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Príncipe del Valle del Sinú

29 Oct

Sus sentimientos más leves que las alas de las garzas
pero fuertes como su vuelo Su virilidad la propia
de un príncipe masculino soñador y altivo Su talante
el del que no quería amar pero ama Su heredad
la tierra Los míticos cebúes blancos y rojizos
Un carruaje de madera y metal violeta oscuro
Como sus ojos Tiene la noche de Damasco en ellos
Su voz la del trueno diluida en el susurro de la brisa
Su elegancia la del caballero del desierto Sus maneras
la presencia de los antepasados orientales fumando
el hachís Batiendo el aire con las pestañas negrísimas
con un fondo morado de ojeras de adicto ancestral

***
Tendido sobre un cojín de seda verde pistacho
Sus alimentos las almendras Las aceitunas El arroz
La carne cruda con cebolla y trigo El pan ácimo
Las uvas pasas El ajonjolí El coco El yogur ácido
Sus colores el negro El azul y el magenta
Sus elementos el aire y la tierra Su presencia
la de un joven dios agrario alejando el mal invierno
Regalando su fuerza al débil del campo Su esencia
íntima la del adolescente eterno que habita
la ilusión del poeta y su locura de alcanzarlo
en su pleno tránsito fugaz hacia la madurez
familiar a los hábitos poco felices
Su sentido unánime el de la saeta y el corazón palpitante
de la agonía del éxtasis erótico Su placer el desbordamiento íntegro
del ser sobre mis sueños abandonados entre sus manos
Su eternidad en mí la del amor largamente deseado
en lo esencial de cada instante De cada poema

jatc3adn

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Jim: devuélveme los libros

6 Ago

Para que entienda el ejercicio anterior lo invito a que se guíe con esta etiqueta https://elsyrosascrespo.wordpress.com/tag/proyecto-jim/. Comience por el principio

Ahora el poema:

No sé si te amo

Sé que no te odio

No puedo odiar a nadie

Pero extraño los libros que te presté

Anda, no seas malo, envíalos vía Efecty

Te los presté porque pensé que nos veríamos pronto

Pero ya pasaron más de dos meses y el ambiente sigue siendo turbio

¿Ves que el poema lo estoy escribiendo en forma de árbol?

Es porque me gusta jugar

Vamos abajo

Corto

Extenso de nuevo

Porque me gusta escribir

Y me encanta que leas lo que escribo

Debería dejar de hablarte por ser tan burdo

Pero mi desgracia es que eres muy inteligente y sensible

Y estoy dispuesta a soportar tus cambiantes estado de ánimo, así es.

Ya te dije que no soy masoquista, estúpida ni tonta

No necesitas que lo diga

Lo sabes

Bye

Ahora veamos la versión en inglés  sin forma de árbol y en la versión traductor de Google (mucho más “poética”, claro)

I do not know if I love you

I know you do not hate

I can not hate anyone

But strange books I lent you

Come on , do not be mean , send via Efecty

I lent you because I thought we would soon

But they spent more than two months and the environment remains murky

Do you see the poem I'm writing in a tree ?

It's because I like playing

Lets go down

Short

Extensive again

Because I like to write

And I love to read what I write

You should stop talking for being so crass

But my misfortune is that you are very intelligent and sensitive

And I'm willing to support your changing mood, it is.

I told you I 'm not a masochist , stupid or silly

No need to say it

You know

Bye

Proyecto Jim

6 Ago

No doy cursos de escritura creativa ni los tomo pero anoche entre sueños se me ocurrió este ejercicio:

Ingredientes o palabras clave:

1. Paul insultando a su esposa muerta, infiel con un huésped del hotel de mala reputación (el huésped usaba una bata como la suya). Se suicidó con una barbera (máquina de afeitar) y su madre la ha maquillado como si fuera una puta. ¡Rosa odiaba el maquillaje y tenía guardado un cuello de cura! ¡Puedes vivir veinte años de mierda con una mujer y no llegas a conocerla! Dice Paul confundido, dominando por el odio y enamorado

2. El canalla sentimental.  La idea

3. Diatriba de amor contra un hombre sentado. El tono enfurecido de la mujer que después de un insulto de más de cincuenta páginas le prende fuego a la silla donde está sentado el marido y lo ve arder.

