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Que dizque yo voy a mandar matar a @jeringa42

13 Sep

Twitter es perfecto para informarse pero también es perfecto para ver cómo se desfigura la información. Como por arte de magia  dejé de ser la víctima, la persona que ha sido agredida de todas las formas posibles, y ahora soy la victimaria.

Esta es la historia:

Hay un humorista colombiano llamado Jeringa, en Twitter @jeringa42. En un video -disfrazado de payaso- se burla de Juan Manuel Santos, a mí me parece gracioso y le dejo este comentario: “Este payaso se va a ganar una muerte pendeja”. La expresión Se va a ganar una muerte pendeja es una expresión muy popular en Bogotá para decirle a alguien que se está arriesgando mucho y no se toma como amenaza de muerte; es una frase que se usa entre amigos y se acompaña de risas. A mí varias veces me han dicho la bendita frase y no me he sentido amenazada.

El humorista hace un chiste muy pesado sobre el presidente de Colombia, yo pienso que al presidente podría llegar a molestarle, pero en ningún momento le estoy diciendo que yo lo voy a matar, no tengo nada en contra del humorista y no he matado a nadie ni pienso hacerlo, soy una persona absolutamente inofensiva.

Señor Jeringa: si lo ofendí le ofrezco mis más sinceras disculpas y le digo además que me pareció gracioso el video, me parece muy arriesgado lo que hace, burlarse de manera tan directa del presidente de Colombia. En este país pocas personas se han atrevido porque saben lo peligroso que puede llegar a ser burlarse de los poderosos. Muchos humoristas han muerto gracias a sus chistes.

Es importante tener en cuenta el contexto en el que escribí el comentario: no me estaba refiriendo a la persona que encarna al payaso sino al personaje, a la representación a través del maquillaje, la peluca y la frase que pronuncia.

Parece increíble pero tengo que explicarle todo esto a un humorista. El debería saberlo.

¿Será que voy a terminar en la cárcel por semejante confusión?

En Colombia vamos de mal en peor.

Estefanía Uribe Wolff sabe por qué suspendieron la cuenta @ensayista

6 Jun

El acuerdo al que llegaron los cientos de usuarios colombianos para hacer suspender la cuenta de Twitter @ensayista fue que cometí el delito de compartir información privada de algunos usuarios. Es una absoluta calumnia: toda la información y las fotografías que he publicado en este blog y en Twitter de la gente de la farándula colombiana y de  las divas tuiteras la he encontrado buscando información en Google, es información que han publicado ellas mismas o que han divulgado en algún medio, cuando son imágenes siempre las tomo de Google o de Twitter. Se supone que es delito cuando se comparte información privada tomada de computadores o teléfonos sin autorización del propietario; cuando se comparten números telefónicos o números de tarjetas de crédito. Nunca he hecho eso, siempre he actuado respetando las normas.

En un comentario dejado en este blog por Estefanía Uribe Wolff ella asume que cometí los delitos de los que se me acusa y al parecer ella también fue una de las convocadas a ejercer el acto de censura. Asume también que estoy temblando de miedo y que nunca jamás volverá a escribir sobre las divas tuiteras, los escritores colombianos, los emprendedores y los influyentes porque tengo mucho miedo.

Como dice mi mamá: con esos amigos para qué enemigos:

