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La presencia es real e impenetrable

11 Mar

Odette lo fascina porque es impenetrable. No su cuerpo: su conciencia. Como la amada ideal de los poetas provenzales, es inalcanzable. Lo es, a pesar de la facilidad con que se entrega, por el mero hecho de existir. Odette es infiel y miente sin cesar pero, si fuese sincera y fiel, también sería inaccesible. Swann la puede tocar y poseer, la puede aislar y encerrar, puede convertirla en su esclava: una parte de ella se le escapará. Odette será siempre otra. ¿Odette existe realmente o es una ficción de su amante? El sufrimiento de Swann es real: ¿también es real la mujer que lo causa? Sí, es una presencia, un rostro, un cuerpo, un olor y un pasado que no serán nunca suyos. La presencia es real y es impenetrable: ¿qué hay detrás de esos ojos, esa boca, esos senos? Swann nunca lo sabrá. Tal vez ni la misma Odette lo sabe; no sólo miente a su amante: se miente a ella misma.

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El amor es un fenómeno de campo

15 Feb

Sufriré por lo tanto con el otro, pero sin exagerar, sin perderme. A esta conducta, a la vez muy afectiva y muy controlada, muy amorosa y muy pulcra, se le podría dar un nombre: es la delicadeza: es como la forma “sana” (civilizada, artística) de la compasión. (Até es la diosa del extravío pero Platón habla de la delicadeza de Até: su pie es alado, apenas toca el suelo.

Roland Barthes, en Fragmentos de un discurso amoroso

E. Ella. La protagonista de esta triste historia.

A. Una relación de diez años con E. Tres de convivencia (que acabaron con el amor).

B. Una amistad de cuatro años con E. que parecía amor no manifiesto. Una especie de amor platónico fruto de la mutua admiración desmedida que jamás llegó a convertirse en discurso amoroso por exceso de timidez y respeto excesivo de los participantes. Una amistad nerviosa, casi como la de Carlota y el pobre Werther.

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C. Una declaración de admiración desmedida durante un mes que terminó sumida en el silencio y sin que los participantes se hayan visto cara a cara (¿porque el Destino no lo quiso?). C. logró desplazar de la mente de E. a A. y a B. porque es un absoluto amante latino: conquista con dibujos, canciones, conversaciones de índole intelectual con alto contenido sexual (vía telefónica, mensajes privados en Twitter y conversaciones de cuatro horas vía Whatsapp). Es lo que llamaríamos en un texto de biología un macho dominante.

E. sufre porque está obsesionada con los procesos de observación, comprensión e interpretación de textos de toda índole y el discurso amoroso y las acciones e intenciones de los participantes no le son ajenas. Después de una cadena de hechos que superan su entendimiento no ha podido llegar a comprender cuál era la intención de C. A veces se pregunta si no se trató de una conquista de venganza. Si hay porno de venganza puede haber conquista de venganza, pero, entonces surge otra pregunta: ¿A quién estaba vengando C.? ¿Por qué tanto despliegue de talento, memoria, tiempo y energía con el único propósito de que E. terminara locamente enamorada de C. si la única intención consistía en dejarla aturdida y abatida ante el más aplastante Silencio?

¿Por qué? Si se trata de un juego es muy divertido y si se trata de una venganza es una dulce venganza, tan dulce que puede ser narrada sin lágrimas y sin suspiros.

A. era recordado con cierta nostalgia y aunque no se abrigaba el deseo de reanudar el idilio amoroso se vivía a su lado una especie de «bonita amistad», recuerdo del viejo amor que se tuvieron y que C. destruyó para siempre porque durante un mes trastornó la mente de la protagonista de esta triste historia, se insertó de tal modo en lo más íntimo de su ser hasta el límite de convertir a  A. en un amigo lejano y B. en un amigo más.

¿Y si no nos vemos?

1 Feb

Me llamas fantástica, mágica, genial, maravillosa, guerrera…

Te llamo talentoso, misterioso, asombroso, desconcertante…

Nos deshacemos en elogios el uno al otro porque no nos hemos visto

Porque lo dos tenemos una imaginación poderosa y sabemos apreciar y valorar el talento ajeno.

