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Proyecto Jim

6 Ago

No doy cursos de escritura creativa ni los tomo pero anoche entre sueños se me ocurrió este ejercicio:

Ingredientes o palabras clave:

1. Paul insultando a su esposa muerta, infiel con un huésped del hotel de mala reputación (el huésped usaba una bata como la suya). Se suicidó con una barbera (máquina de afeitar) y su madre la ha maquillado como si fuera una puta. ¡Rosa odiaba el maquillaje y tenía guardado un cuello de cura! ¡Puedes vivir veinte años de mierda con una mujer y no llegas a conocerla! Dice Paul confundido, dominando por el odio y enamorado

2. El canalla sentimental.  La idea

3. Diatriba de amor contra un hombre sentado. El tono enfurecido de la mujer que después de un insulto de más de cincuenta páginas le prende fuego a la silla donde está sentado el marido y lo ve arder.

4. Las letras de las canciones más dramáticas de Amy Winehouse sin perder de vista que es la mujer hombre: absolutamente sensible, entregada, posesiva, absorberte, exigente, obsesionada con el sexo y autodestructiva. Una loca o una monja invertida, depende de la perspectiva desde la que se aborde al personaje porque es un personaje, no es una persona común

¿Qué tienen en común los textos de los que vamos a partir?

Todos están enmarcados en la autoficcción.

Vamos a mezclar estas alusiones -más el tema y el tono que el contenido- y narraremos una historia vivida por mí, la distorsionaremos un poco (para que sea literatura)  y al personaje masculino lo llamaremos Jim.

Jim me ha introducido en varios temas novedosos para mí. La relación entre drogas, cerebro y arte y algunas letras de canciones de artistas ingleses. Cantantes-poetas-filósofos-sensibles.

El ejercicio consiste en escribir tres letras de canciones en español y mostrar la versión en en inglés usando en traductor de Google. En este post va incluido el primer poema. Los dos restantes irán en post individual y los tres se enlazarán con la etiqueta Proyecto Jim.

Estos son los títulos de las canciones:

  1. Las mujeres tienen memoria de elefante.
  2. Jim: devuélveme los libros
  3. Poesía es verdad, verdad es poesía.

Es un ejercicio de autoficción mezclado con intertextualidad.

¡Comencemos!

****

Las mujeres tienen memoria de elefante

Las mujeres y los elefantes jamás olvidan un agravio.

Somos amigos desde hace cuatro años

Y desde hace seis meses nuestra amistad se hizo más profunda

Llegamos a convertirnos en los mejores amigos.

Tanto que terminamos bebiendo y fumando la planta sagrada en un gotero.

El primer beso fue un beso sangrante y bebí mi propia sangre

Los segundos besos fueron un poco más apasionados (en el sofá de Edgar)

La tercera vez fue un espectáculo para mí misma

La cuarta fue en completa lucidez

Y la última fue la mejor de todas

Especialmente cuando vimos El amante

Y reímos como locos recordando algunos pasajes de Luna amarga.

Sospecho que ninguno de los dos sospechaba que era la última vez.

Los dos últimos meses hemos peleado mucho por escrito

Hemos hablado dos veces por teléfono

Hemos dicho que nos veremos más de cinco veces

Hemos dicho que no nos volveremos a ver nunca más de siete veces.

Fin

***

Ahora la versión en inglés (tú y yo sabemos que en inglés todo parece más profundo y poético)

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Sibarita, hedonista y egoísta

17 Jul

Te das a los placeres con facilidad. Nunca te sacrificas, eres sibarita, hedonista, egoísta y no amas el dinero.

Estefanía Uribe Wolff

He visto cara a cara a Tefa sólo una vez, pero hemos hablado por teléfono varias veces y hemos conversado en Twitter durante los últimos cuatro o cinco años. Hemos peleado como gatas, como novias, y también nos hemos querido con mayor o menor intensidad. Puedo decir con orgullo que es una de las personas que mejor me conoce sin haberme visto, sólo leyendo lo que escribo; es hábil e inteligente, sabe descifrarme, sabe llegar al fondo y a la esencia de mi ser y eso siempre será estimulante para alguien como yo porque no es fácil encontrar interlocutores como ella.

