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El amor en tiempos de Twitter

4 Mar

Hace diez años yo decía de memoria: «Lo que uno piense del amor es, en el fondo, lo que más profundamente piensa del sentido de lo que somos y de lo que nos rodea.» y me sentía seria, profunda, erudita y sensible al decirlo. Creía en mi propio discurso.

Ahora no sé qué pensar, diez años fueron suficientes para cambiar mi idea del Amor (sin contar con que hace diez años recién me arriesgaba a publicar mis cavilaciones sobre el amor, el arte y la melancolía, mis reflexiones más sublimes y mejor pensadas en medios digitales. Sí, en medios digitales).

No es lo mismo publicar ensayos de cien páginas en  revistas indexadas que publicar un post de veinte renglones en un espacio que bien puede ser creado y administrado por cualquiera, ¡por cualquiera! Pero bueno,  la cita de hoy es para hablar del amor en los tiempos de Twitter, no para hablar de escritura.

El amor es una de las experiencias humanas más complejas, no es un sentimiento ni una sensación sino la suma de sentimientos y sensaciones manifiestos de manera simultánea y a veces contradictoria: la alegría se convierte o lleva consigo aparejada la tristeza,  el amor  más profundo puede acabar sumido en la más dolorosa indiferencia, la realización del deseo conduce al hastío y  en los periodos durante los cuales  la  experiencia amorosa se vive sin situaciones que la perturben,  la plenitud se acompaña del  miedo a la pérdida definitiva  del ser amado, la muerte o la ruptura  se vislumbran como hechos posibles. Si se ama intensamente la vida no puede ser concebida sin la presencia del otro.

Todo lo expresado en el párrafo anterior es cierto y lo seguirá siendo para quienes no tienen cuenta en Twitter y no han gozado de chats, foros, blogs y Twitter, especialmente de Twitter. Para quienes nos hemos contaminado con esas experiencias virtuales el amor no es el mismo amor, es un amor menos  dramático, más promiscuo  y más divertido también.

El amor es una ilusión, una ilusión muy persistente que se alimenta de palabras, de la idea distorsionada que nos hemos creado en la mente de una persona que creemos sacada de un mundo perfecto. Todo amor es amor virtual y cuando vivimos el amor en espacios virtuales es todavía más engañoso porque ese amor está hecho casi sólo de palabras y las palabras suelen seducir más que nada cuando sentimos que ese sentimiento nuevo nos envuelve.

En internet  el cuerpo  termina sobrando y el deseo de ese cuerpo también. La cita de los enamorados virtuales  se puede concertar cada noche sin presencia física, sin aliento, se trata de un juego peligroso para las personas que saben leer y escribir y además les gusta la literatura, es un erotismo más sofisticado que el erotismo de motel. En el amor virtual no se agotan los recursos del cuerpo sino de la palabra, del placer de seducir y de hacerse esperar mientra llega el siguiente tuit.

El amor puede experimentarse como realidad, deseo, recuerdo o ensoñación, surge como necesidad para aliviar la soledad, como anhelo de plenitud, felicidad o realización personal y los millones de tuiteros que cada día se sientan frente a la pantalla están buscando  amor, reconocimiento a través de la aprobación ajena, están tanto o más desesperados que el enamorado de antes de la red.

El enamorado de un amor virtual bien puede cantar como cantaban los enamorados del pasado:

«Oh, tú, que ocupas en mi cuerpo el puesto del espíritu,
no pienses que estoy libre del insomnio y de cuidados.
¡Que Dios te guarde del insomnio,
de la inquietud
y de la tristeza que padezco!
Por ti mi pena se renueva y no se extingue,
rompe mi corazón
y corta el nudo de mi entereza.
No tengo ya resignación de perderte,
resignación que enciende la inquietud en mi costado,
lo mismo que una madre
no se resigna a perder a su hijo»
Al-Wassa.

El amor convencional se basa en el amor carnal, no se materializa sin cuerpo y el cuerpo del ser amado termina por producir hastío en el enamorado del amor, de las palabras, de la ilusión muy persistente:

«¡El amor! Pero, ¿qué es por tanto el amor? ha sido poetizado para uso de los necios. Una vulgar necesidad periódica, una chillona ley de la naturaleza, de la naturaleza eterna que reproduce y se multiplica, una inclinación brutal, un carnal cruce de sexo, un espasmo ¡Nada más! Pasión, ternura, sentimiento, todo se limita a eso.»  Petrus Borel.

A través de su queja Borel parece anhelar la realización de  algunos valores del amor «elegante»  promulgado por la  tribu preislámica  Banú Udra (hijos de la virginidad), celebrada por Al-Wassa en El libro del brocado, asimilada por los poetas provenzales y algunos  románticos y ahora por millones de tuiteros. El amor, desde esta perspectiva, no debería ser un «carnal cruce de sexo» sino  perpetuación del deseo, de gozo en el sufrimiento, en la sensación de que el objeto amoroso está próximo y lejano, es caprichoso y majestuoso, humano pero con un halo de divinidad; se trata, en últimas, de un sentimiento que alberga contemplación y deseo y por encima de todo idealización del amor, concebido como la experiencia que  le concede mayor vitalidad al ser humano:

El amor es uno de los preceptos fijos  de los hombres discretos …  es el comportamiento más hermoso de los hombres corteses y nobles… Un hombre cortés no puede estar libre de pasión ni desnudo de languidez, porque la pasión tal como la han descrito los sabios y como lo dicen los filósofos, es la primera puerta a través de la cual se abren las mentes y se ensancha el espíritu, y tiene una intensidad en el corazón por la que vive el alma. (Al-Wassa. 1990: 76).

El amor es una de las pocas experiencias capaces de transformar el comportamiento de forma radical:

Da valor al cobarde, hace generoso al avariento y elocuente al mudo, da fuerzas de decisión al indeciso… El poderoso se humilla ante la pasión y el orgulloso se somete; por el amor aparecen los secretos ocultos y se dejan llevar los reticentes, pues es un príncipe obediente y un jefe al que se sigue (Al-Wassa. 1990: 75).