Lo único que conocemos con certeza son los dibujos, las palabras y el tono de nuestras voces cuando hablamos. Y nos gusta. Ha sido emocionante hablar contigo por teléfono los últimos tres días.

¿Y si nos vemos y todo se derrumba?

Hay tres desenlaces ante la posibilidad del encuentro:

  1. Que los dos quedemos conmovidos ante tanta belleza y seducción y desfallezcamos ante el deseo, es decir, que el cerebro nos tienda una trampa.
  2. Que uno de los dos se entusiasme y el otro no.
  3.  Que los dos veamos con dolor cómo su ídolo se deshace ante la presencia viva del ser sensacional que había creado en su mente y descubramos que sólo somos dos seres humanos porque no tenemos alas como las hadas que tanto nos gustan y tampoco podemos hablar con la luna como los lobos; tenemos talento y eso no es poca cosa, pero no tenemos alas. Somos dos simples seres humanos caminando por las calles de una ciudad destruida.

Podemos escoger entre André Guide y Petrus Borel. Podemos hacer una fusión entre esas dos ideas poderosas sin vernos, sin destruir la imagen que cada uno ha construido del otro gracias a la constatación de lo que sabemos hacer muy bien.  Yo escribo y tú dibujas lo que percibes y sientes cuando lees lo que escribo. ¡Maravilloso!

Tú dibujas mejor de lo que yo puedo llegar a escribir. Escribir es más fácil que crear seres con ojos que miran, movimientos sutiles del cuerpo, boca y sentimientos en un hoja de papel con un lápiz de $200. Ya habrás notado que tanta admiración suelo confundirla con  Amor porque sentirse enamorado es una experiencia superior y me encanta sentirme enamorada de alguien como tú.

Voy a compartir contigo, para ti, estas frases sacadas de otro ensayo sobre el amor que escribí hace más de diez años. Espero que te gusten tanto como a mí:

Sólo el amor del Amor podría escapar al aburrimiento. Se trata del deseo de amar, siempre fugaz, que se desvanece cuando se hace realidad. Porque el otro, cuando por fin cree haber encontrado al ser amado, nunca estará a la altura del amor ideal.

El amor  no debería ser un «carnal cruce de sexo» sino perpetuación del deseo, de gozo en el sufrimiento, en la sensación de que el objeto amoroso está próximo y lejano, es caprichoso y majestuoso, humano pero con un halo de divinidad; se trata, en últimas, de un sentimiento que alberga contemplación y deseo y por encima de todo idealización del amor, concebido como la experiencia que le concede mayor vitalidad al ser humano:

El amor es uno de los preceptos fijos de los hombres discretos … es el comportamiento más hermoso de los hombres corteses y nobles… Un hombre cortés no puede estar libre de pasión ni desnudo de languidez, porque la pasión tal como la han descrito los sabios y como lo dicen los filósofos, es la primera puerta a través de la cual se abren las mentes y se ensancha el espíritu, y tiene una intensidad en el corazón por la que vive el alma.

Cuando usted apareció quedé deslumbrado… la sangre se me oxigenó, los músculos se me fortalecieron, el pensamiento se me aclaró, y me creció el valor. El amor me dice las mentiras más absurdas.

Por ti conozco quién soy. Me levantaste de tierra y me elevaste hasta el cielo; y diste un dulce sonido a mi lenguaje.

El Heautontimoroumenos

31 Ene

 

Sin cólera te golpearé

y sin rencor, tal matarife,

como en la roca Moisés.

Y haré brotar de tus párpados,

para regar mi Sahara,

las aguas del sufrimiento.

Mi deseo hecho de esperanza,

flotará sobre tus lágrimas,

como navío que apareja,

y en mi ebrio corazón

redoblarán tus sollozos

como tambor en la lid.

¿No soy acaso un falso acorde

en la divina sinfonía,

porque me muerde y me sacude

esta Ironía devorante?