Tefa me describió, ahora yo voy a desarrollar punto por punto cada una de esas cualidades mías, cualidades de las que me siento orgullosa porque he trabajado en ellas con empeño y con amor  a lo largo de mi vida y gracias a ese empeño y a ese amor, que en realidad es autoamor, he saboreado con risa y con placer la suma de millones de momentos cuidadosamente planeados para que sean casi perfectos y estoy satisfecha con lo gozado hasta ahora, creo que lo he hecho bien. Soy digna de mí.

No es fácil vivir en estado de placer permanente durante cuarenta y seis años, para lograrlo se necesita cálculo, salud, buen estado de ánimo, predisposición innata, creatividad, suerte y mucha inteligencia.

Salud

Para disfrutar la vida a cabalidad es preciso tener excelente salud. Desde 1979 supe que había nacido para gozar y supe también que un cuerpo adolorido no puede disfrutar las glorias del placer. Uno de los placeres más sublimes de la vida consiste en comer y asociado al acto de comer está el hecho de gozar de buena salud. La salud depende del cuidado en la primera infancia, de los genes, la nutrición, el mantenimiento del cuerpo y, entonces, si quiero gozar cada momento con intensidad debo cuidar cada uno de los sistemas que sumados se constituyen en mi cuerpo y el gran sistema, el sistema mayor, el sistema por excelencia, es el digestivo: el alimento se convierte en sangre, energía y huesos; un cuerpo sano se acompaña siempre de buen estado de ánimo  y espíritu festivo y con sangre, energía y huesos resistentes puedo correr, saltar, brincar, gritar, retorcerme de risa y de placer.

Los órganos involucrados en el acto de comer (labios, dientes, lengua…) sirven para disfrutar de este placer sublime, pero también sirven para sonreír, para hablar y para besar y esos placeres precisan de no ser descuidados, no se debe desperdiciar nada.

Desde la infancia he consagrado la vida a darme placer a través de la cavidad bucal y como sé que me encanta comer con voracidad, pero no quiero subir de peso -porque es insano y antiestético- cuando sé que hay un banquete y no quiero desperdiciar nada, dos o tres días antes del festín tomo jugos de frutas y mucho té para poder devorar como una bestia y a cabalidad. Me gusta sorprender a mis familares y amigos con mi apetito voraz y al lado de mi apetito voraz hay siempre otros placeres: hablar, hacer bromas y reír.

No como con cualquier persona, sólo como con las personas que son de mi total agrado porque sé que comer es un acto sagrado, una liturgia. El centro y motor de nuestra vida no es el cerebro sino el estómago, centro sensible de nuestras más finas emociones. Soy celosa y selectiva, no como con cualquiera, no se ilusione conmigo.

Dinero

La plata no me gusta, no me interesan los lujos, los viajes, los lugares exóticos ni la apariencia, no necesito casi nada para vivir. Aprendí a despreciar el dinero, la apariencia y los bienes materiales viviendo  y viendo vivir a los demás en función del dinero, los bienes materiales y la apariencia; viéndolos vivir decidí que no quiero ser como ellos, no quiero desear lo que ellos desean, no quiero gozar lo que ellos gozan, no me interesa. El hecho de no amar el dinero me convierte en una persona libre porque no vivo pensando en lo que tiene el otro y no tengo yo. En esa dirección no apunta mi deseo. El bien más preciado a lo largo de mi vida tiene que ver con el disfrute del tiempo libre. Para vivir no necesito plata, necesito tiempo para dormir, caminar, descansar, leer, mirar por la ventana. Me seduce la idea de ir caminando por ahí como un perro de nadie, un gato de nadie, una persona que no es mirada sino a la que le gusta mirar.