Gracias al amor el enamorado  ve más claro en sí mismo, la oscuridad desaparece de  los actos y los pensamientos, el tuitero se esfuerza por escribir con corrección, con tildes y comas, sin errores de ortografía, con coherencia y cohesión. Una frase bien construida y celebrada con doscientos favs puede desencadenar dos o tres espasmos en los lectores de ese tuit, provocar un encuentro futuro a través de mensajes privados, que es el canal perfecto para los enamorados, es la fuente encantada, el lugar mágico -porque es privado-y los enamorados buscan privacidad para conocerse mejor.

El amor carnal puede ser superado por el amor virtual:

«Mi mente está para apreciarte,
mis ojos para verte,
mis oídos para llenar todo mi ser con
tus alabanzas.
Me gustaría hacer de mi mente una
abeja negra
y entronizar tus pies en mi mente,
y en mi lengua libar el Néctar de tu nombre.»
Ravi Das

Cuando se supera el amor carnal es posible establecer relaciones amorosas más satisfactorias y plenas   con otras personas o con Dios (concebido fuera de costumbres, credos o rituales específicos). En este tipo de experiencias las sensaciones son más elaboradas en la medida en que el objeto amoroso  tiene la potencialidad de  conducir al enamorado por encima de sí mismo, siempre que esté dispuesto; cuando la experiencia amorosa y la mística son muy profundas suelen confundirse, el Amado de los místicos podría equipararse con un   profundo amor entre tuiteros, una locura maravillosa, una experiencia espiritual, lo más noble del ser humano, su palabra, su deseo y su admiración:

El místico  Ravi Das le canta a su Amado:

Oh inquieto corazón, ven, lloremos,
retorzámonos de dolor,
¿ Para qué pensar en dormir
Esta es una noche que no tiene amanecer.

Para Mira Bai:

Esta angustia de la separación me atormenta,
y el tiempo pasa sin que el sueño
me dé alivio en toda la noche.

Uno de los enamorados citados en El libro del brocado dirá, de manera muy cercana a la expresión de los místicos citados por Darshan Singh (1998):

Tú  que yaces enfermo y torturado por la pasión,
también conozco yo los sufrimientos del amor.
Quien conoce el amor pasa insomne la noche
y el corazón enamorado se le escapa del pecho.
Es el amor una dolencia
que anida en las entrañas, en el pecho.
No se puede ocultar el amor, aunque se intente.

En este tipo de relaciones la calidad de la experiencia no depende del otro, que es inmenso, inalcanzable, sino del enamorado, de hasta dónde puede llegar para hacerse uno con su ideal. Millones de tuiteros han dejado de dormir las ocho horas ideales, pasan sus noches leyendo, escribiendo y pensando en su eterno amor virtual, el del momento, el último, el que todavía no se extingue, es una especie de monje incapaz de conciliar el sueño porque el amor y la congoja lo consumen. En términos modernos se llama ciberadicción, pero los psicólogos saben muy poco del loco amor virtual.

Bibliografía

Al-Wassa. El libro del brocado (la elegancia y los elegantes).  Madrid: Alfaguara. 1990.

Diego de, Rosa; Vázquez, Lydia (eds). Humores negros. Del tedio, la melancolía, el esplín y otros aburrimientos.  Biblioteca Nueva: Madrid. 1998.

Font, Jordi. Religión, psicopatología y salud mental. Barcelona: Paidós. 1999.

Galmés de Fuentes, Alvaro. El amor cortés en la lírica árabe y en la lírica provenzal. Madrid: Cátedra. 1995.

García Alonso, Rafael. Literatura filosófica. Madrid: Siglo XXI. 1995.

Sádaba, Javier. El amor contra la moral.  Madrid: Prodhufi. 1993.

Singh, Darschan. Corrientes de néctar. Vidas, poesías y enseñanzas de santos y místicos. Medellín: SK. 1998.

En la mente del troll tuitero

1 Mar

Escribo para deshacerme de ciertas obsesiones y sentimientos opresivos; quiero decir, por ejemplo -y para variar- que me importa un bledo lo que piense, diga o haga Elsy Rosas Crespo (la innombrable).

Escribo para tratar de dar forma y comprender mejor ideas e intuiciones que me pasan por la mente cada vez que leo un tweet deslumbrante de @ensayista, pero por más que me esfuerce nunca los voy a entender del todo. Lo reconozco, soy un ignorante.

Escribo para contar algo que merece ser contado, decir, por ejemplo -y sin asomo de rubor- que leo los tweets de @ensayista en secreto y lloro de admiración cada día.

Escribo para crear sin otro recurso que las palabras algo que sea bello y duradero, aunque debo reconocer que mi repertorio léxico no incluye más de trescientas míseras palabras y cien de ellas son frecuentes en la gente despreciable y en narcotelenovelas de putas y traquetos (debo reconocer también que las historias de Gustavo Bolivar me fascinan).

Escribo por una necesidad humana de ser reconocido, apreciado, admirado y amado, pero no, nada de eso, al contrario, a medida que pasa el tiempo reconocen, aprecian, admiran y aman más a @ensayista (ahora la nombran y la defienden de mí hasta en @lasillavacía).

Escribo porque es lo único que sé hacer más o menos bien, aunque los únicos que me felicitan por mis liras son gente tan despreciable como yo.

Escribo porque me libera de un sentimiento de culpa inexplicable: sé que @ensayista es la mejor twittera de Colombia y lloro y tiemblo de dolor cada noche al saber que ella me bloqueó y no me va a dar una segunda oportunidad.

Escribo porque me he acostumbrado a hacerlo y porque es para mí, más que una rutina, un vicio; no como, no duermo, sólo quiero gritarle al mundo que odio a @ensayista (a veces sospecho que la amo).

Escribo para que mi experiencia de la vida -así sea pequeña- no sea perdida, quiero que todos sepan que @ensayista no fue hackeada, ¡No queremos hacerla reír, queremos verla llorar!

Escribo porque el hecho de estar solo frente a la pantalla y la página en blanco me da la ilusión de ser absolutamente libre y poderoso pero sé que es mentira, sólo soy un triste parásito que vive a costa de la inteligencia deslumbrante de @ensayista, no soy digno ni siquiera de su desprecio.

Escribo para continuar de existir después de muerto, ya sea sobre la forma de un libro, como de una voz que alguien se dé el trabajo de escuchar, pero sé que eso también es mentira, ningún troll de @ensayista logrará tal cosa, me siento como el más miserable de los seres, incluso peor que un poeta de pacotilla.

