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Escribir

9 Nov

Este texto lo escribí hace quince años, cuando era una Gran Erudita. Ayer oí leerlo en voz alta y descubrí que detrás de la señora que teoriza hay una Gran Poeta, una Ovidio del amor a la escritura en potencia. Hay frases que parecen música. Vamos a tomar un fragmento del texto extenso y resaltaré la Poesía en medio de la Prosa, la Magia en medio de la Erudición:

La alfabetización y la erudición no garantizan la constitución de una configuración mental de comunidad letrada, en el proceso se involucran aspectos sociales e históricos mucho más complejos que la simple alfabetización.

Para los miembros de las comunidades orales la escritura expresa mensajes directos y unívocos en los que ni la reflexión ni la interpretación juegan un papel fundamental, para ellos el cosmos es un suceso progresivo con el hombre en el centro y los textos escritos no les dicen más de lo que pueden expresar los sonidos y las transformaciones de la naturaleza. En este mundo fundamentalmente oral, comunitario, cíclico y predeterminado, opuesto al impreso, individual, lineal y mediado por la voluntad, la narración y el diálogo juegan un papel fundamental como en su opuesto lo juega la lectura, la escritura y la interpretación de textos.

La lectura y la escritura son actividades interdependientes, prácticas complementarias y recíprocas, escribir es ejercitar con especial rigor y esmero el arte de la lectura. Para escribir es necesario haber leído antes en una proporción mayor, haber interpretado los textos y encontrado en éstos los argumentos suficientes para ser tenidos en cuenta en el momento de iniciar el proceso de escritura. Los textos son leídos e interpretados dependiendo de la disposición anímica, la edad, las áreas de interés, las experiencias de vida y las lecturas anteriores.

Ser lector se puede convertir en una práctica gratificante siempre y cuando se realice de manera libre y se tengan claros los propósitos que se persiguen: se lee para comprender el mundo, para comprenderse a sí mismo o simplemente para vanagloriarse de ser un gran erudito; cualquiera de las opciones es válida con tal de que el lector obtenga lo que se propone y acepte que al ejercitar esta actividad se está aislando, ya que la lectura y la escritura exigen absoluta soledad para realizarse plenamente.

La lectura es de por sí un actividad placentera cuando se ha convertido en un acto casi natural, la escritura, en cambio, es un proceso mucho más complicado ya que en éste entran en juego desde el uso de mínimas bases de redacción y conocimiento de la lengua, hasta complejos procesos de abstracción y transmisión de información. A través de la escritura se le debe presentar el mundo al lector de manera ordenada y clara, no de manera caótica, tal como se representa en la mente o a través de la oralidad en situaciones cotidianas.

Todo texto es una linealidad de signos que puede ser explicada a través de la observación y el análisis de la estructura interna a partir de la cual se ha constituido, como material homogéneo susceptible de ser observado desde sus elementos más mínimos -los fonemas- hasta la concepción del texto como una extensa frase (si se tratara de una novela, por ejemplo) que expresa una intención, como un discurso. El lector se puede conformar con develar la estructura sobre la que se sustenta el texto, tratarlo como un objeto sin mundo y sin autor, sin contexto, dar cuenta del conocimiento del mismo a partir del análisis de sus relaciones internas, de su estructura formal. También se puede emprender el salto a un nivel de lectura más complejo, vital y enriquecedor, se trata del paso de la observación y la comprensión al de la interpretación.

Lo que el lector debe lograr es la fusión de la interpretación del texto con la interpretación de sí mismo.

Gracias al carácter lineal de la escritura es posible hacer una “traducción analítica y distintiva de todos los trazos sucesivos y discretos del lenguaje, aumentando así su eficacia” y logrando de esta manera una mayor apertura en relación con la interpretación textual, apertura que no se logra a través de la oralidad debido, entre otras cosas, a la fugacidad de los mensajes, a que “en la oralidad, el sentido muere en la referencia y ésta en su señalamiento”,  mientras que “lo que llega a la escritura es una descripción directa de una intención de decir… y la escritura es una inscripción directa de esta intención”.

A través de la oralidad se establecen diálogos que giran alrededor de temas de interés común; en este tipo de relaciones la gesticulación, las modulaciones de la voz, la presencia del referente, etc., son aspectos esenciales. En la escritura la ausencia del referente debe ser subsanada y el escritor debe garantizarle al lector la presencia del mundo, al lector se le debe devolver el universo a través de la escritura.