Amor

El placer lo descubrí en la infancia, uno de los recuerdos más antiguos de mi vida es que bañaban al bebé y lo ponían desnudo en la cama sobre unas sábanas recién lavadas y entonces la dulce Elsy se quedaba dormida sobre esas sábanas. No recuerdo cuando me despertaba sino cuando me quedaba dormida, supongo que eso sólo pasó una vez en la vida pero a mi cerebro y a mi cuerpo le gustó la sensación y guardó el recuerdo con celo para que a partir de ahí construyera el edificio de mi vida y a partir de ahí lo construí. Ese es mi gran recuerdo de infancia, creo que nací para gozar. Tal vez por eso me encanta lavar a mano, ver ropa recién lavada y el acto de planchar, me encanta lavar y planchar sábanas. Ese es  mi fetiche. Las sábanas me hacen pensar en descanso y en sueño pero también me hacen pensar en sexo y en amor y a esos placeres he consagrado mi vida desde 1989. Pero no soy una puta promiscua, es algo mucho más sofisticado: encuentro a un hombre admirable digno de darle todo mi amor y mi placer, gozo con él del tiempo libre, las comidas, las caminatas, la conversación y la risa durante muchos años, hasta que los dos quedamos saciados y satisfechos con tanto placer y tanto amor y nos despedimos al final con una franca sonrisa de satisfacción y de gratitud.

Vivo con la sensación de que no he vuelto a escribir

26 Jun

Cuando me encuentro con la gente siempre me preguntan por qué escribo tanto.

Preguntan si programo los tuits para que se publiquen solos y si tengo un plan de trabajo para escribir en el blog.

Yo sonrío con dulzura y les digo que no, que todo fluye siempre de forma natural.

Pero ocurre algo extraño: cada cierto tiempo -mientras estoy sentada leyendo- (nunca me pasa mientra almuerzo o mientra camino), siento que estoy pasando por un muy mal momento, que he dejado de escribir, que ya no es como antes, que se esfumó la inspiración, que ya exprimí todos los recuerdos y sensaciones y que llegará un día en el que deje de escribir. Siento que ya dije todo lo que tenía que decir y pienso que seguramente lo mejor -relacionado con procesos de escritura- no es lo que está por venir sino lo que ya pasó.

Pero luego me animo y pienso que mis autores favoritos tienen más de setenta y cinco años o ya están muertos y yo apenas tengo 46 y llevo más de quince escribiendo y pienso también que no es poco lo que he escrito. Pienso que si todo lo que he escrito en internet lo publicara en libros armaría una pequeña biblioteca.

No leo lo que escribo porque -como los grandes- escribo para olvidar. No es una pose ni es una frase bonita. Es cierto: se escribe para olvidar.

Desde hace seis meses estoy viviendo una experiencia nueva con un hombre encantador, es tan fuerte esa experiencia que no me deja energía para escribir, es el tipo de experiencia que necesita convertirse en recuerdo para que pueda ser plasmada, necesita distancia y ser vista desde diversas perspectivas.

Lo único que se me ocurre en este momento -para que se hagan una idea de lo que vendrá después- es compartir el fragmento de un mensaje largo que me envió anoche mientras yo dormía profundamente:

Usted es especial

Quiero inundarla de regalos

Usted es la verdadera mujer

Quiero follármela.

Treinta y seis frases célebres

14 May

Desde hace cuatro meses mis conversaciones con Juan Lozano son meritorias y  la humanidad pierde no poco al privarse del privilegio de oírnos hablar. Como la vida suele ser generosa no hablamos sólo cara a cara sino que también nos comunicamos por escrito. Las frases maravillosas que compartiré a continuación forman parte de una conversación reciente, más exactamente del 12 de mayo de 2016, hace apenas dos días. Como somos pensadores y sabios nos comunicamos a través de sentencias, como somos seres influyentes y con ideas fuertes no importa quién dijo qué ni en qué contexto.

Sin intentar imitar a Cioran ni a Nietzsche somos sabios pontificando.