En cada lector futuro del blog de un troll de @ensayista el escritor renace (el escritor, el lector y el admirador de ella, no mío). ¡Ah!

Cavilaciones finales sobre Twitter explicadas a Catalina

24 Feb

Querida Catalina, gracias por tanto entusiasmo,  estoy acostumbrada a ese tipo de reacciones, pero siendo tú la Catalina que eres he decidido redactar mis cavilaciones finales sobre Twitter para ti.

Me preguntabas ayer si mi presencia en Twitter y mi escritura en blogs debe interpretarse como parte de un proyecto en el que me propongo analizar las reacciones de la gente, si analizo a los usuarios con el rigor con el que Rodolfo Llinás se ocupa del cerebro,  en un nivel casi científico; si siendo tan dulce como soy y escribiendo tan bien como escribo no valdría la pena recoger lo más  selecto de mis Pensamientos Superiores en un libro y yo vuelvo a decirte hoy lo mismo que digo siempre que una persona noble como tú se acerca con mirada dulce y me dice lo grande que puedo llegar a ser gracias a la escritura. La respuesta es no, no Catalina, no vale la pena, cualquiera escribe un libro, y además se leen más los posts y los tuits que las hojas de papel impresas. Mi pasado reciente y mi futuro es internet, si aparezco en libros seguirá siendo citada, como epígrafe, en una bibliografía o cuando un alma caritativa decide que mis reflexiones son tan profundas y eruditas que vale la pena verlas también en letra impresa.

Si publico un libro  tendría que hablar en público con un vendedor de libros, un editor, un amigo que diga lo excepcional que soy, que hable con mirada llorosa de mis similitudes con Borges, Joyce, Kafka… y no, yo no podría soportar tanta tontería junta (sin contar con el público que iría complacido a hacerle preguntas a la maestra, a decirle que la conoce, la ama y quiere ser como ella). Te lo dije anoche y te lo vuelvo a repetir: este es un juego gracioso, ser @ensayista es divertido, pero hay momentos en los que me desespera tanta admiración desmedida, tanto reconocimiento, tanta confusión alrededor de mi vida, nombre, honra, pasado, presente y futuro, tantas declaraciones de amor, odio y desconcierto.

Anoche sentí que sólo conoces este blog y lees algunos tuits.  Catalina, soy más grande de lo que te has podido imaginar. Soy la primera colombiana erudita que interactuó con masas enardecidas en espacios virtuales, empecé en chats, luego en comunidades con usuarios de Argentina, Chile, México y España; desde cuando surgieron las salas de chat, los foros y los blogs yo he estado ahí ¿tiene  sentido ser humilde? ¡no, la humildad no sirve para nada! El mejor recuerdo que me quedó de mis incursiones pasadas en foros y blogs, el público más exigente que he conocido es el de Argentina, fuero los únicos que lograron deslumbrarme un poco.

A los usuarios colombianos los conocí en  2010 a través de Twitter. Siempre que llego a una comunidad logro llamar la atención de una forma que a mí también me desconcierta, ¿cuál es el truco? supongo que está relacionado con la escritura, con lo que se dice y el modo de decirlo.

Este blog, desde el que estás leyendo estas líneas, tiene apenas un mes, pero he tenido otros blogs. El último lo creé en  2007 y lo abandoné hace un mes, mira, este es el enlace http://ensayista.blog.com.es/; lo clausuré porque puedo irme todas las veces que quiera, practico la cultura del desapego, me fascina el autor de Eclesiastés. Me preguntas dónde puedes encontrar todo lo que he escrito sobre Twtter, no es tan complicado, sólo debes dejarte guiar por los tags http://ensayista.blog.com.es/tags/twitter/

Daniel Samper Ospina en manos de Sophie Germain

16 Feb

En Twitter han hackeado cuatro cuentas célebres: la de Alvaro Uribe Vélez, la de Isabella Santodomingo, la de Daniel Samper Ospina y la mía, las cuatro han sido celebradas con euforia más o menos similar: A Alvaro Uribe Vélez “le penetraron” la cuenta y se hicieron chistes con “Uribe penetrado” durante varios días, la contraseña de Isabella Santodomingo era isasan123, entonces comprobamos que ella no es inteligente, se comentó el hecho durante casi una semana; en mi caso celebraron la hackeada porque es pretencioso autodenominarse @ensayista en Twitter, se supone que me dieron una lección de humildad.

Al humorista le fue peor que al político, la modelo y la intelectual porque a él nos lo revelaron a través de sus correos:

“Falta casting para darle contraportada: la más famosa es Sylvana, de resto hay una marimacha y Marcela Alarcón, que es “arrechante” pero “gurrecito”. Un hit adentro, pero son exageradas para contraportada. ¿Qué me sugieres? ¿Se lo planteo de entrada a Sylvana? ¿Qué me aconsejas? ¿Cómo las ves tú? Guárdame la espalda, tú no has visto nada”.

¿Qué pienso de los hackers? Sigo pensando lo mismo que pensé en diciembre cuando me hackearon la cuenta a mí: es delincuencia, es miserable, cobarde, no es esa la forma de confrontar a los usuarios… Pero no sé por qué extraña razón siento que el caso de Daniel Samper Ospina nos ha servido para conocer mejor al director de la revista Soho y para hacernos una idea de la relación estratégica entre esa dirección y la selección de las periodistas-modelos en W Radio Colombia. No es agradable imaginarse a las candidatas a periodistas en la entrevista de ingreso con “Julito”: “Eres bella, muy bella, tu voz enamorará a los oyentes, pero eso no nos basta, sabes que tarde o temprano te pediremos que compartas tus encantos con los lectores de la revista Soho. ¿Qué opinas? ¿Estás dispuesta? Dime que te excita la idea”.

Me imagino que Daniel Samper Ospina está sufriendo como sufrió Vladdo cuando intentó dejar Twitter y a la semana siguiente volvió vencido y como diciendo: “gente linda de Twitter, no puedo vivir sin ustedes, esta cuenta es mi razón de ser”. Vladdo sufrió porque es adicto a esta red social y la adicción es más fuerte que la vergüenza (cualquier borracho de cantina lo sabe), él no es culpable, no ha cometido ningún delito, se dirá antes de dormirse cada noche. Daniel Samper Ospina debe sentirse bastante abochornado -mucho más que Vladdo- porque sus frases andan en boca de todo el mundo, como en su tiempo andaban en boca de todo el mundo las frases de Doña Gloria. Cuánta gente se dirá en el futuro entre risas: “Eres arrechante pero gurrecito”.