Su grito se escucha en mi voz,

mi sangre es su negro veneno,

y soy el espejo siniestro

donde esa furia se contempla.

Yo soy la herida y el cuchillo,

la mejilla y el bofetón.

Yo soy los miembros y la rueda,

y la victima y el verdugo.

Soy el vampiro de mi sangre,

-uno de esos abandonados,

condenados a risa eterna

cuya sonrisa es imposible.

Charles Baudelaire

Contra las suegras

8 Ene

Cuando una mujer está enamorada de los hombres pero no de la familia, los hijos ni la convivencia feliz desarrolla especial repulsión hacia ese ser repulsivo llamado la suegra. Ese personaje macabro termina convertido en un estorbo puesto que no tiene ninguna utilidad en una relación sin fines patrimoniales ni reproductivos sino sólo lúdicos, es decir, sexuales.

Bien sabemos que la familia, los hijos y la sociedad son los pilares sobre los cuales se funda la gran mentira, ese gran invento de los humanos para saciar el miedo a la soledad y a la autonomía.  Para vivir con la sensación de que no están solos y de que no se sustentan en el vacío.

Si una mujer es amable y solícita con su suegra es porque está buscando marido o quiere conservar al actual y cree que conquistar a la arpía le servirá de muleta para darle sustento a su miedo y su inseguridad, es decir, para conservar a SU hombre.

 

La forma sana de la compasión

10 Nov

Sufriré por lo tanto con el otro, pero sin exagerar, sin perderme. A esta conducta, a la vez muy afectiva y muy controlada, muy amorosa y muy pulcra, se le podría dar un nombre: es la delicadeza: es como la forma «sana» (civilizada, artística) de la compasión. (Até es la diosa del extravío pero Platón habla de la delicadeza de Até: su pie es alado, apenas toca el suelo.

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23 años de esclavitud

25 Sep

Una dama no tentada no puede jactarse de castidad.

Montaigne

Hace doce años escribí el ensayo titulado «Superación del amor alucinado», era un ajuste de cuentas con el amor y la conclusión es simple: el sexo es pura acrobacia y muestra evidente de salud, apertura mental y bienestar, el amor es una ilusión muy persistente, vale la pena amar el conocimiento y no a un hombre, poner por sobre todos los amores el amor al conocimiento o a la lectura o al cultivo del intelecto porque el conocimiento nos enaltece y el amor se acaba o se degrada. Como dice Flaubert: el tiempo pasa y el corazón olvida y porque se puede admirar a las personas más admirables del mundo gracias a lo que escribieron.

De mi primer amor no recuerdo casi nada, Flaubert me gusta desde 1979, es un amor para siempre, profundo y verdadero. Casi todos los días de mi vida pienso en una frase de Flaubert y me siento identificada con cada palabra. Hoy he pasado el día entero pensando en esta frase: Porque un imbécil tenga dos pies como yo, en vez de cuatro como un burro, no me creo obligado a quererlo, o al menos, a decir que lo quiero y que me interesa.

El ensayo sobre el amor -un portento de veinte páginas con cincuenta citas y siete páginas de bibliografía- lo escribí hace doce años y todavía me gusta, recuerdo mi estado de ánimo y lo que sentía mientras escribía; gracias al amor leí más de cien libros y aprendí mucho, debo reconocerlo. Lo escribí inspirada en la desilusión que me causó mi primer amor cuando descubrí que no era para siempre, que no era un ser sobrenatural, que era un humano más. Con ese amor fue una historia de trece años, un poco tormentosa porque fue el primero, supongo que a todas las personas les debe ocurrir más o menos lo mismo porque el primer amor es el de la inocencia.

Luego conocí a Andrés, el segundo amor, el verdadero, el de la madurez, la racionalidad, los planes conscientes, la fidelidad total y la confianza. Siete años de noviazgo y tres de convivencia fueron suficientes para convencerme de que 23 años de amor y erotismo son más que suficientes y no quiero seguir experimentando. Supongo que mi actual desidia tiene que ver con el hecho de que me entregué a esas dos experiencias con absoluta fe, franqueza, pasión y transparencia y como ya sé cómo es el comienzo, el nudo y el desenlace de las bellas historias de amor, esas experiencias fantásticas y fascinantes que nos hacen creer que somos seres afortunados porque encontramos a la persona con la que habíamos soñado siempre, como ya conozco el comienzo y el final esas experiencias  han dejado de ser seductoras para mí. La lectura todavía sigue siendo una experiencia fascinante y prometedora.