Mira, baby, por más bajos que sean tus comentarios no vas a lograr que yo caiga en ese juego.
Jamás te retiré mi amistad, ni tampoco me he ensañado en tu contra.
Ahora, repito acá lo que te dije en Twitter: no fue una foto, fueron dos, y no fui yo quien pidió tomarlas (aunque si no lo hubieras hecho es muy probable que sí te lo hubiera pedido) sino que además quisiste que hiciéramos una Twitcam.
Yo simplemente enlacé un artículo (como seguiré haciéndolo) que me pareció lúcido y sensato.
Ese papelón que vienes haciendo de quedar como una pobre víctima de toda la triste humanidad que ha rozado tu existencia está bordeando ya con lo lastimero y lo absurdo.
No soy tu enemiga, así tú quieras graduarme de eso. Tampoco busco de ti todo eso que dices, porque la fama, Elsy, los seguidores, las cuentas con muchos o los blogs más visitados y todo eso que dices despreciar, a mí me repele y me tiene muy sin cuidado.
Deja de insistir -con falsa modestia- en que no eres nadie, cuando a lo que te dedicas es a demostrar el día entero lo contrario. Que eres alguien y qué haces u opinas ante cualquier suceso de índole mediática. Cuántas visitas recibes, cuántos seguidores, cuántos RT y hasta cuántos miles se tomaron la molestia de hacerte cerrar la cuenta anterior.
Yo creo que lo mejor que puedes hacer para que evites llegar a todas estas conjeturas que te sirven a tu causa como mártir es, aparte de tenerme bloqueada, dejar de entrar cada rato a mi Twitter a ver qué pongo o no, con quién y de qué manera me tomo fotos o qué partes muestro o no en mi cuenta de Instagram.

Por cierto, ya que te importa tan poquito todo lo que dices que te importa tan poquito, es hasta triste ver cómo evitas mencionar a tus “víctimas” con su nombre de usuario y has dejado de poner sus fotos por miedo a que te cierren tu actual cuenta en Twitter.

Besis

Delincuentes virtuales que tienen el nivel de razonamiento de un chimpancé

23 May

Como lo he dicho tantas veces en este blog, uno de los grandes placeres de ser bloguera y no escritora de libros consiste en compartir y analizar los comentarios más destacados que van dejando los lectores más atentos y también los más agresivos. Hoy quiero compartir con ustedes uno dejado en el post anterior sobre persuasión, argumentación y censura en Twitter, a propósito de la forma y los argumento que tuvieron los internautas colombianos para suspender la cuenta  .

Espero que les guste tanto como a mí:

Queda muy claro que los cernícalos persuadidos, por este o estos otros líderes, utilizaron la acción coercitiva para coaccionarla, sin ningún sentido de remordimiento.

Pero usted no se puede dejar intimidar por unos delincuentes que tienen un nivel de razonamiento de un chimpancé y que vomitan falacias para justificar sus conductas, con sesgos cognitivos de grupo y de confirmación (Lamiéndose entre ellos).

Siga escribiendo. Mientras existan personas que rechacen el ‘modus operandi’ de estos camuesos—que ya rompieron varias veces el pacto de no agresión—; los que defendemos las libertades individuales, la libertad de expresión y los que leemos su Blog la apoyaremos y buscaremos que impere el sentido común y la libertad de expresión.

Saludo cordial.

chimpaComo-la-empatia-de-los-chimpances-nos-permite-entender-el-comportamiento-humano

¿Cómo se suspende una cuenta con 37.000 seguidores en Twitter?

23 May

A medida que va pasando el tiempo voy recibiendo más información sobre la suspensión de mi cuenta en Twitter llamada . El último dato preciso fue que una persona organizó a los censores vía DM (mensajes privados) y que todos ellos -como buenos borregos- siguieron las instrucciones del líder de la manada.

¿Quién fue? ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué nadie denunció la convocatoria como un atentado a la libertad de expresión? ¿Por qué entre todos los que reportaron la cuenta ninguno dudó en el momento de hacerlo? ¿Por qué ninguno de los que lo hizo muestra la más mínima señal de arrepentimiento? ¿Por qué los “enemigos” de Ensayista se han convertido en una especie de secta que parece estar dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias?