Creo que el humorista sufre porque por primera vez se ve ridiculizado gracias a su propia exposición y, entonces, el payaso más célebre de Colombia es ahora la persona más ridiculizada de Twitter. No me gustan las frases que todos usan pero en este caso vale la pena decir: “Le dieron a beber de su propia medicina”, “Con la vara que midas serás medido”, “Lo que digas en cualquier momento se vuelve en contra tuya”.

Errores frecuentes de los tuiteros

7 Feb

1. Haber nacido.

2. Haber creado una cuenta en Twitter

3. Escoger como nombre de usuario: @EnTuSpEsADiLlAs

4. Describirse en la bio como: Creé esta cuenta para responder ¡SÍ! cuando me pregunten si tengo cuenta en Twitter.

5. No tener nada que decir y decirlo (con muchos errores de ortografía).

6. Hacerse bloquear de @ensayista.

7. No saber quién es @ensayista.

8. Posar de poeta.

9. Posar de filósofo.

10. Posar de politólogo.

11. Posar de indignado.

12. Mendigar amor.

13. Mendigar amistad.

14. Mendigar trabajo.

15. Mendigar menciones.

16. Asistir a eventos para tuiteros.

 

Luis H. Aristizábal: “maestro” del aforismo en Twitter

7 Feb

Algunas personas impresionables se deslumbran cuando conocen Twitter, si completan mil seguidores sienten que tienen un pedacito de cielo y se toman por celebridades, empiezan a dar conferencias a nivel nacional e internacional tituladas:

Cómo ser buen tuitero y no perder seguidores en el intento.

Cómo influir en los demás con un trino bien pensado y estructurado.

Cómo lograr ser nombrado en el noticiero del mediodía o en La red.

Cómo ser condecorado en la revista Soho con un premio muy codiciado entre intelectuales colombianos: Tuitero del mes (si no logra ser condecorado en la revista Soho puede intentar en Arcadia o El Malpensante -A esos intelectuales también les gusta encontrar buenos aforistas online-).

Cómo escribir aforismos.

Cómo convertirse en poeta tuitero.

Cómo convertirse en novelista tuitero.

Cómo convertirse en pensador tuitero.

Cómo convertirse en humorista tuitero.

Cómo redactar noticias en Twitter.

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Si sólo contamos con 140 caracteres los mensajes deben ser breves. Las Mentes Brillantes descubrieron que Twitter es la herramienta perfecta para crear y copiar aforismos.

El gran aforista de Twitter es Luis H. Aristizábal, Luis es un tuitero relativamente nuevo y todavía babea ante el caudal inmanejable de inteligencia que destilan los usuarios (más si son mujeres, estudiantes, bellas, dóciles… jóvenes que ríen y lo hacen reír a él con sus travesuras de 140 caracteres).

Luis se siente en Twitter ante un templo de Sabiduría, pasa la mayor parte de su vida buscando aforismos y publicando otros (casi todos encontrados en proverbia.net). Cuando no está copiando aforismos está chateando con sus conquistas; cuando no está chateando con sus conquistas está recomendado libros o artículos hediondos de Héctor Abad Faciolince, Ricardo Silva Romero, Jorge Franco, Alberto Salcedo Ramos, Daniel Samper Ospina y demás amigos de El Malpensante, Arcadia, Soho, Semana, Cromos, TVyNovelas… Y cuando no está en Twitter debe estar reclinado en algún sofá pensando en alguna frase divertida o inteligente para tuitear más tarde o simplemente debe sertirse orgulloso de ser un gran intelectual y pensador tuitero.

El gran problema de los cazadores de aforismos y de mentes brillantes parece tener que ver con su particular idea de aforismo tuitero. No se dan cuenta de que es una contradicción: el aforismo es eterno, los tuits son pasajeros. Los tuits -por más poéticos o filosóficos que parezcan y por más que hayan sido escritos en un soporte que se conserva y que se puede recuperar y rememorar- pierden sentido fuera de contexto, tienen sentido sólo si son memorizados y repetidos por los usuarios y en esa medida no forman parte de la cultura escrita sino de la cultura oral y popular, la del humor y la vida práctica. La escritura en Twitter tiene poco que ver con la escritura de libros y la lectura de tuits tiene poco que ver con la lectura de libros de más de trescientas páginas.

Luis H. Aristizábal forma parte de la inmensa mayoría de ancianos rancios que leen y escriben en redes sociales como si escribieran y leyeran en papel. Esta gente pontifica en periódicos y revistas y se sienten con autoridad para pontificar en espacios virtuales también, repiten esquemas y son felices organizando listas y buscando genios, calificando y descalificando por el poder que les confiere ser escritor de reseñas en revistas tan rancias como ellos.

Colombia es país de alianzas estratégicas y la cultura no se salva de esta miseria. Casi todos están en Twitter, tienen miedo de no figurar en la página de moda en televisión, radio y prensa. No vale la pena nombrarlos, todos sabemos quiénes son.

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El nevecón

7 Feb

Virginia Mayer, tú no tienes la culpa de ser gorda,

¡Pero yo tampoco!

———-

Siente mi cuerpo una presencia extraña,

se acalora ante tu simple presencia…

Si tu culo fuese una tostada, necesitaría un remo para untarla.

*

Se llena de ternura mi corazón vacío…

y se abren mis alas para abrigar tu frío,

Eres una gorda hermosa que folla a la carta.

¿No es paradójico eso? ¡Amor mío!

*

Nace una fuerza extraña de asustar al miedo…

tienes un closet envidiable, ¡No te creo!

Se centra en mi pensamiento la sola idea de verte libre,

En tu traje de dos piezas,

descalza en la playa superando todas tus inseguridades.

¡Tampoco te creo!

*

Anhelo el día de verte flotar con tus propias alas,

Difícil ha de ser ladrar y morder,

Como nos quieres hacer creer,

siendo -como eres- periodista de KienYKe

(la versión digital de El Espacio).

*

Te imagino con los ojos cerrados,

Al son de la voz divina del humorista

Daniel Samper Ospina o,

tal vez

la de crítico de cine, Ricardo Silva.