Con ustedes las sentencias de dos pensadores de nuestro tiempo:

  1.  Me he acostumbrado mucho a leer en PDF. Y fragmentos de cosas. Qué mal.
  2. El PDF no es muy recomendable porque la lectura es superficial. Se leen con juicio las primeras cinco páginas. Eso dicen los expertos. Yo sigo prefiriendo los libros impresos.
  3. Bayly es una perra del establecimiento. Es una gorda pastillera individualista.
  4. Eso de publicar las intimidades de los demás, ser el portavoz de eso me parece algo cuando mínimo muy fuerte. A mí me siguen gustando las abstracciones.
  5. Bayly es muy bueno en medio de su mediocridad. Nadie es tan valiente, ni siquiera Vallejo.
  6. Ahora está mejor de salud. La esposa es como la esposa de Bukowski. Lo cuida mucho.
  7. A todo viejo le gusta la juventud. A mí me gustan hasta las de 15. Soy un enfermo.
  8. A mí siempre me han gustado los niños.
  9. Lo mejor es morir joven. La vejez está sobrevalorada. Siempre se tienen que inventar misticismo y bobadas para justificar la vejez.
  10. No tengo nada contra los viejos y me gusta hablar con ellos.
  11. A mí me gusta vivir bien, evitar el dolor, pero no me gusta guardarme tanto. Me gusta lo del presente, como lo del orientalismo rebajado.
  12. En los 60s por la alta ingestión de LSD se desarrolló el género de la ciencia ficción.
  13. Me quedan pocas neuronas. Pero tengo conexiones extrañas que me dan cierta lucidez. Soy un robot buena gente y tierno.
  14. Con LSD sentí conversaciones distintas al mismo tiempo con la misma persona. Como universos paralelos. Una conversación del futuro en el presente.
  15. Creo en la teoría M un poco, eso de que el tiempo es un círculo plano. Los universos paralelos. Como si al lado de esta pantalla hubiera otra con lo que vamos a escribir en un rato.
  16. Es una experiencia muy loca con la tierra. Sentí como que dialogaba con un árbol. Y veía pentagramas. Me sentía muy iluminado. Luego la música se escuchaba de verdad en estéreo.
  17. Me pasa que he rechazado sexo con mujeres y cuando tengo necesidades sexuales ya ellas no quieren. Es la maldita ley de Murphy o lo que sea.
  18. Somos como Sísifo, sí. Llevando una puta bola hasta el fin. Malditos dioses.
  19. Yo no he fantaseado con ser prostituta sino puta. La plata me parece indigna, creo que el sexo tiene que ser gratis.
  20. No se debe cobrar por algo que es placentero para las dos partes.
  21. Es la idea de que si se puede cobrar por hacerlo es mejor cobrar. Se goza y se gana. Un buen negocio.
  22. No me gusta sobar mi carne con todo el mundo.
  23. A mí me da pesar con las putas y con los que tienen que pagar.
  24. Las chicas de ahora saben mucho. Ya no se dejan tramar tan fácil.
  25. Soy un viejo sacerdote en un cuerpo más o menos joven.
  26. El porno de profesoras con gafas es bueno.
  27. La crueldad humana a nivel lúdico es muy divertida y placentera.
  28. La idea de volverse loco haciendo un drama y luego recapacitar y reír.
  29. El sexo después de las peleas es muy bueno. Salvaje.
  30. Siempre es bueno el sexo.
  31. Hágales la propuesta. Por mucho le dicen que no.
  32. No me conviene comprar cereales. Me acabé dos cajas en tres días.
  33. Tuve un mozo al que quise mucho. Duramos un año.
  34. El estudio no sirve para nada. La mayoría de la gente termina casada, gorda, con hijos y no leen nada. Trabajan por la plata.
  35. Lo del orientalismo rebajado me tiene entusiasmada.
  36. Podríamos ser dos detectives de homicidios. Siempre dialogan en el carro.

Mística erótica

5 May

Un sencillo pero sentido homenaje a Juan Rulfo:

Me acuerdo bien de la clase de literatura. Fue la mejor parte de la conversación.

Gracias.

Sí, me apasiono.

La borrachera intelectual.

Es más apasionado que yo.

Pero claro, por lo menos no hay que beber tanto como esa vez, era un día especial.

Me gusta bastante el vino tinto.

Y es más propicio para ese tipo de noches.

Por eso estuve tanto tiempo de rodillas.