Para comenzar digamos que nos encontramos ante un ejemplo que constata lo descubierto por Milgram. La suspensión de mi cuenta se halla enmarcada dentro de un fenómeno muy propio de nuestro tiempo, es un fenómeno de masas virtual:

En 1961, cuando Stanley Milgram todavía era profesor auxiliar de la universidad de Yale, puso un anuncio en el New Haven Registrer, de Connecticut, invitando a los lectores a participar en un estudio científico sobre la memoria. Se dijo a los participantes que se centraría en el efecto del castigo sobre el aprendizaje, y les dejaron en una sala para que observaran a un hombre que tenía colocados electrodos que -según se aseguró a los participantes- le daban descargas eléctricas dolorosas. Luego se dijo a las personas reclutadas que leyeran una lista de asociaciones de palabras y que dieran al alumno una descarga eléctrica cuando cometieran errores, usando una consola con interrupciones que iban de 15 a 450 voltios indicado como “XXX”.

Aunque estaban separados por una pared, los participantes podían oír al alumno y sus gritos de dolor cuando recibía las descargas eléctricas después de cada error. A medida que aumentaba su agonía, muchos de los participantes protestaron, solo para que el científico encargado les dijera que podían continuar. Y el 65% de ellos lo hicieron hasta llegar a “XXX”, momento en el cual los gritos habían dado paso a un ominoso silencio.

Solo cuando el experimento terminó se dijo a los participantes la verdad: que el alumno no era más que un actor y que no le habían hecho daño en absoluto. Milgram había demostrado que se podía persuadir a la gente corriente, desde amas de casa hasta ingenieros, para que abusaran de un perfecto extraño hasta llegar a matarlo, si creían que podían pasar esta responsabilidad a quienes tienen autoridad. En la década de 1960 se consideró que el experimento de Milgram aclaraba, de manera escalofriante, las acciones de los nazis. Como demuestra el reciente escándalo sobre el tratamiento dado a los prisioneros iraquíes, el experimento de Milgram no ha perdido ni un ápice de su relevancia. (Mattheus: 2007: 30).

La historia de la humanidad está marcada por el linchamiento a las mentes brillantes por parte de masas organizadas por un líder o por una autoridad política o religiosa que lo quieren silenciar: Sócrates, Jesús y Galileo son tres casos emblemáticos. Con ellos también se aplicó la sentencia tuitera que dice: Se calla o la callamos.

No quiero ponerme en el papel de las grandes mentes de todos los tiempos que han sido torturadas, asesinadas, desaparecidas, encarceladas sólo porque opinaron sin miedo sobre temas que no querían ser aceptados por sus contemporáneos, pero que luego se revelaron como grandes verdades. No quiero ponerme en el papel de mártir o de heroína pero tanta atención dedicada a mí, tantos deseos de parte de los líderes y de sus súbditos de callarme como sea, me ponen a dudar sobre si lo que escribo es tan peligroso como para que actúen conmigo como actuaron en contra de las mentes más brillantes de todos los tiempos, los grandes rebeldes o los grandes reveladores. No sé si ponerme al lado de Flaubert, Baudelaire, Sade y Galileo o si me gusta más sentirme hermana de Jesús y de Buda.

Si observamos la censura ejercida sobre mí a la luz de la argumentación escrita es evidente que mis agresores llevan todas las de perder. Veamos:

Argumentación y persuasión

Conmigo se ha ejercido siempre la persuasión:

La persuasión es un acto discursivo intencional encaminado a lograr una acción o una determinada línea de conducta en un destinatario apelando más a sus emociones, deseos, temores, prejuicios y todo lo relacionado con el mundo de los afectos más que con el raciocinio. Al persuasor sólo le interesa lo que el persuadido haga o no haga y no lo que sienta o piense. (Díaz: 2002: 2).

¿Qué es lo que quieren que haga quienes me censuran? Que me calle.

¿Por qué quieren que me calle? Porque escribo en este blog y en mi cuenta de Twitter textos que no les gustan. No me responden con otro texto sino con la suspensión de la cuenta.

¿Cuáles estrategias persuasivas han utilizado mis censores para buscar que no escriba más?

