Tag Archives: Catalina Ruiz-Navarro

Marketing y feminismo

19 Ago

Me han amenazado de muerte y de ataque con ácido ¿por ocuparme de feministas tipo Catalina Ruiz-Navarro y Carolina Sanín?

¡No hay derecho!

Me han amenazado de muerte y de ataque con ácido ¿por ocuparme de rebeldes tipo Virginia Mayer?

¡No hay derecho!

Me han amenazado de muerte y de ataque con ácido ¿por ocuparme de emprendedoras tipo Catalina Alba, Diana Marcela Ariza y Sandra Súarez?

¡No hay derecho!

Me han amenazado de muerte y de ataque con ácido ¿por ocuparme de intelectuales tipo Katherine Ríos?

¡No hay derecho!

Las amenazas de muerte y de ataque con ácido siempre han sido anónimas, claro (estamos en Colombia)  y para mí es imposible saber cuál de las víctimas de mi supuesta muy variada y mucha maldad ha decidido tomar medidas en contra mía. Tal vez sea un simpatizante de una de las damas, una especie de justiciera que no soporta la libertad de expresión en un país en el que es prohibido dar opiniones sobre gente que expone su vida privada en público y aspira a convertirse en modelo, en mujeres dignas de respeto y admiración aunque no lo sean.

Todas las mujeres de las que me he ocupado en este blog exponen sus dotes o sus atributos en las redes sociales o en las revistas de farándula y lo que he hecho siempre es dar mi opinión sobre sus apuestas, sus estrategias, sus juegos, sus tomas de posición, su habitus, su posición en el campo. ¿Es tan difícil entender que me eduqué en la sociología del arte y que mi maestro indiscutible es Pierre Bourdieu? ¿Es tan difícil  entender que lo que puede ser interpretado como ataque personal a unas dulces e inocentes mujeres es una toma de posición intelectual que yo asumo ante lo que esas mujeres representan en un contexto particular?

Si me he ocupado de estas respetables damas es porque ellas encarnan los sueños, deseos y frustraciones de muchas mujeres. Mi intención nunca ha sido atacarlas a ellas sino lo que ellas representan.

¿Por qué vuelvo a escribir sobre “divas” si la última vez me advirtieron que el ataque con ácido sería efectivo si volvía a vulnerar los derechos de tan respetables damiselas?

Porque soy así, arriesgada. Porque si no escribo reviento, porque me gusta ejercer mi derecho a opinar en un país que presume de democrático aunque no lo sea. Se supone que las opiniones, que la escritura, es eso, escritura, y que quien escribe merece seguir viviendo a pesar de lo que haya escrito. Las palabras no son balas ni cuchillos y no deben ser recibidas con balas ni con cuchillos sino con otras palabras.

Yo esperaría palabras contra mis palabras, no amenazas de muerte ni ataques con ácido.

Sin más preámbulos pasemos a analizar este esperpento que encontré sin buscarlo. La autora es Catalina Ruiz-Navarro.

El título de este post es “Marketing y feminismo” porque nuestra feminista estrella es la mujer que mejor encarna la idea de que todos somos objetos de consumo, de que todos nos construimos no precisamente como sujetos sino como personas que han sido puestas a la venta en el mercado de la carne sin que lo sepamos. Yo lo sé, la casta Catalina no lo sabe, ella siente que crea su propio estilo en un mundo en el que la publicidad nos impone los estándares de belleza, libertad, estilo y sensualidad. Esta fotografía que la bella Catalina comparte con sus lectoras feministas podría ser perfectamente usada en un anuncio publicitario de toallas higiénicas, alimento para mascotas o planes turísticos. Ella jura que ha sido la artífice de tan bella obra de arte y nos dice que una mujer inteligente puede usar bikini, pintarse la boca de rojo y ser filósofa, que una cosa no riñe con la otra.

Ella es una feminista fuera de serie porque no parece hombre, porque no es una machorra.

descarga (1) La publicidad y el marketing empaquetan a las personas para que crean que se construyen como sujetos cuando en realidad forman parte de un grupo específico, de un paquete de personas que se venden como productos a sí mismos en las redes sociales y que los expertos en marketing no dudan en organizar para ofrecerles luego productos y servicios cuidadosamente diseñados para satisfacer la fase emocional, intelectual o espiritual por la que el empaquetado está pasando; los paquetes de productos y servicios son cuidadosamente diseñados para ellos, para crearles la ilusión de que son libres, de que seleccionan, de que se construyen y, es, sin duda, la mujer, una mujer como Catalina Ruiz-Navarro (mujer que en esta fase ha decidido etiquetarse como feminista filósofa inteligente maquillada y con bikini), una mujer que a los 33 años ha dejado de sentirse vieja y fea.