Me gusta mucho la seducción con palabras y más si es sobre temas eruditos.

Si es un hombre más joven que yo y con un pene tan bello me entusiasmo todavía más.

Sí, lo creo.

Tenemos que ver El amante. Me gustaría saber qué piensa de esa historia.

Creo que nuestro mutuo cariño, la energía que sentimos es muy bonita.

Algo muy espiritual.

Sí. El amor es engañoso y dura menos.

Sí, las relaciones de pareja son aburridas y terminan peleando.

Dura tres meses y después todo es drama, compromisos y reclamos.

Es más chévere una buena amistad, una complicidad, que incluya la sexualidad cuando los dos queramos.

Fue muy apasionado el sexo.

Lo disfruté mucho.

Puede tener muchas ventajas de un noviazgo, cariño, ver películas, tomar vino, tener sexo, pero sin la parte aburrida.

El compromiso, las rutinas.

La obligación.

Sí.Yo también quiero eso. Que no seamos falsos, los novios son muy falsos. Lo mejor de nosotros es que somos amigos. Eso está por encima del amor.

Exacto.

Me gustaría ver películas, oír música, hablar de libros y tener sexo pero sin ser novios y sin hacer drama ni reclamos de ningún tipo.

Solo hay que vivir el presente.

Como dicen los orientalistas rebajados.

El poder del ahora.

Así es.

Me gusta mucho la libertad.

Me parece que la vida de oso y de león es coherente.

Estar solo buen tiempo es muy bueno.

Que la compañía sea algo especial.

Que la pasemos muy bien.

Lo que más quiero evitar es hacer promesas, dramas, decir que será para siempre…

Quiero evitar todas las cursilerías del amor.

El sábado la pasé muy bien.

Sí, es una pendejada.

De melodrama.

Siempre estoy bien con usted. Lo quiero mucho, es mi mejor amigo y no quiero perder la amistad, el sentimiento de amistad.

El sexo puede ser mucho mejor porque es cariño de verdad, no ilusiones y ceguera.

Exacto.

Me pasa igual.

Lo que estamos viviendo vale la pena, es muy excitante porque involucra el cuerpo, el alma, el intelecto y la amistad.

Somos bendecidos y afortunados.

Sí.

Seres del luz.

El ser total.

El orgasmo sagrado.

Algo como eso.

Ver a Dios.

Sentirlo.

Verlo.

El abismo de Pascal.

Saberlo.

Probar los límites.

Usted no es miedoso.

Sí.

No.

Nunca había quedado tan agotada y nunca había estado tan lúcida.

Todavía estoy en el proceso de regeneración.

Yo igual.

Me siento agotado.

Un pene erecto toda la noche da como para una medalla.

Lo que sé es que disfruté mucho la noche, un momento libre.

No me sentí presionado sino muy en paz.

Sí. Yo también.

Sí.

Sí.

El simio lujurioso

24 Abr

Mis conversaciones con Juan Lozano son tan profundas que varias veces nos hemos sentado a pensar cuál sería el mejor método para que no se pierdan, hablar con testigos como si no los hubiera, que otras personas puedan disfrutar de nuestras fantásticas reflexiones y  puedan contemplar nuestro cerebro al desnudo. Es un derecho, tanta brillantez no puede quedar sólo entre él y yo, no sería justo con la humanidad. Es un Milagro que nos hayamos encontrado y esas conversaciones no se pueden perder.

Hemos pensando en la posibilidad de hablar siempre con conexión a internet, pero el problema es que cuando no hablamos cara a cara nos escribimos y podemos escribir durante cuatro horas consecutivas o más. Nos escribimos casi más de lo que hablamos, siempre estamos ávidos y somos insaciables.

Mientras descubrimos el método para hacer públicas nuestras conversaciones privadas quiero compartir un breve fragmento de nuestra conversación de anoche. El contexto es el siguiente: Fernando Vallejo dio un discurso en la feria del libro de Bogotá, los dos estamos leyendo a Jaime Bayly y yo estoy volviendo a leer Los ojos azules pelo negro, de Marguerite Duras. Desde hace dos meses estamos hablando de sexo, drogas y rock and roll.

