Tag Archives: celos

Las huellas de mis ardores confundidos

20 May

Es a ti a quien odiaba como nunca te había odiado. Nada justificaba mi rabia, lo sé -yo te había maltratado y tú eras libre de salir con quien quisieras-, pero, víctima de mi propia miseria, me sentía intoxicado por el rencor y quería una venganza. Celos, despecho, pura abyección: esa noche supe lo que es sentir un ataque de celos -nunca he vuelto a caer tan bajo. Caminé entonces hasta tu departamento, engatusé con mis conocidas mañas al portero del edificio para que me abriese la puerta, subí al piso nueve y te esperé en la puerta. Me da vergüenza decirte el plan que tramé contra ti, pero te lo digo igual: cuando te viera llegar sola, después de que hubieras gozado con Rafael, sólo quería decirte puta, y luego besarte violenta, apasionadamente.  ¿Por qué sentí esos celos tan sórdidos? ¿Por qué quería agredirte, si era yo quien te había apartado bruscamente de mi vida? No lo sé, Melanie. No tengo idea. Sólo te cuento lo que sentí y pensé aquella noche mala. Por suerte, nunca llegaste. Te esperé hasta las cuatro de la mañana y me cansé de esperarte. ¿Sabes lo que hice antes de irme?  Tan cegado estaba por la furia y el deseo que, de pie frente a la puerta de tu casa, me toqué con violencia, pensando en ti y en Rafael y en mí, y dejé en el suelo las manchas húmedas de mi derrota. Te prometo que nunca más dejaré, en la puerta de tu casa, las huellas de mis ardores confundidos.

los-amigos-que-perdi-jaime-bayly

La celosa: a propósito de la señora de @MrIlseKoch

5 Oct

Muchas personas sueñan con conversar conmigo: familiares, amigos, colegas, admiradores, lectores, gente de la vida real, gente de la vida virtual…  y yo casi nunca quiero conversar con nadie. Esa es la verdad pura y simple. ¿Por qué? Porque la mayor parte de la gente no tiene gracia para conversar y me desesperan. Soy sensible y sofisticada.

Hace dos días tuve la fortuna de conocer en Twitter a una persona digna de mi conversación: el señor @MrIlseKoch. Cuando descubro a alguien con quien puede conversar me entusiasmo y comparto mi entusiasmo con otras personas, y como @MrIlseKoch es tuitero tenía que presumir nuestra reciente amistad desde mi cuenta de Twitter y lo hice dos o tres veces. Quería que todos supieran que había descubierto joyas en medio de la porquería. La conversación fue a través de mensajes privados.

Dos días bastaron para que la señora del tuitero se pusiera celosa y entonces tengo que pasar por primera vez en la vida por esta situación tan escabrosa: decirle a una señora celosa que no se preocupe por mí porque no estoy interesada en tener un romance con su señor.

Es obvio que la esposa del tuitero lo vigila y es obvio también que él sabe que es vigilado. Problema de ellos. Lo que me fastidia es que yo, precisamente yo, la persona más seria, recta y fiel en mis principios, tenga que dar explicaciones de este tipo para que una señora insegura deje de fijarse en mí y busque la semilla del mal en otra parte, la mala mujer que le quiere arrebatar a su hombre.

Muchas personas usan Twitter para buscar sexo, yo no. Uso Twitter para leer, para conversar, para divertirme, para aprender… pero no para buscar amantes o placeres de fin de semana.

Señora: la forma más efectiva de expresarle amor a un hombre no es a través de los celos sino de la confianza. Con su hombre hablamos de vacas, de superficialidad, de reproducción irresponsable, de  subdesarrollo, de mal gusto, de apariencia, de libros, de películas, de ignorancia, de escritura, de viajes, de vinos, de comidas… y no pensamos en la posibilidad de un posible romance entre los dos porque no somos tan bestias y elementales como la mayoría de los seres humanos.

Hablé con su hombre precisamente porque es un hombre serio con el que se puede hablar de temas serios, esos son los hombres que me interesan, pero sólo para hablar, para nada más, no se asuste. Tengo la impresión de que la quiere mucho a usted y a sus hijos. Sospecho que es una persona seria, responsable, de carácter fuerte y claro en lo que le gusta y en lo que no le gusta y creo también que no usa Twitter para conseguir mujeres dignas de sus celos. Esa es mi conclusión después de haber conversado con él durante varias horas.

La invito a recapacitar, piense que los celos no sirven para nada porque hacen ver a la gente ordinaria, sin contar con que ponen en ridículo a  seres inocentes. Piense también en la molestia que me ocasiona, me obligó a usar este blog tan erudito para transfigurarme en protagonista de telenovela. No es justo, pero no tenía más alternativa.

Celos sin motivo

18 Nov

Este año no ha sido fácil en el campo profesional. De la nada han aparecido personas que se cruzan conmigo y me reclaman como si estuviera tomando algo que les perteneciera y ese algo tiene que ver con el conocimiento y la expresión de la sensibilidad a través de la palabra escrita, contra la expresión oral no me reclaman nada. Debe ser porque casi siempre que habla un intelectual evito abrir la boca en su presencia.

Me han dicho de tres formas diferentes que no sé nada, que no cuento como crítica, como escritora ni como artista, que soy uno de los seres más insignificantes con los que se han cruzado en la vida. Yo los miro con asombro, a punto de echarme a llorar. Ellos me miran con asombro también, un poco avergonzados y confundidos. Caen en cuenta, saben que no soy yo quien busca cruzarse con ellos sino que son ellos quienes buscan cruzarse conmigo. Saben que por mí sería la mujer invisible. Evito los contactos humanos, hago todo lo posible por no existir como persona y si escribo en un blog es precisamente para evitar todo lo que implica publicar un libro y ser amiga y colega de mis amigos los escritores colombianos, los editores y los periodistas.

Quienes se cruzan conmigo son autores, personas que han publicado uno o veinte libros, tienen hermosas biografías en Wikipedia escritas por ellos mismos y están seguros de que figurarán en la Historia de la Literatura Colombiana. Yo no aspiro a semejantes honores, me basta con ser una pobre profesora de Expresión Oral y Escrita y Semiolingüísta para estudiantes de Comunicación Social y Mercadología. No me teman, soy Profesional en Estudios Literarios pero eso no dice nada de mí, terminé enamorada del neuromarketing, el embalaje y los mensajes emocionales de Coca-Cola. Ese me emociona más que construir versos y componer historias. No se preocupen por mí, yo no cuento como La competencia.