– Coacción o coerción: acto realizado por un individuo o un grupo con el fin de obligar a alguien a que diga algo o ejecute una acción que no quiere. Ejemplo: la suspensión de mi cuenta de Twitter.

– Apelando a las emociones: Se logra explotando los afectos, emociones, deseos, temores de quien se intenta persuadir. Ejemplo: me dicen -para insultarme y “debilitarme”: fea, vieja, loca, bruta, sola, necesitada de afecto, a usted nadie la lee, suicida…

– Profiriendo amenazas. Ejemplo: He recibido amenazas de muerte desde 2010.

– Apelando a la mentira y el engaño. Ejemplo: cuando me cerraron la cuenta en 2010 inventaron que yo misma lo había hecho, para llamar la atención.

– Apelando a la identificación con el grupo: consiste en demandar la actitud de alguien que no se comporta o piensa de acuerdo con los patrones establecidos y aceptados por un grupo social.

– Mediante estribillos lingüísticos: consiste en utilizar un léxico recargado con connotaciones emocionales. Ejemplo: Esa señora, la loca Elsy, La loca de los ensayos, La señora que ensaya.

La estrategia persuasiva más clara que identifica al grupo cada vez más numeroso de tuiteros que me quieren callar es la desindividualización:

Un líder (el tuitero mayor, el más ofendido, el que ha asumido el poder, la voz de mando, la Autoridad Tuitera) adoctrina a un grupo numeroso de individuos (todos aquellos que reportaron la cuenta  ) para que piensen como grupo, no como individuos, y sientan que ejercen el poder por mayoría numérica, no porque haya una razón de peso para reportar la cuenta.

La estrategia persuasiva llamada desindividualización es muy utilizada en las sectas religiosas, en los grupos terroristas, en algunos sistemas de opresión y ahora descubrimos maravillados que también se usa en Twitter Colombia. “Sus integrantes pueden llegar al extremo de justificar cualquier delito que realice el grupo por grave que sea. Para ellos, siempre habrá una justificación, incluso cuando el grupo realiza acciones que perjudican a toda una comunidad  o a alguien en particular”. (Dìaz. 2002: 4).

¿Qué es argumentación?

Es una forma de convencer o de lograr una adhesión de un determinado auditorio, pero apoyándose más que todo en criterios racionales. Por eso argumentar es mucho más difícil que persuadir cuando se intenta convencer a un auditorio exigente. Con la argumentación se busca fundamentalmente un convencimiento, una aceptación de una forma de interpretar un hecho o una situación, y no propiamente la manipulación para realizar una acción. Por esta razón la argumentación no puede ser coercitiva. Mientras la persuasión apunta a las emociones del destinatario, la argumentación apunta a su raciocinio. (Díaz: 2002: 5).

Bibliografía:

Dìaz, Alvaro. La argumentación escrita. Medellín: Universidad de Antioquia. 2002.

Matthews, Robert. 25 grandes ideas. La ciencia que está cambiando nuestro mundo. Madrid. Espasa: 2007.

Con tanta censura me hacen sentir como Baudelaire en el prefacio a Las flores del mal

18 May

Este libro no ha sido escrito para mis mujeres, mis hijas o mis hermanas, las hijas o las hermanas de mi vecino. Dejo esta tarea a los que se muestran interesados en confundir las buenas acciones con el lenguaje bello.

Sé que el amante apasionado del bello estilo se expone al odio de las multitudes; mas ningún respeto humano, ningún falso pudor, ninguna coalición, ningún sufragio universal, podrán obligarme a hablar la jerga incomprensible de este siglo, ni a confundir la tinta con la virtud.

Ilustres poetas, hace tiempo que se repartieron las provincias más florecientes del terreno poético. Me ha complacido, y tanto más cuanto la tarea presentaba crecientes dificultades, extraer la belleza del mal. Este libro, esencialmente inútil y absolutamente inocente, no tiene otro fin que divertirme y estimular mi gusto apasionado por la dificultad.