Para adquirir buen dominio de la escritura es necesario haber pasado antes por el dominio de la oralidad. Cuanto mayor sea la comprensión de las palabras que se pronuncian con la certeza de que fluyen lógicamente para ser evocadas luego como reminiscencias y cuanta mayor conciencia se tenga sobre la importancia del sonido y la gestualidad, mayor precisión se tendrá en el momento de acceder a la elaboración escrita, ya que toda teoría del texto escrito parte de la teoría y el dominio de la oralidad: “la escritura no es más que la institución, posterior al habla, que parece destinada a fijar por medio de un grafismo lineal: todas las articulaciones que ya han aparecido en la oralidad quedan fijadas en la escritura… lo que está fijado por la escritura, es entonces un discurso que hubiéramos podido decir, pero, precisamente se escribe porque no se lo dice”.

A través de un número limitado de materiales (los signos tipográficos que tengo ante mis ojos) y de otro tan limitado como yo quiero que sea (el conocimiento consciente que poseo de la realidad), debo generar en el lector lo que en la oralidad logran la gestualidad, la entonación, el contexto; para escribir sólo cuento con mi repertorio léxico, el manejo de los signos de puntuación y la destreza que he desarrollado para sostener la atención del lector a través del uso de recursos técnicos que en un lector desprevenido pueden llegar a representar cualidades casi mágicas. A través de la escritura se pueden subsanar errores que la oralidad corrige a través de gestos que contradicen lo dicho y que difícilmente van a trascender tanto como la escritura, la escritura debe ser determinante porque aspira a ser eterna.

El escrito (a diferencia de la narración o el diálogo oral) conserva el discurso y hace de él un archivo disponible para la memoria individual y colectiva que le permite al lector apropiarse de la escritura con el propósito de realizar nuevas interpretaciones de los textos y de sí mismo. A lo largo del proceso de interpretación, que se empieza a prefigurar a partir de la comprensión, la intertextualidad ocupa un lugar central: si la lectura es posible, es porque el texto no está cerrado en sí mismo, sino abierto a otra cosa; leer es, sobre todo, encadenar un discurso nuevo al discurso del texto, relacionar experiencias anteriores de lectura y de vida y actualizar o activar la lectura de nuevos textos o de textos ya leídos a partir de perspectivas nuevas; la capacidad de reactualización de los textos es lo que garantiza su carácter abierto.

Virginia Mayer y la autoficción

28 Oct

La revista SoHo se constituye cada cierto tiempo en soporte para publicar historias escandalosas con la idea de que presentan irreverencia o verdad desnuda, historias  narradas por gente común que busca ser vista y leída y que para conseguirlo se vale de estrategias que en muchas ocasiones atentan contra su dignidad como seres humanos. A ellos, a los “escritores” y al director de la revista no les importa si el texto está bien escrito o si la historia es relevante, lo que de verdad importa es que se hable mucho de la publicación, bien o mal pero que se hable para que los lectores no olviden que la revista todavía existe y da de qué hablar. Para lograr su cometido cuentan con una colabora  frecuente, una mujer sin pelos en la lengua, la gran Virgina Mayer.

Lo más sorprendente de la última colaboración de Virginia Mayer en la revista SoHo es que en medio del revuelo que causó la historia de su aborto terminó revelando que es autora en primera persona -como Fernando Vallejo y como Jaime Bayly- (en otras ocasiones ha dicho que es la versión femenina de Charles Bukowski y no tiene claro todavía si goza más de sus experiencias sexuales con hombres o con mujeres, como Frida Kahlo). Virginia Mayer sabe que escribe como los grandes y vive como los rebeldes, no espera que otros se lo digan, ella lo sabe.

Virginia Mayer nos dio a entender en la entrevista que concedió en Caracol Radio que se instala en la autoficción y entonces vale la pena hacerse varias preguntas:

¿Convertir la vida privada en espectáculo público es arte?

¿Narrar una historia vivida detallando los pasajes más escabrosos y buscando de forma deliberada afectar las emociones del lector es autoficción, amarillismo,  falta de decoro o deseo loco de llamar la atención recurriendo a los recursos más extremos, una especie de porno de la vida?

¿Se está confundiendo la autoficción con la autodenigración?

¿Por qué le resulta tan estimulante al público de las redes sociales ver como personas comunes se autodenigran compartiendo sus miserias personales en espacios públicos y suelen solidarizarse con ellos?

¿Por qué la miseria ajena genera tanto morbo?

¿Por qué las revelaciones de carácter sexual son las que gozan de más éxito en un país como Colombia?

¿Es parte de nuestro subdesarrollo?