Yo: El poema de Bayly que acabé de publicar en el blog (Suéltate el pelo)  me hace pensar en Virginia Mayer.

Juan: Sí, lo estoy leyendo y también pensé en ella. Una gordita en busca de amor.

Yo: Es un hombre sensible Bayly. Tiene uno muy bueno escrito al jardinero. Su mejor amigo. Ese libro (Los ojos azules pelo negro)  es muy extraño y muy triste. Lo voy a volver a leer. La tristeza de Marguerite Duras es asombrosa.

Juan:  Y de qué trata más o menos, ¿por qué se lo recordé? Cuénteme.

Yo: Por la idea de dormir juntos. El libro es de una pareja que se reúne en un cuarto, se vendan los ojos y sufren mucho. Dormir es un asunto serio.

Juan: Claro.

Yo: ¿Ha leído La casa de las bellas durmientes?

Juan: No le he leído, me lo han recomendado bastante.

Yo: Yo nunca he dormido con un amigo. Ni siquiera con mis hermanos. Siempre duermo sola cuando salgo con ellos y cuando me quedo donde mi mamá. Pero con usted me gustaría dormir. Es un misterio.

Juan: Sí, una experiencia.

Yo: La casa de las bellas durmientes es muy bueno. De los libros favoritos de Vargas Llosa y García Márquez.

Juan: Lo leeré.

Yo: También es un libro muy triste. Es la mezcla entre deseo y tristeza. Como el niño que llora después de tener sexo en el poema de Bayly.

Juan: Me gusta bastante ese poema.

Yo: Es muy bueno. Vamos a ver si consigo el libro. Hay varios muy buenos. Uno titulado No quiero ser presidente.

Juan: Sí, quiero leerlo, cuando lo devuelva a la LA lo saco.

Yo: Lo entrego el lunes.

Juan:  Noooo. Acabé de llegar a la casa. Me perdí a Fernando Vallejo. ¿Lo dieron en Canal Capital o  en televisión más humana por internet?

Yo: Sí. En vivo.

Juan: Que mal.

Yo: Pero ya lo publicaron en la página de El Espectador.

Juan: ¿Hace cuánto terminó? Ah, bien.

Yo: Terminó hace como veinte minutos.

Juan: Ojalá pueda verlo.

Yo: Sí.

Juan: Pero está el texto nada más. Yo quería verlo.

Yo: Sí. Acabo de verlo. Me imagino que lo publican en Youtube más tarde.

Juan: Pronto lo publican, me imagino.

Yo: Sí.

Juan: Se está pareciendo a Bukowski

Yo: Sí. La risa satánica. Lo mejor del discurso fue el final. Un insulto al público.

Juan: sí, lo leo, no sabia que Abad lo odiaba. Ese bobo. Bien que lo haya insultado. leyéndolo podría ser como los humoristas que le he enviado. Dicen lo mismo de diferente manera.

Yo: Terminaron peleando. Eran amigos. Sí. La gente estaba fastidiada. Ya sabe que hace autoficción. Le gusta incomodar al público y esta vez no habló. Leyó y se fue. Se notaba ofendido al final, se apropia del personaje. No le gusta que lo manoseen. ¿Ya pudo ver el discurso?

Juan: No, no lo han colgado. Todavía lo leo porque me pongo a leer otras cosas.

Yo: Yo estoy leyendo el libro de Marguerite Duras.

Juan: ¿Y qué tal?

Yo: Es un libro que asusta. Es como una situación de locos. Lloran todo el tiempo y se miran dormir. Se conocieron por casualidad. Es un libro único. Se lee y no se olvida nunca, da tristeza leerlo. Marguerite Duras era alcohólica, triste y sola.

Juan:  Una mujer inteligente entonces.

Yo: Sí. Mucho. Y la biografía es asombrosa también. Tenía alma de puta y fue promiscua siempre, escribe sobre sus amantes. ¿Ha leído o visto El amante? La hipótesis de ella es que todas las mujeres quieren ser prostitutas pero no se lo permiten.

