea para que no lo logre? ¿por qué yo? ¿por qué no escogió a otra? ¿por que lo vine a conocer? Señor.

La literatura argentina no me gusta, Argentina como país para mí no existe, no sé de música argentina ni de nada que tenga que ver con Los admiradores de Borges y de Cortázar, a mí esa literatura no me interesa. En este momento estoy completamente entregada a la literatura japonesa, esa es la única que me apasiona, a esa literatura es a la única que le dedico los largos momentos de mi vida, a nada más.  ¿por qué tendría yo que ensañarme en contra de alguien a quien no conozco ni me interesa conocer, un hombre a quien nunca antes en la vida había oído mencionar?

Señor Francisco Cerón G, le pido de todo corazón que me deje en paz, le deseo lo mejor para su vida, deseo que todos su proyectos se realicen, busque en otra parte a sus enemigos, piense con cabeza fría en todo lo que he escrito. No le pido que me ofrezca disculpas ni que se retracte de lo escrito, sólo le pido que no pierda el tiempo y no se lo haga perder a las grandes personalidades de la cultura, la política y los medios colombianos con una queja tan absurda. Vea que nosotros tenemos asuntos más serios de los que hacernos cargo, no intente hacer de una ficción suya una realidad de la que debamos ocuparnos en este pobre país, le pido un poco de compasión hacia nosotros porque la necesitamos.