¿Por qué quienes narran las historias escabrosas cargadas de sentimentalismo y estados de ánimo, arrebatos del alma dignos de ser tratados por un profesional de la salud mental, son tan explícitos y por qué eso excita tanto a los lectores? Los detalles del abuso infantil, la destrucción de unos senos en una cirugía mal practicada, un aborto fruto de un encuentro ocasional -sin condón- con un desconocido contactado en Tinder.

¿Cansados de las telenovelas los internautas se excitan más con las historias reales narradas por seres destrozados?

¿Gozan un poco con estas exposiciones de la propia miseria y se consuelan pensando que hay alguien en el planeta que sufre, llora y maldice su soledad, su abandono, su falta de amor, más que ellos?

¿Por qué el recorrido de estas historias siempre es similar?:  publicación en un medio impreso que también se puede leer en versión electrónica, impacto en las redes sociales, explosión de la noticia en todos los medios y en muchos casos -pensemos en la revelación de Adolfo Zableh- el pobre ser vulnerado y sufrido termina publicando un libro que espera vender bastante bien en la próxima feria.

La entrevista a Virginia Mayer en Caracol Radio -medio amarillista por excelencia- fue titulada: “La polémica columnista reveló todo lo sucedido tras haber revelado su decisión” y en medio de risas vulgares, frases procaces y un español pobrísimo las periodistas felicitaron a Virginia Mayer por  su valentía, por hablar de una situación que han vivido millones de mujeres, porque es una mujer provocadora. Virginia Mayer muerta de la risa pronunció frases no precisamente dignas de una escritora de autoficción sino de una persona común sin formación literaria ni sentido del gusto; cabe recordar que en la  autoficción el autor renuncia a su clase, se burla del poder, al que renuncia también, claro; renuncia a una posición económica o social acomodada, no es una simple exposición burda de la vida privada de forma directa sin haber pensado en una apuesta estética, es algo mucho más complejo, no es algo que pueda hacer cualquier persona.

Estas son las frases célebres de Virginia Mayer para Caracol Radio:

“Yo pensé que me iban a dar durísimo porque este es el país del Sagrado Corazón, estoy lista a que me llueva lo que me llueva, no importa qué me digan, no me da duro, no me interesa qué me diga nadie, es problema mío cómo follo, soy sin pelos en la lengua para nada, súper abierta, escueta, es difícil ser Virginia Mayer, empecé a escribir en primera persona, revelo las cosas más íntimas, muy cruda, muy real, ellos (mis viejos) me aceptan como soy, me aceptan como vengo. Yo le dije a Chaves: Eres famoso pero nadie sabe quién eres. Yo no me enamoro de un hombre o de una mujer, ya no queda nada oculto, yo quiero amor, me ilusiono con cualquier baboso y la vuelta no funciona”.

¿Virginia Mayer es una especie de Fernando en La virgen de los sicarios y Chaves es Wilmar?

¿Virginia Mayer tiene claros los límites entre escritor, narrador y personaje?

Mejor no me sigo haciendo más preguntas y espero que no me vayan a amenazar de nuevo de muerte o con ácido por haberme ocupado de un tema tan sensible como este.

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¿Para qué sirve la educación?

27 Ago

Una de las ventajas de tener blog es que se puede tratar cualquier tema y los lectores pueden opinar. Publico todos los comentarios para que quien los lea pueda ver todos los puntos de vista, no sólo los que me favorecen. En eso consiste la libertad de expresión y en eso creo. La ejerzo con todos los riesgos, a pesar de las amenazas de muerte y todos los inconvenientes que me han ocasionado quienes en un momento dado no han estado de acuerdo con lo que he escrito aquí y no sólo han dejado comentarios altaneros sino que me han ocasionado verdaderos tropiezos que han afectado mi vida privada, la de la persona de carne y hueso, la misma que escribe y espera que le respondan con escritura, no con atentados a la vida real, a la tranquilidad y a la paz perpetua.

A pesar de las amenazas de muerte sigo escribiendo sin censura, sin pensar que al hacerlo estoy arriesgando mi vida o la tranquilidad de mi familia. Es una apuesta arriesgada pero no sé vivir de otra manera.

En un blog se  puede escribir sobre la propia vida privada, sobre la vida privada de los demás (porque la exponen en internet, la hacen pública), sobre oralidad, lectura, escritura, interpretación, literatura, cine, periodismo… sobre cualquier tema, y me ha llamado la atención la altura del discurso y la argumentación en el post titulado “¿Quién es Lucas Ospina?”.