Juan: No he leído nada de ella, otra pendiente. Sí, como ninfómana. Así es, como dice nuestro querido Vallejo, somos unos simios lujuriosos.

Yo: Es muy valiente. Escribe que cuando era niña tenía dos cosas claras: quería escribir y tener muchos amantes. Lo hizo. Al final de la vida le agregó mucho alcohol y una casa inmensa a esa vida.

Juan: La mujer está muy reprimida, la educan para que esté sometida y sea sumisa, la religión las jodió demasiado. Por eso las compadezco.

Yo: Tiene un libro muy bueno titulado Escribir. Me gusta mucho Marguerite Duras, ella dice que para escribir se necesita soledad. Igual que Virginia Woolf. Ella es como la hija de Virginia Woolf. Así como Bayly con Bukowski.

Juan: De todas maneras creo que la sexualidad de hombre y mujer es distinta, el hombre esta más dispuesto todo el tiempo. Hay diferencias biológicas. La mujer creo que es más ciertas temporadas.

Yo: Claro. Las mujeres tienen alma de putas pero también tienen muy clara la idea de pecado y de infierno y muchas son promiscuas pero reprimidas. Hasta las prostitutas. Rezan y son muy decentes, no le admiten todos los requerimientos a los clientes. Son señoras respetables.

Juan:  Leeré a Margarite Duras.

Yo: Sí.

Juan: Jaja. Sí. ¿y usted qué dice?, ¿piensa que es así? ¿que todas quieren ser prostitutas?

Yo: Cuando era niña sí lo pensaba. Marguerite Duras dice que todas las mujeres lo piensan.

Juan: Lo cierto es que la mujer tiene una capacidad sexual impresionante, mucho más que el hombre.

Yo: Es por el cuerpo, uno se mira en el espejo y se imagina en un prostíbulo. A mí me pasaba.

Juan: Sí, es un cuerpo muy sexual, como diseñado para eso.

Yo: O en una revista pornográfica. La belleza, la juventud y el deseo se juntan y aparecen esas fantasías.

Juan: Claro, el posar, el exhibirse, el mostrar la belleza y que otros disfruten de esa portento de la biología que es el cuerpo femenino.

Yo: Sí. Yo he visto la película con mis sobrinas y se ponen nerviosas. Hay muchas frases incómodas, como que hay una niña que se prostituye cuando sale del colegio y las otras la envidian porque les gustaría hacer lo mismo.

Juan: ¿Cuál película?

Yo: El amante. Hay dos libros. El amante, El amante de la china del norte y la película El amante. Es basada en una historia real. Ella tiene 16 años, se para como una puta y se consigue un amante chino. Luego él se casa con una china pero se aman siempre, cuando el chino muere escribe El amante de la china del norte. La película parece porno, fue tan escandalosa como El último tango en París.

Juan: La próxima la compro.

Yo: Es muy buena. Y los libros también. Todo lo de Marguerite Duras.

Juan: Somos simios lujuriosos, el más lujurioso de todos los animales. Por la locura del cerebro. Lo que pasa es que el que conoce el placer intelectual y otros placeres, pues también disfruta de otras cosas.

Yo: Claro, es muy intenso. La mayor parte de la gente ni siquiera se entera.

Juan: Lo importante es no reprimirse, como con el tema de las drogas,  a uno le da más fuerza eso. Las drogas y el sexo son importantes para el que no los tiene…

Yo: Ah, sí. Lo que decía Bukowski. Y la promiscuidad también es triste. Marguerite Duras lo hacía para hundirse luego en la tristeza.

Juan: Yo lo que creo es que no hay salida. Como que todo termina siendo triste. Vivir es una tragedia.

Yo: Para mí no. Yo casi siempre me siento muy bien. Esa es una ventaja. Lo que me tiene triste es que he comprado mucha ropa. No me gusta, me siento superficial. Me gusta andar con ropa vieja.

Juan: Sí es una ventaja. Yo disfruto lo que me gusta, he aprendido a eso, pero no dejo de ver la tragedia y el absurdo que es esto, pero antes me entristecía, me iba por el abismo, ya estoy más tranquilo y resignado a ciertas cosas.