Los imagino a los dos recitando con voz queda:

“¿Jugamos al adivino? vos te sientas

en mi cara y yo adivino cuánto pesas”.

*

No quiero voltear y verte atrás, ni quisiera ver tu sombra nada más…

Por eso toma mi mano y déjame levantar tu vuelo

Toma mi mano y mira al cielo

Toma mi mano y ajustemos el ritmo, para estar siempre paralelos al camino…

*

Sospecho que todos tus amantes insaciables

Al terminar la faena deben decir estupefactos:

“Gorda! vos me haces gozar el doble,

una vez cuando acabo y otra cuando te bajas de encima!”.

 

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Twitter le cambió la vida a Virginia Mayer

7 Feb

Para quienes no conocen a Virginia Mayer a continuación una breve descripción:

Es una mujer muy gorda, muy fea, muy masculina, muy agresiva, muy burda y muy reconocida -por ella misma- como: lesbiana insaciable, crítica despiadada, implacable desbaratando figuras públicas en Kienyke, sin pelos en la lengua para hablar de sexualidad sucia y reveladora de Grandes Verdades. Debe suponer que como nadie está dispuesto a decir la verdad, ella está condenada a realizar tan honorable tarea a pesar de que el ejercicio pueda resultar doloroso para el lector, no para ella.

La conclusión que saco de su perfil es que todo lo que ella quiere parecer revelar con su supuesta rudeza no es más que una máscara que usa para ocultar su verdadera naturaleza. Virginia Mayer es una ciudadana más, una persona común, como la mayoría. Vamos a demostrarlo analizando sus propias letras.

En su última columna se ocupa de Twitter, lo aborda con humor e ironía. Para solaz mío no nos habla sólo de cómo Twitter le cambió la vida sino que nos presenta rasgos de su ser que está empeñada en ocultar. Con ustedes Virginia Mayer:

1. El domingo en la noche me acosté muy angustiada, pues al día siguiente era lunes. Tuve pesadillas toda la noche, pero la peor fue una en que ya no había Twitter. ¡Fue horrible! Cuando sonó el despertador lo primero que hice fue mirar Twitter en mi BlackBerry. Ahí estaba, bendito.

Análisis: entre chiste y chanza Virginia nos confiesa que pasa el bendito día y la bendita noche pensando en Twitter. ¡A Virginia le falta vida, le faltan emociones que ocupen su mente, tal vez Twitter se ha convertido en su prioridad! Y la pregunta es por qué: Twitter es una red social más, lo que vino después de Facebook y lo que nos entretiene mientras aparece otra que sintetice las demás, ese ha sido el orden de las cosas hasta ahora.

2. Durante la noche me habían seguido siete personas, cada una con una biografía más ridícula que la anterior, pero bienvenidos, bienvenidos todos, enhorabuena. Esta semana he sufrido, pues habiendo llegado a los 6 mil seguidores, parecen haberse detenido. ¿Será que no voy a pasar de los 6100 seguidores? Sufro.

Análisis: Nuestra periodista irreverente se fija en cuántas personas la siguen diariamente y lee sus biografías, quiere saber quiénes son sus fans. Le importan los seguidores como a cualquier pelmazo que hace lo que sea para hacerse notar, para parecer popular. 6.100 le parece una cifra nada despreciable, pero espera más.

3. ¿Y de qué me sirve toda esta gente? A veces he pensado en pedirle mil pesos a cada uno de mis seguidores, pero con eso no pagaría ni la deuda de la tarjeta de crédito.

Análisis: Virginia quiere que sepamos que tiene tarjeta de crédito. Es típico del tuitero típico presumir con objetos de supuesto lujo. La tarjeta de crédito dejó de serlo hace mucho tiempo, pero bueno, a ella todavía le parece un bien digno de ser mencionado para que nos hagamos una idea de su valía.

4. La realidad es que en Twitter nadie te da nada, al menos nada tangible. Entonces, ¿de qué me ha servido? Allí comencé a promocionar mis columnas hace dos años, también me hice una idea de cuántos de ustedes me leían. A través de Twitter he conocido personas que ya ocupan un lugar importante en mi corazón: @sergioaraujoc, @Sanchezbaute, @bocasdeceniza, @ninolatex, @SoyAndresParra, @AspasiaSegunda, @delosnervios, @catalinapordios y @Perroacuadros.

Análisis: es aquí donde Virginia empieza a revelarse como una ciudadana más, una colombiana común: Twitter no le da nada tangible pero le brinda la posibilidad de promocionarse, de venderse. Mientras ella se vende vende a otros que también la venderán porque son buenos vendedores en Twitter, y si tú me vendes yo te vendo y todos ganamos. Yo leo el párrafo y me pregunto: ¿Dónde está la Virginia Mayer que se sale del montón? ¡Admira a zalameros profesionales dispuestos a promocionar a otros zalameros profesionales para crear entre todos la ilusión de que no son simples zalameros sino que son gente de mundo, grandes intelectuales, periodistas, trabajadores honestos y bla bla bla! Virginia sabe a quién vale la pena mencionar en su lista de “personas que ya ocupan un lugar importante en su corazón”. En lenguaje mundano esa frase bonita se traduce en buenos términos colombianos en un: “Esas personas son buenos contactos para proyectos futuros”. ¡Virginia es una colombiana promedio!

5. También he conseguido trabajo; editores de diferentes revistas han visto mis tweets con mis columnas y me han pedido que escriba para ellos. Inclusive, he hecho investigaciones a punta de hacerle preguntas a mis seguidores.

Análisis: Aquí el análisis pierde su tono de objetividad y me apropio de un tono epistolar indignado con la tuitera exitosa:

Virginia, a todos nos han ofrecido dulces de todos los sabores en Twitter, a todas nos han pedido que nos vendamos y vendamos todo tipo de productos. Tú misma quisiste venderme como buen producto en Kienyke para ser más “famosas” las dos y no acepté porque Kienyke es un pasquín inmundo y tú eres una periodista deshonesta y tramposa. Me convencí más de mi decisión cuando me dijiste que serías complaciente conmigo para hacerme sentir bien. ¿Mientras me hacías esas propuestas te pasaba por la mente que yo sería un buen contacto para un proyecto colectivo en el futuro? Supongo que sí, estás acostumbrada a tratar con gente ávida de protagonismo en revistas infames,con personas dispuestas a venderse por lo que sea, sin medir las consecuencias, sin pensar en ética, en honestidad, en pertinencia… sin pensar ni siquiera en el daño que se le puede hacer a otros con la realización de esos proyectos.