Aunque se toca y se hiere la sensibilidad de muchas personas nadie me ha amenazado de muerte ni me ha insultado. Han comentado más de veinte personas y todos han estado a la altura de la discusión, han presentado sus puntos de vista y sus desacuerdos con buen español y en tono respetuoso, sin poner en peligro la vida ni la honra de quien esto escribe sólo porque mi opinión no concuerda con la suya.

Hagamos un ejercicio para ver los contrastes:

Volvamos a leer una colección de los comentarios más insultantes dejados en este blog cuando me ocupé de lo que he dado en llamar “las divas tuiteras” y después leamos el comentario más respetuoso acerca del profesor Lucas Ospina. El lector saca las conclusiones:

“¿Doña Elsy usted no tiene vida propia? pareciera que tiene que entrometerse en la de los demás para tenerla. su vida debe ser muy triste y patética para meter con tanto esmero sus narices en la vida de esta mujer así como hace con … o …, estas habida de atención me imagino que esta chica sera tu nueva obsesión.

y cual es la envidia vieja patetica? le da envidia que … pueda comenzar una carrera y que usted se tenga que conformar con ser una profesora por horas de una universidad mediocre? le da envidia que … pueda salir con una persona reconocida y exitosa mientras usted …? le da envidia que … salga en medios de amplia circulacion mientras usted tiene que llamar las atencion desde este pinche blog? aunque intente hacerlo parecer humor se le nota por encima el resentimient. petetica.

perdedora envidiosa porque … es atractiva y puede salir con quien sea y usted da asco. no se la come ni el ebola.

ojala tenga claro demente patetica que si lo que usted hace en internet causa daños a las personas en la vida real usted lo tiene que pagar en la vida real. no se queje cuando llegue su turno.

sigase metiendo conmigo perra hijueputa y vfa a quedar como natalia ponce y el malparido de su novio va a quedar como un marica pedofilo con toda la gente de … si quiere hagamos la prueba. ya sabe cual mierda tiene que borrar malparia desforme. lo de menos es citar a ese hijuepita … y meterle una levantada bien hijueputa. perra hijueputa metase una vez mas conmigo y vera gonorrea”.

Ahora veamos el comentario de  El otro estudiante de Lucas Ospina:

“Elsy, yo también fui estudiante de Lucas Ospina y compañero de Daniel Segura en esa misma clase. Daniel era muy talentoso, de los mejores de la clase. Era un poco retraído y hoy lamento no haberme acercado más a él, hubiera querido ser un apoyo en esos períodos de duda que nos acompañan a los artistas. En la clase había estudiantes que pasaban mucha parte de su tiempo buscando la confirmación de que eran artistas. Cuando el profesor Ospina les daba un gesto de aprobación lo adoraban. Hay muchos que todavía dicen que él fue quien los entusiasmó a seguir su camino. Para quienes no estábamos tan atormentados por nuestra vocación, el profesor Ospina era más bien una pesadilla, un hombre completamente lleno de verdades incuestionables (para él), que parecían más bien elucubraciones de una mente paranoica. Como el “razonamiento” que lo llevó a enviarle una carta tan vergonzosa a la profesora Bonnet: ¿en qué estaba pensando Ospina? Pues en otra de sus grandes y brillantes ideas. Como cosa rara le pareció tan buena que no pudo esperar a enviársela a la profesora Bonnet. En clase teníamos el chiste de que el profesor Ospina era EL artista de meter el dedo en la llaga, solo que en su caso era el brazo completo. Como en este caso. Todo en nombre de la verdad, nunca con mala intención. 18 años de experiencia docente y esto es lo mejor que puede hacer: me sorprende que siga siendo profesor cuando está rodeado de gente mucho mejor en la misma universidad. El tirón de orejas que le dieron no servirá para nada, esos egos tan grandes no tienen cura”.

Poesía es verdad, verdad es poesía

6 Ago

Para que entienda el ejercicio anterior lo invito a que se guíe con esta etiqueta https://elsyrosascrespo.wordpress.com/tag/proyecto-jim/. Comience por el principio

Ahora el poema:

Esta semana estuve hablando con Jerónimo, el tuitero español que ha probado todas las drogas benditas y no benditas – y es una especie de Iluminado-.

Hablamos de poesía, de la Bendita Poesía (que es como otra droguita para el cuerpo y para el alma)

Por el título de este poema ya te imaginarás que desembocamos en John Keats.

Keats es un poeta único y excepcional, el Poeta por excelencia.

La idea del Proyecto Jim se me ocurrió en sueños

Me levanté de la cama tres veces durante la noche como una poseída y escribía la frase suelta que el cerebro me dictaba de forma misteriosa

La tercera frase fue Poesía es verdad, verdad es poesía.