Cuando Catalina cumplió treinta entró en crisis y sentía que había quedado fuera del mercado de la carne, a los 33 siente que ha vuelto a renacer y el mercado le ofrece productos y servicios hechos a la medida de sus deseos y requerimientos. Cuando Catalina cumpla 40, 50, 60, 70, 80 y 90 soñará con ser otras mujeres y siempre habrá un paquete para ella, para hacerla sentir en su mejor momento. ¡Así funciona el asunto! No somos sujetos libres, ahora mucho menos que en los tiempos del casto Sartre.

La mujer-objeto perfecto para ser modelado- para ser todas las mujeres con las que pueda llegar a soñar. ¡En eso va el feminismo! Catalina es la mujer perfecta para formar parte de un paquete de mujeres como ella a las que se les crea un mundo hecho a su medida para hacerlas vivir en la ilusión de que ellas deciden, de que ellas escogen, de que ellas construyen su propio estilo, su modelo, no según las estrategias del mercado sino según sus propias elecciones.

La publicidad y el marketing saben que nadie como las mujeres y el feminismo para vender mucho más de lo que vendían antes.

Esta otra fotografía (lobísima, kitsch a más no poder) es exhibida por Catalina Ruiz-Navarro en el texto titulado “Soy feminista y eso no me quita lo femenina”.

No hay necesidad de hacer un análisis minucioso del documento para corroborar que Catalina ve mucha televisión y muchas revistas de novias, para constatar que está completamente dominada por el arte de no ser sujeto sino objeto.

¿Cuáles son los límites del feminismo?

¿A dónde hemos llegado?

¿Qué sigue?

¿Por qué te moriste Pierre Bourdieu?

¡Llamen a mi mamá!

catalina

http://www.univision.com/estilo-de-vida/trending/soy-feminista-y-eso-no-me-quita-lo-femenina-aunque-no-siempre-lo-tuve-tan-claro

 

Anuncios

No sean como Catalina Ruiz-Navarro. No escriban como niñas malcriadas e irresponsables

16 Oct

“Yo soy dueña de mi cuerpo, me siento muy cómoda con él y puedo mostrarlo donde quiera y como quiera, incluso decidir ponerme en la posición de “objeto” (si así lo decido yo) porque de lo que se trata es de que YO sea quien tome decisiones autónomas sobre mi cuerpo y no OTROS POR MÍ. Cuando el lector me dice que yo no puedo salir en fotos desnuda “por ser feminista” lo que está haciendo es aplicarme las leyes de su machismo. Yo puedo hacer con mi cuerpo lo que me dé la gana, sépanlo bien”.

El feminismo colombiano apesta.

La cita anterior es de Catalina Ruiz-Navarro.

Me recordó la de otra gran intelectual colombiana exhibida como pedazo de carne en la revista SoHo: Margarita Posada.

Cuando le preguntaron por qué se desnuda de todas las formas posibles para esa revista respondió como una niña sin educación ni formación: “porque quiero, puedo y no me da miedo”.

Con ese feminismo colombiano es más respetable quedarse en el machismo y en el sistema opresor y falocéntrico.

El espejo ausente de Natalia Marlene Lizarazo Tocarruncho, alias Natalia Springer

17 Ago

La profesora Luz Mery Giraldo escribe en uno de sus libros a propósito de la ciudad letrada: “La idealización de ciudades como París, Londres, Madrid, responde a una idealización, a una aspiración, a un sueño… a un imaginario y a un referente que como identidad se construye ocultando o enmascarando la propia identidad, la no deseada. La ciudad concebida de esta manera debe entenderse como un espejo ausente. Su construcción y aspiración obedece a la búsqueda de un origen fundacional del cual enorgullecerse, de una identidad con la cual identificarse de manera profunda. Al negar la condición valorativa de América (Colombia) por sí misma y asimilarla a los conceptos de bárbaro y salvaje, se explica la vergüenza ancestral y se ratifica la negación de los valores propios… la imitación y la asimilación -real o ficticia- de unos modelos ideales”.