4. Las letras de las canciones más dramáticas de Amy Winehouse sin perder de vista que es la mujer hombre: absolutamente sensible, entregada, posesiva, absorberte, exigente, obsesionada con el sexo y autodestructiva. Una loca o una monja invertida, depende de la perspectiva desde la que se aborde al personaje porque es un personaje, no es una persona común

¿Qué tienen en común los textos de los que vamos a partir?

Todos están enmarcados en la autoficcción.

Vamos a mezclar estas alusiones -más el tema y el tono que el contenido- y narraremos una historia vivida por mí, la distorsionaremos un poco (para que sea literatura)  y al personaje masculino lo llamaremos Jim.

Jim me ha introducido en varios temas novedosos para mí. La relación entre drogas, cerebro y arte y algunas letras de canciones de artistas ingleses. Cantantes-poetas-filósofos-sensibles.

El ejercicio consiste en escribir tres letras de canciones en español y mostrar la versión en en inglés usando en traductor de Google. En este post va incluido el primer poema. Los dos restantes irán en post individual y los tres se enlazarán con la etiqueta Proyecto Jim.

Estos son los títulos de las canciones:

  1. Las mujeres tienen memoria de elefante.
  2. Jim: devuélveme los libros
  3. Poesía es verdad, verdad es poesía.

Es un ejercicio de autoficción mezclado con intertextualidad.

¡Comencemos!

****

Las mujeres tienen memoria de elefante

Las mujeres y los elefantes jamás olvidan un agravio.

Somos amigos desde hace cuatro años

Y desde hace seis meses nuestra amistad se hizo más profunda

Llegamos a convertirnos en los mejores amigos.

Tanto que terminamos bebiendo y fumando la planta sagrada en un gotero.

El primer beso fue un beso sangrante y bebí mi propia sangre

Los segundos besos fueron un poco más apasionados (en el sofá de Edgar)

La tercera vez fue un espectáculo para mí misma

La cuarta fue en completa lucidez

Y la última fue la mejor de todas

Especialmente cuando vimos El amante

Y reímos como locos recordando algunos pasajes de Luna amarga.

Sospecho que ninguno de los dos sospechaba que era la última vez.

Los dos últimos meses hemos peleado mucho por escrito

Hemos hablado dos veces por teléfono

Hemos dicho que nos veremos más de cinco veces

Hemos dicho que no nos volveremos a ver nunca más de siete veces.

Fin

***

Ahora la versión en inglés (tú y yo sabemos que en inglés todo parece más profundo y poético)

Convertida en una rosa

3 Ago

Nuestra mejor acción es la espontánea. Ni tus deliberaciones, ni tu meticulosa observación te acercarán tanto a cualquier cuestión como lo hará tu mirada espontánea.

Emerson

Soy consciente de mi propia bondad

Yo misma suelo asombrarme

Esa bondad es interpretada a veces como masoquismo o estupidez. Se me pide que no sea tan buena y después de los consejos sobre por qué no debo ser tan buena -porque no parezco de este mundo y porque este mundo no me merece-, me dicen que merezco ser amada por un ser que no parezca de este mundo, por alguien que sea un poco como yo-. Yo respondo siempre que no busco amor sino comprensión y gente admirable para idolatrar (porque tiendo a la idolatría). Mi admiración desmedida puede parecer un defecto, para mí es una cualidad. La admiración me llena de energía y de ideas para escribir y la emoción ante el encuentro con la persona admirada siempre es una experiencia vital, todo un Acontecimiento. Una simple conversación (no necesariamente cara a cara)  casi siempre termina convertida en escritura y escribir es lo que más me interesa en la vida. Así de simple.

