Tag Archives: citas

Un virus sexual

31 Jul

Imaginemos, por ejemplo, un virus sexual. Enardece tanto los centros sexuales del cerebro posterior que el huésped se vuelve loco por el sexo y todos los demás pensamientos son borrados. Parques llenos de gente desnuda, frenética, cagando, meando, eyaculando y gritando. De manera que el virus puede ser maligno, eliminar todas las regulaciones y producir finalmente agotamiento, convulsiones y muerte.

revolucion tronica

No leo para aprender sino para obtener alguna forma de placer

8 Jul

No quiero educarme, hablar otros idiomas o saber la historia de la humanidad. Antes leía ensayos, libros de historia, biografías políticas para saber quién gobernó de tal año a tal año, qué ideas políticas prevalecieron, quién ganó y quién perdió la lucha perpetua por la gloria y el poder. Ahora nada de eso me interesa. No leo para aprender sino para obtener alguna forma de placer o goce. Por eso suelo leer novelas que cuentan la vida de gente ordinaria como yo. Nunca intento seguir leyendo cuando se me entrecierran los ojos. No hay placer superior que el de evadirse de la realidad, no ya leyendo sino durmiendo y esperando con curiosidad las historias que viviré en mis sueños, en las que suelo ser un hombre seductor, aventurero, valiente, emprendedor, todo lo contrario de lo que soy en la vida misma.

descarga (6)

Una concepción agradable de la literatura

4 Jul

Si alguien escribe un buen poema o, cada cincuenta años algunos buenos poemas,  eso tiene un sentido, o si se escribe alguna novela, quizá. Pero cuando hay veinte mil novelas al año y cinco millones de poemas, no se comprende qué sentido tiene eso. Para los fabricantes de papel sí, porque con los rollos de papel higiénico no les basta, de manera que hay que imprimir libros también. Esa sería una concepción agradable de la literatura: se desgarra, se lee y se tira de inmediato. Lo terrible es que, luego, la gente coloca los libros en las paredes y se quedan allí decenas de años sin hacer más que oler mal.

Thomas Bernhard

Hay que escupir sobre lo que posee la gente para que desaparezca

3 Jul

La gente que, naturalmente, está establecida y tiene su puesto asegurado, y que tiene casas y trajes graciosos y bonitos -lo que puede ser muy bonito- tiene siempre miedo de las revoluciones, mientras que los que no tienen nada y andan desnudos por ahí no tienen por qué sentir miedo, para ellos es, en cualquier caso, un momento de exaltación el que arda la casa del amo. Eso está bien, pero todo el que tiene algo, aunque sólo sea un pan con mantequilla, quiere poder zampárselo tranquilo. Si su vecino, que no tiene nada, se lo quita de un manotazo o le escupe encima, resulta desagradable y repugnante. Cuando yo iba al colegio -siempre llevaba un almuerzo, un pan- había uno que venía siempre en el recreo y me decía: “¿Me das tu pan?”, y lo decía echando tanta saliva que siempre le daba enseguida el pan. Realmente era un buen método ¿no? Tendrían que aprenderlo los revolucionarios: hay que escupir sobre lo que posee la gente para que desaparezca. Burlarse no basta, hay que escupir encima.

Thomas Bernhard

Cuanto más clara se vuelve una cosa más espantosa resulta

24 Jun

Sólo se es siempre el producto final de lo que se ha hecho, experimentado y visto. Y cuanto más intensamente se ha mirado algo, tanto más se ha alejado uno, lógicamente. Ver más significa huir más lejos. Porque se vuelve cada vez más peligroso. Cuanto más clara se vuelve una cosa, tanto más espantosa resulta. Y no queda más que poner los pies en polvorosa, importa un pimiento que sea la literatura o las personas, la naturaleza, incluso… así son las cosas. Mientras la lente está un poco empañada, en general se aguanta mejor. En el momento en que algo te resulta claro, instintivamente te vas a otro lado. Así pues, no es que al acercarse todo se vuelva claro y soportable y acogedor sino exactamente lo contrario.

46437214

Lo que no se utiliza se atrofia y muere

23 Jun

Al fin y al cabo, todo el mundo es un gran personaje, tanto si pinta como si barre como si escribe. La gente quiere ser siempre algo distinto. Esa es la desgracia del mundo, en un noventa y ocho por ciento, y quizá en un uno por ciento más. Cada vez que uno habla con alguien, es un idiota. Pero uno es amable, porque no es un aguafiestas, y sigue hablando con la gente, y va a comer con ella y es amable y simpático. Y en el fondo uno es un idiota, porque ellos no se esfuerzan nada. Lo que no se utiliza se atrofia y muere. Como la gente sólo utiliza la boca pero no el cerebro, tienen encías y mandíbulas desarrolladas, pero el cerebro nada. Así ocurre la mayoría de las veces.