La señorita Natalia Marlene Lizarazo Tocarruncho contrajo matrimonio con un extranjero (lo sabemos por sus apellidos), se divorció después de un tiempo pero siguió presentándose como Natalia Springer Von Shwanzenberg o, de manera abreviada y humilde, como Natalia Springer. Nos recuerda el nombre imponente de Catalina Ruiz-Navarro a quien la raya en medio de los apellidos de su madre y de su abuela, en vez de presentarla como La hija de nadie, la no reconocida por el padre, le da cierto aire de abolengo, con esa raya en el medio parece una señora de alcurnia. La raya en el medio la hace ver mucho más intelectual y profunda.

La ciudad letrada nos recuerda el arribismo, la vergüenza ancestral  y lo kitsch. Casi todas las personas avergonzadas de su origen caen en lo kitsch, que en buen colombiano quiere decir ridículo:

A menudo lo kitsch no es sino “una escapada al idilio de la historia donde todavía son válidas las convenciones establecidas… El kitsch es el modo más simple y directo de disparar esta nostalgia”… lo kitsch adelanta claramente ciertas necesidades emocionales que generalmente se asocian con el concepto de mundo romántico. En gran medida podemos considerar lo kitsch como una forma vulgar del romanticismo…

Lo kitsch, barato o caro, es sociológica y psicológicamente la expresión de un estilo de vida, es decir, el estilo de vida de la burguesía o de la clase media… Aunque el kitsch vaya unido a la búsqueda de status tendrá la función -que es psicológicamente más importante- de proporcionar unas huida ilusioria de la banalidad y la insignificación de la moderna vida urbana. En cualquier forma o combinaciones, lo kitsch es relajante y agradable. El deseo-cumplido contenido en este placer enfatiza su origen activo, el miedo al vacío que el kitsch intenta mitigar. Desde este punto de vista el kitsch es una respuesta al extendido sentido moderno del vacío espiritual: rellena el vacío tiempo libre con “diversión” o “excitación” y “alucina” los espacios vacíos con un conjunto infinitamente matizado de “bellas” apariencias (Calinescu. 1987: 223-245).

Bibliografía

Calinescu, Matei. Cinco caras de la modernidad. Modernismo, vanguardia, decadencia, kitsch, Posmodernismo. Madrid: Tecnos. 1987.

Giraldo, Luz Mery. “De la Ciudad Arcadia a la Ciudad Historia”. Texto inédito ampliado en Las Ciudades Escritas. Bogotá. Convenio Andrés Bello. 2001.

Adolfo Zableh y Catalina Ruiz-Navarro: dos periodistas colombianos exitosos

16 Ago

La idea de éxito es subjetiva, eso nadie lo pone en duda, pero algunas formas de éxito parecen tan contundentes que pueden dejar con la boca abierta de puro asombro a algunas personas de las que esperaríamos un análisis más concienzudo de la situación, un análisis objetivo y desapasionado de su idea de éxito y de las personas exitosas. Hay personas inteligentes que admiran a Adolfo y a Catalina, a él lo ven inteligente, directo, cínico, autocrítico, burlándose de sí mismo como los payasos más patéticos de todos los tiempos…  A ella la ven comprometida con la causa femenina, enarbolando la bandera de las mujeres sin voz a través de todas las formas de lucha, a través de todos los medios y rompiendo las fronteras. De México a Barranquilla y de Barranquilla a Bogotá como una buena gran intelectual preparada para el mundo globalizado.

Todavía hay personas que consideran como un triunfo ser columnista de El Tiempo o El Espectador. Adolfo es columnista de El Tiempo y Catalina lo es de El Espectador. Ese es un muy buen gran comienzo diría la persona poco analítica y seguramente muchos piensan de esa manera, pero olvidan que Adolfo y Catalina no publican sólo en esos medios prestigiosos sino en seis o siete medios más, ellos van del espacio más frívolo y vil a la página más comprometida con la realidad nacional. Los dos están ávidos de recoger dinerillo de diferentes fuentes para tener el estatus económico y social con el que soñaron cuando eran dos jóvenes ansiosos por ser reconocidos por los demás como gente inteligente, analítica, comprometida y exitosa, especialmente exitosa. Fueron jóvenes ambiciosos, eso nadie lo pone en duda. Lo que debemos preguntarnos es si su realidad está a la altura de sus sueños. Yo creo que no, creo que ellos aspiraban a llegar mucho más lejos y a ganar mucho más sin trabajar tanto. Debemos reconocer que los dos periodistas son trabajadores incansables, trabajan como negros, no tienen derecho a cansarse, eso lo sabemos todos también.