Esa es la póetica de John Keats y no entiendo por qué pensando en el ejercicio que estoy realizando, en la elaboración de tres poemas a partir de una historia real, tuve que terminar escribiendo sobre el poeta que me arrancó tantas tiernas lágrimas en la adolescencia.

He de confesarte: me da miedo volver a leer a Keats,

Lo leí en un lejano momento, en el tránsito entre la infancia y la juventud,

cuando era una pobre muchacha de sensibilidad extrema.

****

Ahora la versión en inglés vía Google:

This week I was talking to Jerome, the Spanish twitterers who has tried all drugs and not blessed blessed – and is a kind of Enlightened One.

We talk about poetry, of the Blessed Poetry (which is like another droguita for the body and soul)

For the title of this poem you can imagine that we arrive at John Keats.

Keats is a unique and exceptional poet, the poet par excellence.

The idea of Project Jim came to me in dreams

I got out of bed three times during the night as a family owned and wrote the loose phrase that the brain was dictating me mysteriously

The third sentence was Poetry is truth, truth is poetry.

That’s the poetry of John Keats and do not understand why thinking I’m doing exercise in the development of two poems from a true story I had to finish writing about the poet who started me so many tears tiernaas in adolescence.

I must confess: I’m afraid to re-read Keats,

I read in a distant time in the transition between childhood and youth,

when she was a poor girl of extreme sensitivity.

Proyecto Jim

6 Ago

No doy cursos de escritura creativa ni los tomo pero anoche entre sueños se me ocurrió este ejercicio:

Ingredientes o palabras clave:

1. Paul insultando a su esposa muerta, infiel con un huésped del hotel de mala reputación (el huésped usaba una bata como la suya). Se suicidó con una barbera (máquina de afeitar) y su madre la ha maquillado como si fuera una puta. ¡Rosa odiaba el maquillaje y tenía guardado un cuello de cura! ¡Puedes vivir veinte años de mierda con una mujer y no llegas a conocerla! Dice Paul confundido, dominando por el odio y enamorado

2. El canalla sentimental.  La idea

3. Diatriba de amor contra un hombre sentado. El tono enfurecido de la mujer que después de un insulto de más de cincuenta páginas le prende fuego a la silla donde está sentado el marido y lo ve arder.

4. Las letras de las canciones más dramáticas de Amy Winehouse sin perder de vista que es la mujer hombre: absolutamente sensible, entregada, posesiva, absorberte, exigente, obsesionada con el sexo y autodestructiva. Una loca o una monja invertida, depende de la perspectiva desde la que se aborde al personaje porque es un personaje, no es una persona común

¿Qué tienen en común los textos de los que vamos a partir?

Todos están enmarcados en la autoficcción.

Vamos a mezclar estas alusiones -más el tema y el tono que el contenido- y narraremos una historia vivida por mí, la distorsionaremos un poco (para que sea literatura)  y al personaje masculino lo llamaremos Jim.

Jim me ha introducido en varios temas novedosos para mí. La relación entre drogas, cerebro y arte y algunas letras de canciones de artistas ingleses. Cantantes-poetas-filósofos-sensibles.

El ejercicio consiste en escribir tres letras de canciones en español y mostrar la versión en en inglés usando en traductor de Google. En este post va incluido el primer poema. Los dos restantes irán en post individual y los tres se enlazarán con la etiqueta Proyecto Jim.

Estos son los títulos de las canciones:

  1. Las mujeres tienen memoria de elefante.
  2. Jim: devuélveme los libros
  3. Poesía es verdad, verdad es poesía.

Es un ejercicio de autoficción mezclado con intertextualidad.

¡Comencemos!

****

Las mujeres tienen memoria de elefante

Las mujeres y los elefantes jamás olvidan un agravio.

Somos amigos desde hace cuatro años

Y desde hace seis meses nuestra amistad se hizo más profunda

Llegamos a convertirnos en los mejores amigos.

Tanto que terminamos bebiendo y fumando la planta sagrada en un gotero.

El primer beso fue un beso sangrante y bebí mi propia sangre

Los segundos besos fueron un poco más apasionados (en el sofá de Edgar)

La tercera vez fue un espectáculo para mí misma

La cuarta fue en completa lucidez

Y la última fue la mejor de todas

Especialmente cuando vimos El amante

Y reímos como locos recordando algunos pasajes de Luna amarga.

Sospecho que ninguno de los dos sospechaba que era la última vez.

Los dos últimos meses hemos peleado mucho por escrito

Hemos hablado dos veces por teléfono

Hemos dicho que nos veremos más de cinco veces

Hemos dicho que no nos volveremos a ver nunca más de siete veces.