No me muero por ser amada sino por amar,  más por admirar que por amar; mi vida consiste en encontrar almas de élite, gente deslumbrante que me entusiasme con su elegancia, su erudición, su talento, su bondad, su naturalidad, su inteligencia… algo que se salga del lugar común, gente que no sea otro muerto en vida, alguien que no esté resignado a cargar con el peso de la existencia.

Esta semana tuve dos conversaciones de este tipo: usted es muy buena, una mujer muy buena, la más buena… y anoche ocurrió algo extraño y asombroso:

Me acosté a dormir pensando que soy la mujer más buena que conozco y sin saber cómo ni saber por qué tuve una experiencia zen.

Siempre he esperado una experiencia mística,  sueño con sentir lo que sentía esta dama

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No sueño con verme así

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Sino así

Marguerite Duras (1914-1996), écrivain français, chez elle. Paris, 1955.

Marguerite Duras (1914-1996), écrivain français, chez elle. Paris, 1955.

Y lo extraño fue que no me sentí como una santa ni como una princesa ni como una escritora tanto o más apasionada que yo sino como una rosa. No estaba dormida, estaba bien despierta y sentí como si no tuviera cuerpo humano sino como si fuera una rosa. Podía sentir como siente una rosa. Era una rosa rosa y lo que sentía con más claridad eran los pétalos. Yo era una rosa y podía sentir como si fuera una rosa. Recordé que todos los días recorro el mismo camino y siempre me detengo con atención en todas las flores que veo, pero mis favoritas son las rosas, las rosas de color rosa. Me gusta ver todo el proceso, desde que nacen hasta que no queda nada de la rosa y luego vuelven a aparecer otras rosas que no son la misma rosa sino rosas nuevas. Mientras me sentía rosa y sentía como siente una rosa recordé este poema y supe que lo mío fue una experiencia zen. No sé si sea más poderoso que vivir la experiencia de la santa pero fue algo que no había vivido nunca y valió la pena sentir.

Las frases enaltecedoras de mis buenos amigos sobre mi bondad, la conciencia de mi propia bondad (casi santidad), mi experiencia con las rosas durante tantos años y quién sabe qué más… me llevaron hasta la dimensión desconocida.

Para quienes no saben este es un poema zen:

A través de la contemplación amorosa
de la transformación y mutabilidad
recibo una anticipación de la eternidad
y vi con certeza luminosa
que la rueda dio vueltas y no las dio.

Pintando diez años una hoja de rosa
fluí por fin en la hoja;
me estremecí ante el tacto de la gota de lluvia
hasta que me hice gota y salpiqué:
entonces perfectamente pinto la hoja de rosa.

Irving Layton

Sibarita, hedonista y egoísta

17 Jul

Te das a los placeres con facilidad. Nunca te sacrificas, eres sibarita, hedonista, egoísta y no amas el dinero.

Estefanía Uribe Wolff

He visto cara a cara a Tefa sólo una vez, pero hemos hablado por teléfono varias veces y hemos conversado en Twitter durante los últimos cuatro o cinco años. Hemos peleado como gatas, como novias, y también nos hemos querido con mayor o menor intensidad. Puedo decir con orgullo que es una de las personas que mejor me conoce sin haberme visto, sólo leyendo lo que escribo; es hábil e inteligente, sabe descifrarme, sabe llegar al fondo y a la esencia de mi ser y eso siempre será estimulante para alguien como yo porque no es fácil encontrar interlocutores como ella.

Tefa me describió, ahora yo voy a desarrollar punto por punto cada una de esas cualidades mías, cualidades de las que me siento orgullosa porque he trabajado en ellas con empeño y con amor  a lo largo de mi vida y gracias a ese empeño y a ese amor, que en realidad es autoamor, he saboreado con risa y con placer la suma de millones de momentos cuidadosamente planeados para que sean casi perfectos y estoy satisfecha con lo gozado hasta ahora, creo que lo he hecho bien. Soy digna de mí.