Los dos reconocen sin asomo de rubor que hay momentos en los que se ven ahogados y necesitados porque en general a los columnistas les pagan mal o no les pagan o les pagan con bonos o con anchetas o con pases de cortesía.

Adolfo y Catalina me hacen pensar en la estrofa de una vieja canción que me gustaba mucho cuando era niña. Mientras escribía los dos primeros párrafos de esta bella composición la recordé y recordé mi infancia; creí que tal vez ellos podrían fundar una linda familia, los dos tienen claro que su carrera hacia el éxito es evidente, aunque supongo también que para ellos sería más divertido estar en el papel de Daniel Coronell, León Valencia o Félix de Bedout.

Con ustedes, el versito de una vieja canción que me hizo pensar En Adolfo y Catalina, con el supuesto de que fueran una linda pareja:

El, pensando sólo en dinero
ella, en la moda en París
aparentando lo que no son
viviendo en un mundo de pura ilusión
diciendo a su hijo de cinco años:
No juegues con niños de color extraño (costeños colombianos negros, por ejemplo)
ahogados en deudas para mantener
su status social en boda o coctel
(qué fallo)

Adolfo es perfecto burlándose de sí mismo y Catalina es maravillosa en su papel de mujer empoderada. Eso excita a la masa. Los dos representan bien su papel.

La fotografía impactante de Diana Marcela Ariza

5 Abr

Diana Marcela Ariza ha sabido posicionarse en las redes sociales.

Después de un arduo trabajo ha logrado demostrarnos que no es una tuitera más sino una mujer inteligente, culta, reflexiva, sensible, graciosa, irreverente, crítica, feminista y muy interesada en las estrategias de marketing en las redes sociales.

Ella es una mujer sensual y carismática, no hay quien lo ponga en duda.

Gracias a su perfil en Twitter ha conseguido varios trabajos y está a punto de sorprendernos con un desnudo en la revista SoHo.

¡Es lo que todos sospechamos y esperamos ansiosos!

Queremos algo extremo, algo parecido a lo presentado por la señora famosa que no explicó todo sobre su cuca

4816638_3823977833_m

Diana Marcela Ariza sabe que hay porno para todos en la red, pero también sabe que el pueblo raso se excita más cuando una chica común como ella empieza a mostrarnos de qué está hecha paso por paso, como quien no quiere la cosa.

Ella juega a que juega con nosotros y nosotros le seguimos el juego. Cuando ella se despoja de una prenda nosotros miramos y le pedimos que continúe con el show en la próxima sesión, queremos que cada fotografía sea mucho más arriesgada que la anterior porque en eso consiste el juego que se desarrolla en la red en tiempo real, día tras día, hora tras hora.

Nuestro morbo consiste en ver cómo la gente común se convierte en gente famosa gracias a la degradación consentida por ellos mismos a costa de su imagen. Nosotros no les pedimos que se autodegraden, ellos lo hacen a conciencia y seguros de que están triunfando en la vida.

***

Diana Marcela ha sabido jugar con los deseos de la clientela.

Empezó quitándose la chaqueta y ya está a punto de exhibirse todita para nosotros.

Esta es su última gran locura de juventud.

Ojalá no vaya a resultar como Catalina Ruiz-Navarro cuando tenga su edad.

Ojalá no vaya a decir dentro de dos meses que había confundido los fundamentos del feminismo.

Ojalá no termine despreciando a Daniel Samper Ospina y a todos los hombres con alma de maestro de obra que se divierten de lo lindo con sus fotografías tremendamente provocadoras.

CB2SE0HXIAAaAUb

Emprendedores colombianos en la red. El caso Sandra Suárez

4 Feb

En este blog nos hemos ocupado de dos emprendedores colombianos: Adrián Peláez y Catalina Alba, dos vendedores de humo e ilusiones que le han roto el corazón a quienes esperan con ansias verlos triunfar como Justin Bieber y Lady Gaga. Nada de eso, ni siquiera Nicolás Arrieta ha llegado a ese nivel.

Se puede triunfar en la vida dando cursos de emprendimiento, dando cursos de marketing digital y posicionamiento de marca, cocinando o tatuándose todo el cuerpo, pero también se puede triunfar encontrando novio famoso producto de un trabajo calculado de actuación y melodramatismo digno de una telenovela. Con Sandra tenemos toda la trama.