6. También he hecho denuncias y sometido al escarnio público a un par de personajes absurdos que han pretendido sabotearme o matonearme sin éxito. Y es que Twitter se presta, precisamente, para eso.

Análisis: Nuestra irreverente es tan valiente que denuncia que es implacable denunciando pero ni siquiera se toma el trabajo de anotar los nombres de los denunciados. Le tiembla la mano como en casi toda la columna y su texto adquiere el tono de conversación de viejas chismosas que dicen el milagro pero no el santo. ¡Esa es Colombia!

7. Con todo el lío de la columna del periodista Daniel Pardo en Kien&Ke, María Elvira Bonilla y Adriana Bernal fueron sometidas a un matoneo desagradable, y es que esta red social permite que todos opinemos. Los que saben y los que no tienen ni idea. Se siente como una herramienta para el desahogo, para la expresión desbocada de pensamientos y sentimientos que parecen ser pensados a medida que van siendo tecleados.

Análisis: como buena empleada es obediente, servil y conforme con los jefes, los defiende, es feliz en su rol de perro guardián de los poderosos. Esto ya es demasiado, ¿Será posible que los dueños de Kienyke le pidieron a la guerrera Virginia que los defendiera de los agresores porque ellos solos no pueden? ¡Virginia es más sumisa que un cajero de Carrefour!

8. En Twitter la gente no piensa antes de escribir, la mayoría se vomita, más que expresarse. Y yo, que soy más impulsiva, me enciendo en ira y comienzo a responder animaladas que ya comienzan a identificarme.

Análisis: esta es la Virginia acostumbrada a autopromocionarse como la mujer que describimos al comienzo. Este párrafo desdice a la mansa paloma que leímos en los párrafos anteriores.

9. La gran dicha es que uno puede borrar todo lo que escribe, y aunque haya desocupados tomando fotos de pantalla, lo que borre sale de mi TL y es como si nunca hubiese sido escrito. A mí me gusta mantener un TL limpio de menciones, me gusta así porque lo considero más estético. Como si cada tweet fuera una estanza en un poema.

Análisis: Virginia nos explica, como si de una niña pequeña que acaba de cometer una travesura inaceptable se tratara, por qué es tan ruda con sus lectores. Las personas rudas de verdad no sienten ningún deseo de justificar la naturaleza de sus actos, son rudas y ya. ¡Virginia ¿por qué eres tan niña?!

10. Me da risa la gente que cuestiona que borre tweets, como si fuera un documento público, la Constitución. La gente que se toma Twitter muy en serio aún no ha entendido que se trata de un juego.

Análisis: Virginia acaba de pronunciar dos frases del tuitero promedio, el adicto, el que se reúne con otro tuiteros a hablar de lo buenos tuiteros que son. Al tuitero promedio todo le da risa (risa furiosa, por supuesto) y no se toma tuiter en serio (pero llora por todo: porque los dejan de seguir, porque los bloquean…)

11. Hoy día existen varias herramientas para que la experiencia en Twitter sea más enriquecedora. Existe who.stolemytweet.com, que permite ver quién ha plagiado sus tweets. Está www.favstar.fm, que es lo más preciso para ver quién le ha dado RT o FAV. También existen compañías que venden seguidores, o cuentas que ya tienen miles de seguidores, pero esta última herramienta nadie la admite. Yo no he comprado seguidores, pero le he mendigado el follow a un par, por lo que Adolfo Zableh me regañó y me llamó patética. Y sí, a veces soy patética. A veces vale la pena.

Análisis: Virginia sigue manifestando que está obsesionada con Twitter y quiere muchos seguidores. Ahora nombra a @azableh, él también es un muy buen contacto para proyectos futuros, publica en casi todas las revistas colombianas ¿tan mal pagan?

12. ¿Y qué pasaría si este juego un día se acaba? Yo andaría de luto y quizá volvería mi perfil de Facebook algo más creativo y tendría más de los 50 amigos que allí tengo. Leería más libros, escribiría más, pasaría menos tiempo prestándole atención a mi celular y en la calle.

Análisis: Virginia sigue confesándonos que es adicta.

13. Me entregaría al destino a la hora de publicar mis textos, esperando que a ustedes se les ocurriera visitar Kien&Ke para ver qué se ha publicado y cruzando los dedos para que recomendaran mis textos a sus amigos por teléfono o a la hora del almuerzo.

Análisis: Virginia sigue reafirmando sus serios problemas de autoestima. Esta joven necesita ser leída, valorada, amada. No es justo, no es la virginia que nos ha querido hacer imaginar, nos engañó.

14. Las redes sociales se han vuelto parte esencial de nuestras vidas. Confieso que muchas de las cosas que se me ocurren son líneas para Twitter.

Análisis: ¿Es posible leer una descripción más patética de una persona sin vida real?

15. Muchos de los comentarios geniales, ridículos o chistosos de mi gente van para Twitter, con comillas, claro. Antes lo anotaba todo en pequeñas libretas que cabían en mi bolsillo, pero nadie me festejaba lo que escribía.

Análisis: ¿Es posible leer una descripción más patética de una persona sin vida real?

16. Twitter da reconocimiento, saca del anonimato y les da voz a las personas. También le da peso en las huevas a los más cobardes, que son aquellos que abren cuentas anónimas y quienes más duro matonean. Desde el anonimato todos son valientes, pero la gran mayoría de estas cuentas son seudónimos creados por gente que no es capaz de decir lo que piensa dando la cara por miedo a ser juzgados.

Análisis: al parecer a Virginia le duele mucho el matoneo, probablemente es una mujer muy insegura, muy frágil, muy necesitada de ternura, afecto y cursilería y yo me vuelvo a preguntar: ¿Por qué se empeña en presentarse como lo que no es? ¿Por qué no nos presenta su fragilidad, su necesidad de aprobación, su miedo a perder el trabajo y a quedarse sin contactos que le hagan pensar en futuros proyectos? ¿Tan incierta ve la vida? ¿Tan desvalida se siente como para mendigar amor y reconocimiento de esa manera?