Fin

***

Ahora la versión en inglés (tú y yo sabemos que en inglés todo parece más profundo y poético)

Un mensaje privado para compartir en público

24 Jul

Buenos dias José, le cuento que renuncié a Twitter y a Whatsapp y espero que esta vez sea para siempre. Es mi primer intento en Twitter y el segundo en Whatsapp. Quiero saber cómo se vive la vida usando sólo el blog, google, youtube, gmail y otras páginas que son de uso obligatorio por el trabajo. Lo que quiero es volver a hablar con la gente, chatear menos y vivir más. Necesito darle un giro a mi vida para que eso afecte la escritura. No voy a dejar de leer ni de escribir, eso es lo que más me gusta.

Sigo con la intención de publicar libros aunque no ha sido fácil comenzar, tendré que tener mucha paciencia. De los tuiteros (de las personas que conocí en Twitter)  sólo me interesa seguir hablando con usted, con nadie más. Podemos vernos cuando quiera, sigo teniendo mucho tiempo libre y nos queda la opción de los mensajes privados y las llamadas. Hace años no oigo su voz a través del teléfono.
Eso era lo que le quería contar. Vamos a ver cómo me va con el síndrome de abstinencia virtual, espero que lo supere pronto y pueda renunciar a Twitter igual renuncié a Facebook: de una vez y para siempre. Creo que las redes sociales son una gran pérdida de tiempo y una exhibición desmedida del ego, a eso quiero renunciar.
Yo soy buena gente, una persona amable y cordial. No quiero seguir jugando a distorsionarme sólo para burlarme de la gente y hacerlos reaccionar como si fueran una jauría de perros rabiosos, hace mucho tiempo dejó de ser divertido jugar ese juego. Cinco años de burlas fueron suficientes y creo que no tengo nada más que decir en Twitter.
Besos y abrazos. Espero que nos veamos pronto para hablar de cómo van nuestros proyectos.

El mundo es su habitación

15 Jul

La casa tiene una extraordinaria importancia en su poesía. No sólo como fuente de un léxico muy particular y como elemento referencial último de muchos de sus poemas y cartas, sino como el ámbito finito, cerrado, seguro y concreto en el que tienen lugar los hallazgos y los experimentos del yo poético. Para ella, la casa era el microcosmos por excelencia, el mundo en el que todo cabía. Poseía también un valor espacial, teatral y dramático.

A veces el ámbito se limitaba de tal manera que el espacio doméstico se circunscribe simplemente a su propia habitación, convirtiéndose ésta en una especie de escenario imaginario del poema, de pretexto arquitectónico de la sintaxis del mismo. La relación del yo con el espacio circundante, y la relación entre lo interior y lo exterior, como categorías fundamentales en su fenomenología poética, van a estar siempre presentes en sus poemas. En efecto, para Emily Dickinson el mundo es su habitación.

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Una concepción agradable de la literatura

4 Jul

Si alguien escribe un buen poema o, cada cincuenta años algunos buenos poemas,  eso tiene un sentido, o si se escribe alguna novela, quizá. Pero cuando hay veinte mil novelas al año y cinco millones de poemas, no se comprende qué sentido tiene eso. Para los fabricantes de papel sí, porque con los rollos de papel higiénico no les basta, de manera que hay que imprimir libros también. Esa sería una concepción agradable de la literatura: se desgarra, se lee y se tira de inmediato. Lo terrible es que, luego, la gente coloca los libros en las paredes y se quedan allí decenas de años sin hacer más que oler mal.

Thomas Bernhard

El estilo excitado de Thomas Bernhard

3 Jul

Son personas completamente naturales, a las que he conocido muy bien y, en ese sentido, no tienen nada de ficticias.

Los años cincuenta. Ahora estamos en los ochenta, a treinta años de distancia, y se puede meter a amigos de entonces entre las tapas de un libro.

Son notas con las que quiero fijar lo que entonces pasaba y lo que pasa hoy. No ataco absolutamente a nadie. Si algo o alguien se siente afectado es cosa suya, o de todo un país, o cultura, o qué se yo, de un ministro, o gente poderosa,  o personas particulares a las que, quizá, se asusta así.

No ataco, sólo escribo. No es un ataque, es un libro escrito, no atacante. Yo escribo a máquina y no con artillería.

Eso es problema de la gente que aparece en el libro, si lo siente como una pieza de artillería y siente mis palabras como balas.

Habría que preguntarse si son personalidades, creo que hay cuarenta mil escritores en Austria, y dudo mucho (se ríe)  de que haya cuarenta mil personalidades.