Sandra Suárez supo usar su capital (aparentemente negativo y lastimero) para conquistar el mundo. Con mucho menos recursos superó a Catalina Ruiz-Navarro y a Virginia Mayer, maestras indiscutibles en el arte de conquistar el corazón de la gente influyente para estar cada día más cerca de sus sueños. Ellas llevan media vida en la tarea, a Sandra le bastaron dos o tres años. Es un verdadero ejemplo de autosuperación, un modelo a seguir.

Sandra es madre soltera y eso no la convierte en una brincona -dice ella cada cierto tiempo- una joven bailarina sin recursos pero con muchas ganas de triunfar, una joven promesa de Floridablanca que sueña con llegar a Bogotá para conquistar el mundo y está a punto de lograrlo. Renunció a su carrera de Derecho porque los profesores le mataron la pasión.

Sandra se dio a conocer en Twitter por #operacionsandra. Dos o tres tuiteros influyentes -los que ayudan a los débiles y a los pobres de manera desinteresada- convencieron a otros tuiteros de que las bailarinas pobres tienen derecho a realizar sus sueños y gracias a un patrocinador Sandra bailó y fue feliz. Después del baile vino la radio. Sospecho que la madre soltera convenció a algún amigo influyente de que podría ser una buena locutora y entonces la vimos compartiendo espacio con Antonio García Ángel, otra joven promesa de la literatura que lleva más de quince años tratando de convencernos de que tiene mucho talento. Lo último que supe del famoso @erizodemar es que está dictando cursos de escritura creativa en La madriguera del conejo. Bien por él.

En la radio Sandra se sentía segura y tenía motivos de sobra, en el tono de su voz evidenciábamos que se sentía bien, segura de su valía, el presente era maravilloso pero el futuro era mucho más prometedor y lo fue: Sandra está en el Hay Festival posando para los medios al lado de su novio Fabio Rubiano, una especie de Jorge Orlando Melo de las artes escénicas.

¿Cómo logró Sandra conquistar el cuerpo y el alma de un hombre tan serio, exigente y comprometido? ¡Sólo Dios lo sabe!

Mientras nos enteramos de los pormenores que llevaron a nuestros personajes a convertirse en un pareja digna de ser fotografiada para las revistas de farándula criolla es un hecho que Sandra logró en poco tiempo lo que muchas tuiteras, instagrameras, facebookeras y blogueras han estado soñando mientras exhiben la esencia de su ser, la profundidad de sus pensamientos, su cultura general, su desempeño en el lecho, su desparpajo o su falta de vergüenza, su tristeza, su locura, su talento o su cuerpo provocativo. Ninguna ha llegado tan lejos como Sandra. ¿Qué está fallando en su plan de negocios? ¿Cuál es el problema en su estrategia de marketing?

La pareja se instalará en Bogotá. Sandra posa desde ya con su ropa de neobogotana. Lo más seguro es que en poco tiempo la veremos en los medios como nueva estrella de teatro o de televisión, todo depende de los planes que tenga con Fabio Rubiano.

IMAGEN-15171659-2

Un comentario que vale la pena discutir

8 Dic

Mi ultimo post es una reseña sobre Chicas cerdas machistas. La lucha feminista como idealismo en el siglo XXI. Virginia Mayer y Catalina Ruiz-Navarro son dos de sus traductoras.

Un amable lector dejó este comentario y me gustaría saber qué opinan:

****

Me gustaría plantearle un pequeño ejercicio mental.

Dentro de doscientos años sus textos son de un gran interés académico, pero parte de su trabajo resulta incomprensible para los lectores. No creo que sea algo difícil; algunos de los artículos de su blog poseen un interesante toque de genialidad, pero otros giran en torno a asuntos realmente insignificantes, y puede que dentro de pocos años realmente nada quede de ellos. Como por ejemplo este libro. Es impresionante ver que ímpetu quiere aplastar lo que ya está aplastado, tratando de sacar del barro un montón de objetos sin importancia: tuiteros, libros, textos, columnas, gestos efímeros de nuestras minúsculas estrellas de internet, o de la farándula criolla; de está, al fin y al cabo, vacía cotidianidad. Creo que es un gran esfuerzo, pero en definitiva, es un esfuerzo chocante. Así que ese confuso lector futuro que no conoce a ninguna de las autoras de esta traducción terminará buscando el texto para enterarse de lo que usted está hablando. Y puede que tenga la mala suerte de encontrarlo ¿no se siente culpable? Sé que reniega de la posteridad, pero sus actos dicen lo contrario.