Yo: Es la edad, a medida que pasa el tiempo todo es más fácil.

Juan: Sí, eso espero.

Yo: La gente le tiene pesar a los viejos pero sufren menos. Yo creo que lo más duro es entre los 15 y los 30.

Juan: Sí, antes también me pasaba por tener ideales que no se cumplían y esas cosas, ya como que tengo una visión más desesperanzada y eso me tranquiliza. Así, es. Es la época más dura. A mí me dio muy duro. Pero sobreviví. Drogas, encerrado largas temporadas en clínicas, noviazgos locos, ideales destruidos, en fin…

Yo: Usted se merece una vida tranquila. ¿Soñaba mucho?

Juan: Así es. Y sueño bastante. Ayer soñé que me desdoblaba, porque me daba pereza levantarme al baño, entonces mandé a mi espíritu y yo me quedé en cama. Y soñé con mi exnovia, que vivía con ella de nuevo.

Yo: ¿Y ella todavía lo quiere?

Juan: No, y yo tampoco viviría con ella de nuevo, es pasado. Tal vez el sueño me mostraba que me hace falta una novia o algo así.

Yo: Usted sí tiene de 9 y de 4. Debe ser complicado.

Juan: sí, tengo de los peores del eneagrama. También el fóbico. El 6.

Yo: No son los peores, es una mezcla explosiva. Lo he estado pensando. ¿usted se siente mal siendo como es?

Juan: No, yo disfruto mucho mi mente. Creo que tengo mucha sensibilidad y me considero inteligente. Una inteligencia ligada al lenguaje y filosófica, algo así. Abstracta.

Yo: A mí me gusta mucho como es. Muy suave, analítico, culto, sensible, apasionado, tranquilo…

Juan: De razonamiento abstracto. Sí, me gusta mi tranquilidad. No soy bello o algo así, pero me gustaría ser la versión masculina de Remedios la bella.

Yo: Es una mezcla de femenino y masculino, inteligencia, intuición, cultura y observación.

Juan: Como que sabe que todo es absurdo, una mentira.  Que no vale la pena tanto esfuerzo.

Yo: Volverse más leve.

Juan: Me gusta ser un espectador de la vida, como ser espectador del desastre.

Yo: Sí. Usted necesita una herencia. No merece trabajar.

Juan: Ya no creo en que la realidad se pueda cambiar con ingentes esfuerzos, creo que todo conduce al fracaso.

Yo: Yo tampoco creo en el esfuerzo, todo tiene que ser fácil.

Juan: Me gustaría trabajar en cosas físicas, y escribir y leer, y beber y fumar, ir a prostíbulos. La vieja vida de los hombres.

Yo: A mí me hubiera gustado no haber trabajado nunca, es chévere vivir en estado de pureza.

Juan: A mí por eso me gustan los relatos de Bukowski, hacer trabajos físicos, sencillos, largas noches en bares y prostíbulos, pero ser un obrero lúcido claro. Leer y escribir. Pero lo mejor es no hacer nada, claro.

Yo: Los mejores filósofos y escritores no trabajaron nunca.

Contra las suegras

8 Ene

Cuando una mujer está enamorada de los hombres pero no de la familia, los hijos ni la convivencia feliz desarrolla especial repulsión hacia ese ser repulsivo llamado la suegra. Ese personaje macabro termina convertido en un estorbo puesto que no tiene ninguna utilidad en una relación sin fines patrimoniales ni reproductivos sino sólo lúdicos, es decir, sexuales.

Bien sabemos que la familia, los hijos y la sociedad son los pilares sobre los cuales se funda la gran mentira, ese gran invento de los humanos para saciar el miedo a la soledad y a la autonomía.  Para vivir con la sensación de que no están solos y de que no se sustentan en el vacío.

Si una mujer es amable y solícita con su suegra es porque está buscando marido o quiere conservar al actual y cree que conquistar a la arpía le servirá de muleta para darle sustento a su miedo y su inseguridad, es decir, para conservar a SU hombre.