Yo no desprecio nada, se desprecia por sí mismo al tomar ese curso, político o cultural, ese camino desciende siempre, es como un alud o una bola de nieve, la bola de nieve de la estupidez. Si se arroja arriba una bola así de pequeña, llega abajo gigantesca y destruye toda Viena. Quizá sea mayor que Viena.

Toda persona que escribe tiene que ser, en sí y de por sí, pretenciosa, porque si no, no podría hacerlo. Un timorato o alguien que se deje convencer no podrá escribir ningún libro, como no sea un libro lamentable.

El estilo del libro es también un tanto excitado, musicalmente hablando; por razón del contenido no se escribe algo así con tranquilidad sino en un estado de cierta excitación. No se puede escribir eso con tranquilidad sino en estado de cierta excitación. No se puede escribir eso con tranquilidad, como una prosa clásica, sino que, en cuanto se sienta uno, se siente ya excitado por la idea y, cuando empieza a escribir, el estilo lo excita ya a uno. Está escrito en un estilo excitado.

Una excitación se acelera cada vez más hasta su fin. Y la verdad es que termina con una excitación total por la ciudad de Viena, con un abrazo y aniquilación simultáneos, con Viena como un dogal al cuello y con Viena, tú eres la única, la mejor y, al mismo tiempo, la más horrible y horrorosa de las ciudades.

Un libro sólo existe también a partir de sus contradicciones. Si es unidireccional no vale nada, como tampoco si no es una excitación.

Se inyecta un poco de veneno en ellas y todo se inflama, y entonces surge un estilo excitado. Aparecen personas que, al verlas, lo vuelven a uno loco, y entonces se las mete en un libro así, precisamente en un estado de excitación.

Aunque escriba algo tranquilo, estoy en definitiva excitado. La excitación es un estado agradable, hace circular la sangre estancada, palpita, aviva y entonces hace libros. Sin excitación no hay nada, lo mismo da que se quede uno en la cama. En la cama (se ríe) es una diversión excitarse, ¿no?, y en un libro ocurre lo mismo. Escribir un libro es también una especie de acto sexual, mucho más cómodo que antes, cuando, naturalmente, se hacían esas cosas; mucho más agradable que irse a la cama con alguien.

Al escribir, presento personas sin que… no quiero herir a nadie, ¿quién querría herir a alguien, no?  Se describen hechos, se consignan recuerdos y, si eso hiere a alguien, no es asunto mío. En mi caso se trata de un proceso literario, lo que se llama artístico.

Yo soy el más afectado. Por eso, ¿por qué habría de inquietarme que otros pequeños personajes se sientan afectados? Además, es algo que no sé. No estaba presente cuando leyeron el libro. Aunque soy curioso y me hubiera gustado estar presente cuando lo leyeron. Sería también un estudio, se podría escribir otro libro sobre un lector que lee mi libro y cómo se comporta al leerlo. Pero no puedo estar en todos los lugares donde esa gente está ahora, posiblemente leyendo el libro.

Yo concedo todo a todo el mundo. Cada uno puede hacer lo que quiera, no quiero coartar a nadie, nadie se deja y tampoco se puede coartar a nadie. Cada uno puede decir, escribir o hacer lo que quiera, es un mundo totalmente libre.

Cuando se permanece en lo mismo, naturalmente se hace cada vez más fuerte y debe ser cada vez mejor y, si se escribe prosa, empieza a ser mejor a partir de los cuarenta, y probablemente hasta los sesenta, si se vive tanto;  se vuelve cada vez mejor. Yo tengo sólo cincuenta y dos; si vivo aún dieciocho años, si es que los vivo, será la fuerza cada vez mejor.

Voy entrando lentamente a la maldad de la vejez. Eso es también un atractivo de mis libros, que sin duda serán cada vez más malvados. Espero vivir todavía algunos episodios. Quedan episodios todavía más importantes, que podría describir y que quiero describir.

Como soy curioso y malvado, y, en el fondo, un trampero, sólo puedo aspirar a ser lo más viejo posible. Pero eso no plantea ninguna dificultad, porque si se hace lo mismo durante treinta años, se vuelve uno siempre mejor.

No hay nadie en el mundo que pueda destruirlo todo, ni nadie que quiera destruirlo todo, porque él mismo sería destruido, pero necesariamente, cuando se escribe algo,  hay mucho de destrucción en ello. Pero destruirlo todo es absurdo, nunca lo he hecho. En mi caso aparecen siempre personas que son grandiosas y luego las otras. Y, como todo el mundo sabe por su propia experiencia, hay más personas horribles que grandiosas. Es decir, grandiosas hay muy pocas, pero hay una multitud de soportables, e insoportables un ochenta por ciento.  Y como un escritor es alguien que describe cosas auténticas, escribe las cosas tal como las ve.