17. Si Twitter se acabara varios personajes patéticos volverían a la soledad de sus sabanas pegajosas y sus comics, y sus caras seguirían llenándose de granos por no poder desahogarse matoneando a quienes, de otra manera, jamás los oirían.

Análisis: Virginia sigue transpirando fragilidad.

18. También se desinflarían las reinas tuiteras que fueron elegidas, arbitrariamente, por otro personaje que aunque no lo declare así, bien podría ser el rey de Twitter en Colombia, el cazatalentos, la catapulta a las estrellas: @luisharistizbal. Estas mujeres que destilan creatividad e inteligencia volverían a su cotidianidad, a sus libros y calculadoras, sus busetas y los salones de clases que todavía hacen parte de sus vidas.

Análisis: Aquí está Virginia Mayer en todo su esplendor ante el rey de la zalamería en la vida real y en la vida virtual: Luis H. Aristizábal. Quién sino Luis H. Aristizábal tenía que ser proclamado Rey de Twitter en Colombia por la más irreverente de todas; qué sería de él sin las inocentes niñas que lo adoran -como parte de su inocencia y de su ignorancia- y sin Virginia Mayer para proclamarlo Rey. ¿Dónde ha quedado la supuesta mujer implacable? Esta parte final del texto bien podría ser parte fundamental de un discurso de despedida de un grupo de niñas cristianas o discurso de grado de un colegio femenino de monjas donde las estudiantes adoran a su rey, a cualquier rey. A Virginia la educaron para adorar a la gente que tiene talento para hacer contactos y Luis H. Aristizábal es Maestro indiscutible en ese arte.

19. ¿Qué sería de las controversias de Alejandra Azcárate sin sus 878.809 seguidores? ¿Cómo promocionaría Daniel Samper Ospina sus columnas y libros? ¿Cómo se desahogaría Álvaro Uribe Vélez? ¿Qué haría Andrés Parra para denunciar los abusos y el pésimo servicio de Claro? ¿Por dónde contaría Antonio García Ángel sus cuentos cortos con tanta inmediatez? ¿Por dónde expresaría Bret Easton Ellis su inconformidad con la industria del entretenimiento en Hollywood?

Análisis: Virginia es devota de Twitter.

20. Yo no creo en Dios, pero esta noche voy a orar y le voy a pedir que no se acabe Twitter, que no se acabe nunca. Y yo sé que todos ustedes me acompañarán en mi oración.

Análisis: el final no podría ser más lastimero. He de confesarle a quien se tome el trabajo de leer este post hasta aquí que quedé con infinitos deseos de vomitar después de haber revelado a Virginia Mayer en todo sus esplendor.

Hasta pronto

Elsy

 

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¿Twitter debe ser tomado en serio?

5 Feb

Twitter es una red social más, un espacio para experimentar y reflexionar sobre procesos de escritura en tiempo real. No mucho más ni mucho menos para una persona como yo, interesada en el tema desde los remotos tiempos de las salas de chat.

En Twitter confluye lo conocido hasta ahora. La novedad, lo verdaderamente digno de ser observado aquí, es el tipo de emociones que puede generar en la gente un espacio que parece consumir la vida psicológica de algunos usuarios, las personas de carne y hueso que transitan las mismas calles pero ahora se reúnen cada cierto tiempo con otras personas que interactúan allí; se reúnen para hablar de su vida virtual, para compartir sus alegrías y sus frustraciones como tuiteros. Estas personas viven bajo la sospecha de que adquieren un estatus nuevo ante la sociedad porque se preguntan unos a otros: “¿Cuál es tu @?”.

¿Nos imaginábamos un futuro así?

¡Yo no!

Para mí todavía sigue siendo más relevante la realidad real.

Twitter es una página más en la red, pero puede llegar a ser más relevante -como experiencia psicológica- que la realidad real. Lo más asombroso es que quienes se obsesionan con este espacio son los usuarios más insignificantes, la mayoría, la masa de ignorados, aquellos a quienes casi nadie lee, quienes no logran llamar la atención de “las figuras públicas” de las redes sociales. “Las figuras públicas” suelen ser usuarios con más de 2.000 seguidores (Vale la pena aclarar que el 90% de la población tuitera no llega a los 100 en tres años).

Algunos tuiteros pueden pasar horas conversando con otros tuiteros de manera compulsiva sobre su vida virtual, su vida como miembros activos, el origen de su @, los usuarios que aman, los que desean y los que odian, los que quisieran matar si tuvieran la oportunidad de ver cara a cara porque simplemente no los soportan. No los soportan por los tuits que escriben, porque son arrogantes, presumidos, indiferentes o simplemente porque se ha generado una cadena de odio que ninguno de los odiadores está en condiciones de explicar porque no conoce su origen, odian por imitación, para sentir que forman parte de un grupo, porque apoyan una causa.

En Twitter se vive bajo el precepto de lugares comunes y uno de los más divulgados es: Twitter no debe ser tomado en serio.

No debe ser tomado en serio pero los tuiteros típicos lloran por todo: lloran porque los dejan de seguir, lloran porque los bloquean, lloran porque no los nombran, lloran porque la página falla, lloran por casi todo lo que tenga que ver con su nombre y honra tuitera. Y la pregunta sigue siendo la misma: ¿Por qué? ¿Qué hay en esta página que obsesiona tanto a quiene forman parte de ella? ¿Juegan con el ego? ¿Juegan con el honor virtual? ¿Nos tratan como a dioses sabiendo que la mayoría de los seres humanos están dominados por la imbecilidad? ¿Qué sigue después de Twitter?

Diccionario tuitero

5 Feb

A.

Adicto: el 49% de los usuarios lo son.

Aforismo: hay muchos bobos copiando y dizque inventando aforismos en Twitter.

Alma: la mayoría de los tuiteros carecen de alma, espíritu, sensibilidad… son gente falsa de nacimiento y así morirán.

Almuerzo: el adicto no recuerda el sabor del almuerzo porque a esa hora siempre tuitea y favea.

Ambiguo: casi todo en Twitter.

Amigo: seguidor en Twitter

Amor: conversaciones vía DM en Twitter.

B.

Bailar: los tuiteros no bailan porque se desconcentran.

Beso. Casi siempre virtual.