No es fácil vivir en estado de placer permanente durante cuarenta y seis años, para lograrlo se necesita cálculo, salud, buen estado de ánimo, predisposición innata, creatividad, suerte y mucha inteligencia.

Salud

Para disfrutar la vida a cabalidad es preciso tener excelente salud. Desde 1979 supe que había nacido para gozar y supe también que un cuerpo adolorido no puede disfrutar las glorias del placer. Uno de los placeres más sublimes de la vida consiste en comer y asociado al acto de comer está el hecho de gozar de buena salud. La salud depende del cuidado en la primera infancia, de los genes, la nutrición, el mantenimiento del cuerpo y, entonces, si quiero gozar cada momento con intensidad debo cuidar cada uno de los sistemas que sumados se constituyen en mi cuerpo y el gran sistema, el sistema mayor, el sistema por excelencia, es el digestivo: el alimento se convierte en sangre, energía y huesos; un cuerpo sano se acompaña siempre de buen estado de ánimo  y espíritu festivo y con sangre, energía y huesos resistentes puedo correr, saltar, brincar, gritar, retorcerme de risa y de placer.

Los órganos involucrados en el acto de comer (labios, dientes, lengua…) sirven para disfrutar de este placer sublime, pero también sirven para sonreír, para hablar y para besar y esos placeres precisan de no ser descuidados, no se debe desperdiciar nada.

Desde la infancia he consagrado la vida a darme placer a través de la cavidad bucal y como sé que me encanta comer con voracidad, pero no quiero subir de peso -porque es insano y antiestético- cuando sé que hay un banquete y no quiero desperdiciar nada, dos o tres días antes del festín tomo jugos de frutas y mucho té para poder devorar como una bestia y a cabalidad. Me gusta sorprender a mis familares y amigos con mi apetito voraz y al lado de mi apetito voraz hay siempre otros placeres: hablar, hacer bromas y reír.

No como con cualquier persona, sólo como con las personas que son de mi total agrado porque sé que comer es un acto sagrado, una liturgia. El centro y motor de nuestra vida no es el cerebro sino el estómago, centro sensible de nuestras más finas emociones. Soy celosa y selectiva, no como con cualquiera, no se ilusione conmigo.

Dinero

La plata no me gusta, no me interesan los lujos, los viajes, los lugares exóticos ni la apariencia, no necesito casi nada para vivir. Aprendí a despreciar el dinero, la apariencia y los bienes materiales viviendo  y viendo vivir a los demás en función del dinero, los bienes materiales y la apariencia; viéndolos vivir decidí que no quiero ser como ellos, no quiero desear lo que ellos desean, no quiero gozar lo que ellos gozan, no me interesa. El hecho de no amar el dinero me convierte en una persona libre porque no vivo pensando en lo que tiene el otro y no tengo yo. En esa dirección no apunta mi deseo. El bien más preciado a lo largo de mi vida tiene que ver con el disfrute del tiempo libre. Para vivir no necesito plata, necesito tiempo para dormir, caminar, descansar, leer, mirar por la ventana. Me seduce la idea de ir caminando por ahí como un perro de nadie, un gato de nadie, una persona que no es mirada sino a la que le gusta mirar.

Amor

El placer lo descubrí en la infancia, uno de los recuerdos más antiguos de mi vida es que bañaban al bebé y lo ponían desnudo en la cama sobre unas sábanas recién lavadas y entonces la dulce Elsy se quedaba dormida sobre esas sábanas. No recuerdo cuando me despertaba sino cuando me quedaba dormida, supongo que eso sólo pasó una vez en la vida pero a mi cerebro y a mi cuerpo le gustó la sensación y guardó el recuerdo con celo para que a partir de ahí construyera el edificio de mi vida y a partir de ahí lo construí. Ese es mi gran recuerdo de infancia, creo que nací para gozar. Tal vez por eso me encanta lavar a mano, ver ropa recién lavada y el acto de planchar, me encanta lavar y planchar sábanas. Ese es  mi fetiche. Las sábanas me hacen pensar en descanso y en sueño pero también me hacen pensar en sexo y en amor y a esos placeres he consagrado mi vida desde 1989. Pero no soy una puta promiscua, es algo mucho más sofisticado: encuentro a un hombre admirable digno de darle todo mi amor y mi placer, gozo con él del tiempo libre, las comidas, las caminatas, la conversación y la risa durante muchos años, hasta que los dos quedamos saciados y satisfechos con tanto placer y tanto amor y nos despedimos al final con una franca sonrisa de satisfacción y de gratitud.