Algunos han apuntado que estas poesías podrían dañar; no he sentido alegría por ello. Otros, almas buenas, que podían hacer bien; no me he afligido. El temor de unos y la esperanza de otros me resultan extraños y no han servido más que para probarme, una vez más, que este siglo había olvidado todas las nociones clásicas concernientes a la literatura.

Pese a los auxilios que determinados pedantes célebres han aportado a la natural estupidez del hombre, nunca hubiera sospechado que nuestra patria pudiera caminar a tal velocidad por la vía del progreso. Este mundo ha adquirido tal espesor de vulgaridad, que imprime al desprecio por el hombre espiritual la violencia de una pasión. Pero existen felices caparazones en los cuales el veneno no podrá jamás abrirse paso.

En un principio, acaricié la idea de contestar a las numerosas críticas, y explicar al mismo tiempo algunas cuestiones muy simples, totalmente oscurecidas por las modernas luces: ¿Qué es la poesía? ¿Cuál es su objeto? De la distinción del Bien y lo Bello; de la belleza en el Mal; que el ritmo y la rima obedecen en el hombre a imperecedoras necesidades de monotonía, de simetría, de sorpresa; de la adaptación del estilo al asunto; de la vanidad y el peligro de la inspiración, etc., etc.; sin embargo, cometí la imprudencia de leer esta mañana algunos papeles públicos; repentinamente, una lasitud como el peso de veinte atmósferas se abatió sobre mí, y me he visto paralizado ante la espantosa inutilidad de explicar cualquier cosa a quien fuese. Quienes saben, me pueden adivinar, y para los que no quieren o no pueden comprenderme, amontonaría en vano las explicaciones.

C. B.

Tomado de:

Las flores del mal, Charles Baudelaire. Bogotá: Oveja Negra. 1982.

¿Por qué vuelvo a Twitter?

17 May

La cuenta  fue suspendida, reportada por cientos de usuarios de Twitter Colombia que decidieron ejercer la censura sólo porque mi presencia les incomodaba. ¿Por qué? Nunca lo sabré, seguramente no les gustaba lo que escribía.

La pregunta es simple: ¿No era más fácil ignorar o bloquear que reportar?

Varias personas en Facebook, Twitter, Instagram, en este blog y vía Gmail lamentaron que sucediera algo tan lamentable, más si tenemos en cuenta que la mayoría de mis tuits estaban relacionados con libros.

Muchas personas me pidieron que regresara y he acogido el llamado. Ahora soy.

Escogí ese nombre de usuario porque es la segunda vez que me censuran en esa red social.

Una autoentrevista sobre Twitter

15 May

¿Se le acaba de ocurrir esta entrevista?

No, se me ocurrió mientras caminaba, soy como Freud: el cerebro me funciona mejor al aire libre, caminando, mirando flores, árboles, perros y gatos.

¿Le ha hecho mucha falta su cuenta de Twitter?

Todavía no porque he escrito mucho en este blog sobre la suspensión de la cuenta, he estado muy ocupada.

¿Por qué cree que le suspendieron la cuenta?

No sé y creo que nunca lo voy a saber.

¿Temía terminar así? ¿Echada como un perro sarnoso?

No, creo que siempre cumplí con las normas.

¿Cuántas personas se unieron para deshacerse de usted?

Supongo que muchas, estaban intentando suspender la cuenta desde 2010 y no lo habían logrado.

¿Qué hizo usted para ganarse el odio, el desprecio y el deseo de verla muerta de parte de tanta gente en Twitter?

Supongo que todo tiene que ver con lo que escribía allá y con lo que escribo aquí. Es lo único que hago aparte de trabajar y descansar.

¿Por qué la lee tanta gente si se supone que es un ser tan insignificante?

Esa pregunta se la tienes que hacer a quienes me leen.