Esa clase de escribiduría a la que usted se refiere, creación o como se llame, tiene poco que ver con la realidad y carece de todo valor. Eso se ve en cuanto se abren los libros. Se escriben casi exclusivamente cosas sin valor, por personas que están en alguna vivienda  de protección oficial, tienen una pensión y allá están con sus pantuflas, y tienen sus ficheros y hacen libros como cosen las costureras.

Siempre he sido una persona libre, no tengo ninguna pensión y escribo mis libros de una forma totalmente natural, de acuerdo con el curso de mi vida, que le aseguro es distinto del curso de la vida de todas esas personas. Sólo quien es de veras independiente puede realmente, en el fondo, escribir bien. Porque cuando uno depende de lo que sea, se nota en cada una de sus frases. La dependencia paraliza cada frase que se escribe. Por eso no hay más que frases paralíticas, libros paralíticos, sencillamente porque la gente es dependiente: una esposa, una familia, tres hijos, el divorcio, un Estado, una empresa, un seguro, el jefe. Ya pueden escribir lo que quieran, la dependencia se nota siempre, y por eso es malo, está paralizado, paralítico.

Fin de la autoficción

2 Jul

Durante los últimos diez años consagré la mitad del espacio en este blog y más de la mitad en mi cuenta de Twitter a convertir mi vida en asunto de dominio público, especialmente mi vida amorosa. No quiero seguir haciendo eso porque el amor se acaba y yo sigo pensando en literatura, en temas eruditos, en frases célebres, en comprar un libro o en sacar otro de la biblioteca.

El amor de pareja no es el gran tema en la historia de mi vida, no es el centro, es mucho más importante leer y escribir y escribir sobre lo que leo y sobre lo que pienso de esas lecturas. Voy a retomar lo que hacía hace quince años: ensayos. No quiero escribir ensayos de veinte o treinta páginas con veinte citas y  dos páginas de bibliografía; quiero escribir ensayos de quinientas páginas sin muchas citas y sin mucha bibliografía. Espero hacer eso durante los próximos cinco años.

Para lograr lo que sueño me acogeré a los consejos sabios de Emerson.

Hace quince hace tenía un extenso fichero que llenaba a mano, ahora tengo este blog y Word. Más fácil imposible:

“Lleva un diario para hacerte el hábito de rendir cuenta de ti mismo ante ti mismo de alguna manera rigurosa y con intervalos más regulares que los que puede ofrecerte la mera conversación”. Lo que Emerson llevaba , y lo que recomendaba con entusiasmo a otros, era lo que solía denominarse un libro de citas, un volumen en blanco en el que uno toma nota de las imágenes más vívidas, las grandes descripciones, las expresiones notables, los puntos sobresalientes de la propia vida y de sus lecturas; las cosas que uno quiere recordar y conservar.  Un libro de citas no es un diario, ni un calendario ni una agenda, ni un registro de los propios sentimientos. Si tu diario consiste en los mejores momentos de tu vida y tus lecturas, entonces releerlo será como caminar por una elevada senda de montaña que va de una cumbre a otra sin tener que descender a la depresión de la rutina. El solo hecho de leer un diario exclusivamente compuesto por puntos altos tensará las cuerdas y elevará el tono del lector.

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Siempre es útil que otros te digan qué es lo que no funciona. Entonces, cuando esa persona habla de lo que sí funciona, podemos darle crédito. Emerson abandonó el sistema del encabezamiento predeterminado del tema. Le explicó su nuevo sistema a Elizabeth Peabody, quien se lo transmitió por carta a su hermano George:

“Me aconsejó llevar un libro manuscrito y tomar nota en él de cada idea que se me ocurriera sobre cualquier tema interesante, conservando las imágenes con las que había surgido en mi mente. Este manuscrito debía ser perfectamente informal, permitiendo pasar de un tema a otro con sólo trazar una línea divisoria entre ellos. Después de que estuviera escrito, podía encabezar cada zona con un tema; y cuando quisiera escribir un artículo… allí estarían todas mis ideas, listas“.

Emerson debería haber agregado -o tal vez Peabody lo olvidó- que uno tenía que hacer un índice de cada diario al final para poder encontrar todas las entradas sobre un determinado tema sin tener que leer todo el manuscrito cada vez que se deseaba localizar algo. ¡Un blog!