Vivo con la sensación de que no he vuelto a escribir

26 Jun

Cuando me encuentro con la gente siempre me preguntan por qué escribo tanto.

Preguntan si programo los tuits para que se publiquen solos y si tengo un plan de trabajo para escribir en el blog.

Yo sonrío con dulzura y les digo que no, que todo fluye siempre de forma natural.

Pero ocurre algo extraño: cada cierto tiempo -mientras estoy sentada leyendo- (nunca me pasa mientra almuerzo o mientra camino), siento que estoy pasando por un muy mal momento, que he dejado de escribir, que ya no es como antes, que se esfumó la inspiración, que ya exprimí todos los recuerdos y sensaciones y que llegará un día en el que deje de escribir. Siento que ya dije todo lo que tenía que decir y pienso que seguramente lo mejor -relacionado con procesos de escritura- no es lo que está por venir sino lo que ya pasó.

Pero luego me animo y pienso que mis autores favoritos tienen más de setenta y cinco años o ya están muertos y yo apenas tengo 46 y llevo más de quince escribiendo y pienso también que no es poco lo que he escrito. Pienso que si todo lo que he escrito en internet lo publicara en libros armaría una pequeña biblioteca.

No leo lo que escribo porque -como los grandes- escribo para olvidar. No es una pose ni es una frase bonita. Es cierto: se escribe para olvidar.

Desde hace seis meses estoy viviendo una experiencia nueva con un hombre encantador, es tan fuerte esa experiencia que no me deja energía para escribir, es el tipo de experiencia que necesita convertirse en recuerdo para que pueda ser plasmada, necesita distancia y ser vista desde diversas perspectivas.

Lo único que se me ocurre en este momento -para que se hagan una idea de lo que vendrá después- es compartir el fragmento de un mensaje largo que me envió anoche mientras yo dormía profundamente:

Usted es especial

Quiero inundarla de regalos

Usted es la verdadera mujer

Quiero follármela.

Las huellas de mis ardores confundidos

20 May

Es a ti a quien odiaba como nunca te había odiado. Nada justificaba mi rabia, lo sé -yo te había maltratado y tú eras libre de salir con quien quisieras-, pero, víctima de mi propia miseria, me sentía intoxicado por el rencor y quería una venganza. Celos, despecho, pura abyección: esa noche supe lo que es sentir un ataque de celos -nunca he vuelto a caer tan bajo. Caminé entonces hasta tu departamento, engatusé con mis conocidas mañas al portero del edificio para que me abriese la puerta, subí al piso nueve y te esperé en la puerta. Me da vergüenza decirte el plan que tramé contra ti, pero te lo digo igual: cuando te viera llegar sola, después de que hubieras gozado con Rafael, sólo quería decirte puta, y luego besarte violenta, apasionadamente.  ¿Por qué sentí esos celos tan sórdidos? ¿Por qué quería agredirte, si era yo quien te había apartado bruscamente de mi vida? No lo sé, Melanie. No tengo idea. Sólo te cuento lo que sentí y pensé aquella noche mala. Por suerte, nunca llegaste. Te esperé hasta las cuatro de la mañana y me cansé de esperarte. ¿Sabes lo que hice antes de irme?  Tan cegado estaba por la furia y el deseo que, de pie frente a la puerta de tu casa, me toqué con violencia, pensando en ti y en Rafael y en mí, y dejé en el suelo las manchas húmedas de mi derrota. Te prometo que nunca más dejaré, en la puerta de tu casa, las huellas de mis ardores confundidos.

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