¿Recibió muchas calumnias mientras fue usuaria de Twitter?

Sí, muchas.

¿Cuáles son las más graciosas?

Que no puedo ser una mujer, que tenemos que ser varias personas, que soy experta en social media, que me pagan por escribir, que no existo, que compraba los seguidores, que quien escribe por mí es mi mamá.

¿Cuántos seguidores tenía?

Un poco más de 37.000.

¿Y usted a cuántos seguía?

A menos de cincuenta.

¿Por qué seguía a tan poca gente?

Porque me gustaba lo que escribían.

A usted la insultaban más que a cualquier otra persona en Twitter. ¿Cuáles eran los insultos más frecuentes?

En orden:  fea, sin novio, insignificante, no sé escribir, nadie me lee, tengo cara de que me maté, falta de verga, la mamá de Amparo Grisales, sin vida, frustrada.

Sus fotos son muy famosas, mucha gente las colecciona, ¿Eso le gusta?

Claro, con esa intención las publico.

¿Dónde aprendió a hacerse notar?

Es un don.

¿Usted cree que del odio al amor hay sólo un paso?

Sí.

¿Cree que muchos tuiteros van a leer esta autoentrevista?

Sí.

¿Por qué?

Porque les gusta mi estilo.

¿Cómo es su estilo?

Claro, preciso y conciso.

¿Pensaba dejar de usar Twitter algún día?

Supongo que sí, siempre termino aburriéndome de las redes sociales.

¿Perdonó a la gente que la hizo salir de Twitter?

Claro que sí.

¿Cree que sus enemigos son tan poderosos como para hacer desaparecer este blog y después hacerla desaparecer a usted?

Espero que no, pero también sé que estamos en Colombia.

¿Tiene miedo?

No.

¿Le teme a la muerte?

No.

¿Se acoge a Dios cuando sale a la calle?

No.

Cuando le hicieron cerrar la cuenta en el 2010 inventaron que usted lo hizo para llamar la atención. ¿Cree que también digan que ahora usted se autosuspendió para llamar la atención?

Es probable.

¿Está acostumbrada a este tipo de calumnias?

Sí.

¿No le importa limpiar su nombre?

Creo que está limpio. Una persona inteligente es capaz de ver lo que hay en el fondo de mi ser y de mi escritura si lee bien.

¿La han insultado algunos tuiteros en este blog?

Sí.

¿Usted publica los insultos?

Sí.

¿No los va a censurar?

No, publico todos los comentarios que dejan en este blog, creo que es un derecho que se expresen.

¿Tenía usuarios bloqueados en Twitter?

No.

Reflexiones que vale la pena compartir

14 May

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Un comentario muy pertinente sobre la censura y el poder en Twitter

14 May

Les quiero compartir este comentario, es sobre la censura ejercida sobre mi cuenta de Twitter. Este triste panorama no nos aqueja sólo en la vida virtual, para desgracia nuestra. Esta es la realidad que tiene sumida en la miseria a Colombia, el país con la gente menos educada del mundo, el país con más personas asesinadas entre la sociedad civil. De nada sirve seguir escudándonos en el conflicto armado:

Esto no solo se refiere a twitter y este bloqueo no solo se trata de que ella haga criticas de ciertas personas, parece que a mucha gente le fastidia que les digan la verdad en la cara, se jactan de ser de mente abierta y apoyar la libre expresión pero eso es solo hasta donde su doble moral se los permite, cuantas cuentas llenas de mierda se ven todos los días en twitter colombia y nadie dice nada porque como forman parte de los simios de circo de la rosca de turno entonces los aplaudimos pero como es alguien que odia todos y cada uno de sus comportamientos, entonces a esa persona la reportamos porque no es igual a nosotros.

Ya sé quién hizo cerrar mi cuenta de Twitter: Joselo Funesto, alias @nosoyjoselito_

14 May

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