46437214

Al fin y al cabo quiero liberarme

22 Jun

Yo no me aferro a las cosas. Porque entonces estaría listo. Al fin y al cabo quiero liberarme. Eso se arroja, como de un globo. Se arrojan sacos de arena que son los libros, y entonces se sube más. Cuando se arrojan sacos, en realidad se tendría que subir más. También con todo libro que se arroja habría que subir más. ¿No es una imagen bonita? Ahora bien, mientras se tiran alegremente sacos por el lado izquierdo y se cree que está subiendo, un peñasco lo destroza por detrás. O uno tiene una mujer que, a sus espaldas, va cortando las velas, mientras uno se balancea embobado.

46437214

El deseo de decir la verdad

20 Jun

No es verdad lo que se escribe sobre nadie. Da igual que se escriba con mucha autenticidad la verdad sobre alguien o que se crea hacerlo, en cualquier caso será radicalmente falso. Al fin y al cabo, se trata sólo de la visión de uno, en el estado de ánimo en que escribe. Que media hora más tarde puede ser completamente distinto. Y luego viene además el que lo lee, que lo ve de una forma totalmente distinta… La verdad es que no sé cuál es la verdad, ni uno mismo lo sabe. Sobre todo porque es una cosa que es como es y se describe luego y son dos cosas distintas. Aunque sienta uno el impulso o tenga la manía de escribir la verdad al ciento por ciento, no lo consigue, porque haría falta poder plasmar la verdad sobre el papel, y no se puede. En el momento en que se intenta hacerlo con medios estilísticos y con el lenguaje, es otra cosa distinta y, en cualquier caso, una falsificación, aunque quizá sea algo aproximado. Probablemente el deseo de decir la verdad sea lo único que se pueda reflejar, pero la verdad… Lo que pasa es que una descripción no es la realidad, o sea, no sirve de nada, hagas lo que hagas. Y ni siquiera cuando se trata de hechos resulta. Si digo: “Murieron tres hombres”, es algo distinto que si se pudiera publicar su muerte misma, pero no se puede. Y cuando se lee una noticia de periódico, cada lector percibe y asimila una verdad distinta. Hay tantas verdades como hombres observan algo. Suponiendo que quieran saber la verdad. Pero la verdad es de todas formas una tontería. Yo me veo ahora de forma distinta a como usted me ve, y usted se ve distinto de como yo lo veo, y siempre a la inversa; así pues, cuando ocurre algo, es ya algo totalmente cambiado, embrollado y totalmente distinto. Con cada uno que escriba será una nueva verdad.

46437214

La música y la escritura

19 Jun

Un día me siento y escribo nada más que un texto en prosa, y otro día, otro. Eso lo comprende usted, unas veces le apetece a uno una cosa, otras otra. La verdad es que no tengo ningún plan, como Heimito von Doderer. El proyectaba sus libros, los construía como un arquitecto, sobre un tablero de dibujo y en distintos colores: los capítulos positivos, creo, los escribía en verde y los negativos -apenas los había- en rojo. Tituló un libro suyo Los demonios. Sólo que nunca he encontrado en él ningún demonio.

Uno quiere hacer algo bueno, le gusta hacer lo que hace, como a un pianista. También un pianista empieza a tocar probando con tres notas, luego domina veinte y luego todas, y se va perfeccionando mientras vive. Y yo hago con palabras lo que otros con notas. Nada más. En el fondo, otra cosa no me interesa lo más mínimo. Ese es el atractivo de todo arte. El arte consiste sólo en tocar cada vez mejor el instrumento que se ha elegido. Esa es la diversión, y uno no deja que nadie se la arrebate, ni que lo disuada y, si se trata de un extraordinario pianista, ya puede uno vaciar toda la habitación donde esté con su piano, levantar mucho polvo y tirarle cubos de agua, que él se quedará allí tocando. Y aunque la casa le caiga encima, seguirá tocando, y lo mismo ocurre al escribir.

46437214

La reacción es importante

19 Jun

Creo que algo importante o valioso sólo surge por la forma en que se recibe. Por su resonancia. Si no la tiene, tampoco tiene valor. Tampoco tus sentimientos tienen valor si se te quedan dentro. Y tampoco tu protesta sirve de nada si nadie la oye, porque entonces te ahoga. Por eso sale uno de casa y da a conocer su protesta. Y la reacción es importante. O bien dicen: está loco y hay que encerrarlo, pero alguna resonancia tiene. O bien sacuden la cabeza.

46437214