Bloquear: opción imprescindible para las personas que saben leer, escribir, pensar y actuar. Por lo general tienen más de 10.000 seguidores.

Borrar: la mayoría de las Figuras Públicas y los que se toman por poetas, filósofos, pensadores y divulgadores científicos borran las conversaciones dizque para no contaminar su TL, para crear la ilusión de que se trata de un libro de aforismos.

C.

Cine: el tuitero promedio no ve cine en sala. Acostumbra narrar Titanic en la versión de Caracol o RCN.

Cocina: el sueño de muchos tuiteros en enseñar a preparar arroz blanco vía Twitcam.

Cristo: también tiene cuenta en Twitter y algunos devotos le piden Milagros reales.

Conversación: la mayor parte de los usuarios usan Twitter para chatear.

Comprar: casi nadie quiere comprar nada en Twitter; la mayoría quiere vender. Se venden productos de todo tipo y también venden gente.

Community Manager: una expresión muy sonora para una supuesta Nueva Profesión. Para serlo no necesitas haber estudiado nada.

Curso: los “mejores” tuiteros tomaron curso virtual para aprender a tuitear con estilo, parecen clones.

D.

Dios: también tiene cuenta en Twitter y no falta quien le da las gracias por los favores recibidos.

Deseo: casi siempre no resuelto.

Dinero: importa cuando los tuiteros deciden compartir un café en un espacio real.

Decencia: Saber escribir.

Demencia: seguir a 10.000 y no ser seguido por nadie.

E.

Elecciones: tan importantes como el fútbol, los realitys, los reinados de belleza y la Navidad.

Emprendimiento: Casi nadie sabe qué es pero muchos creen que lo practican en Twitter.

Ensayista: la mejor tuitera de Colombia.

Escote: hay escotes vulgarsísimos en Twitter.

Esfuerzo: el 90% de los tuiteros no incluyen esa palabra en su diccionario tuitero. El 90% no sabe escribir y la mayoría crea una cuenta para leer, para envidiar al prójimo.

F.

Favear: otra manera fácil y efectiva de ganar seguidores y llamar la atención.

Farándula: por lo general las actrices y modelos posan de filósofas tuiteras.

Fiesta: como son tan escasas entre los tuiteros cuando tienen una la comentan una semana antes y una semana después.

Follow: seguir usuarios en Twitter. La mayoría los toma por amigos.

#FF: la mejor estrategia de lambonería en Twitter.

Fútbol: los TT casi siempre están relacionados con fútbol, televisión y música.

G.

Ganar: casi siempre se relaciona con seguidores. Hay usuarios que están dispuestos a todo por ganar seguidores.

H.

Halloween: la fecha perfecta para que muchas tuiteras exhiban fotografías disfrazadas de vagabundas.

HT. Casi siempre son vergonzosos, la radiografía de esta pobre patria.

Hermafrodita: es imposible saber si hay hermafroditas en Twitter.

Hombre: Hay muchos haciéndose pasar por mujeres para ganar seguidores de manera rápida y efectiva.

Homosexual: Como en la vida real, también abundan en Twitter.

Humor: se abusa del humor en Twitter.

Humorista: casi todos los usuarios se toman por humoristas.

I.

Iletrado: la mayoría de los tuiteros.

Ignorante: la mayoría de los tuiteros.

Imbécil: es una de mis palabras favoritas para descalificar usuarios iletrados e ignorantes en Twitter.

Indignación: casi todos los tuiteros están indignados.

Ironía: la mayoría de los usuarios en Twitter se toman por irónicos sin serlo.

J.

@Jmalaparte: la tuitera del año 2012.

L.

Lágrimas: casi siempre son reales.

Lectura: la mayoría de los tuiteros leen tuits.

Libro: Poco se habla de libros en Twitter.

Logro: la mayoría de los tuiteros los relaciona con seguidores.

Literatura: a casi todos los tuiteros les gusta pero no han leído ningún libro.

M.

Marcha: a las marchas organizados en Twitter casi siempre asiste el organizador y tres amigos de él o ella.

Maternidad: de ese tema se habla poco en Twitter.

Matrimonio: no se habla mucho de matrimonio en Twitter.

Mujeres: la mayoría tuitea tan mal como los hombres.

Masturbación. muchos usuarios se masturban mientras tuitean porque simultáneamente ven páginas pornográficas.

Música: casi todos los tuiteros comparten música y creen que su gusto es el mejor gusto. (pero casi todos tienen muy mal gusto).

N.

Navidad: se desea Feliz Navidad en Twitter desde octubre y la gente más sola y miserable lo celebra virtualmente a partir de las 11 p.m. de cada año cuando es Navidad.

Niños: la mayoría de los tuiteros tienen menos de 13 años.

Nutella: casi nadie en Twitter sabe qué es pero a todos les fascina.

O.

Ojos: las mujeres gordas usan como avatar la imagen de sus ojos.

P.

Pareja: la mayoría de los tuiteros no tienen una pareja estable.

Periodista: son los usuarios más adictos a Twitter.

Premios: Casi todos los tuiteros sueñas con ganar un premio.

Poesía: en Twitter el 50% de los usuarios se toman por poetas.

Política: en Twitter casi todos los usuarios saben de política sin haber leído ningún libro.

Popular: casi nadie es popular el Twitter, lo que impera es la masa de ignorados.

Prostituta: también hay prostitutas en Twitter.

Q

Queso. no se habla mucho de queso en Twitter.

R.

Reinado de belleza: es uno de los eventos más importantes para narrar en Twitter.

Restaurante: se tuitea mucho desde los restaurantes.

Retuitear: pasó de moda, ahora la moda es favear.

S.

Seguidores: hay formas honestas y deshonestas de conseguirlos. La mayoría de los usuarios tienen menos de 50.

Senos: Sirven para ganar seguidores si se muestran en la foto de perfil.

Sexo: la mayoría de los tuiteros están obsesionados con este tema porque están solos.

T.

Televisión: Twitter se usa para narrar programas de televisión.

Twitcam: forma efectiva de ganar o perder seguidores haciendo el ridículo.

Twicpic: el tuitero promedio le toma fotos a todo, especialmente al almuerzo.

U.

Uribe: el peor troll de Twitter Colombia.

V.

Vida: para el 50% de los usuarios la vida es sinónimo de Twitter.