No puedo ser como la mayor parte de la gente, no puedo vivir por imitación, por prestigio o por presión social. La mayoría de la gente confunde el amor con llenar su miseria existencial al lado de una persona por la que no sienten nada o a la que incluso odian; el amor es una  empresa, el marido es  auxiliar de cocina y de plomería, y en el peor de los casos un par de seres humanos se unen para ver cómo se engendra, nace, crece, envejece y muere un ser humano fruto de un cruce entre un hombre y una mujer que confundieron esa experiencia con lo que llama El amor.

Gracias a mis dotes intelectuales tengo el privilegio de contar con pretendientes permanentes durante todos los días del año, hombres entusiasmados con la idea de que podrían llegar a vivir una experiencia conmigo. Sexo o amor, nunca me queda del todo claro, pero el problema es que el amor empieza con sexo y el sexo es una lotería: para encontrar al príncipe hay que besar antes a cuatro sapos, dice la leyenda, y eso, a estas alturas de la vida, me parece simplemente ridículo y asqueroso.

Renuncio a mi carrera

12 Sep

Para renunciar es preciso estar facultado, tener talento y vitalidad para realizar una tarea. Se renuncia para emprender un nuevo camino, porque las pruebas han sido superadas o porque ha dejado de ser emocionante eso que tanto nos motivaba al comienzo, cuando sentíamos que eso que hacíamos era lo mejor que habíamos hecho en la vida, lo que nos hacía sentir plenos y felices. No vale la pena seguir haciendo algo sólo porque es lo que debemos hacer, porque todos lo hacen, porque así es el comportamiento de las personas normales y porque debemos dar una buena impresión, parecer felices, plenos y realizados.

No estoy hablando del trabajo sino del amor. Después de 23 años de pasión intacta, después de haber disfrutado plenamente primero durante trece años y luego durante diez con dos hombres encantadores creo que el amor es una prueba superada para mí y no me interesa volver a experimentar porque no sé lo que es actuar, porque no puedo hacer nada sin entusiasmo y porque tengo otros planes para mí, planes acordes con mi edad, mis deseos y lo que he ido cultivando a lo largo de la vida. El amor entre un hombre y una mujer es una prueba superada para mí, con lo vivido hasta ahora me sobra y me basta, no me apetece más. Estoy satisfecha.

El primer amor es el amor para siempre, el segundo amor es el verdadero y no quiero saber nada del tercer amor porque lo más seguro es que se trata de otra nueva ilusión muy persistente, otra interpretación de la realidad que me hará creer que llegó aquello que había estado soñando durante tanto tiempo sin esperarlo ni buscarlo. No quiero saber cómo es el tercer amor, no quiero saber cómo es el amor en la vejez, siempre tuve claro que el amor apasionado y el ejercicio de la sexualidad son experiencias dignas de la gente joven; después de los 45 no vale la pena soñar con grandes amores y con grandes pasiones porque a esa edad uno ya sabe qué es lo que de verdad le apasiona y la gran pasión de mi vida es la lectura: comprar libros, leerlos, recordarlos y escribir sobre esos libros. Descubrí la lectura hace treinta y cinco años y desde el primer día no he podido parar de leer. A eso me voy a dedicar durante el tiempo que me queda de vida.

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Puro amor

19 Ago

Quisiera mandarte únicamente palabras dulces y tiernas, de esas suaves como un beso que algunos saben decir pero que, en mi caso, se quedan en el fondo del corazón y expiran al llegar a los labios. Si yo pudiera, cada mañana tu despertar se vería perfumado por una olorosa página de amor.

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Mi voluntad se derretía al fuego de la ironía interior, y dentro de mí cantaba el himno de la amargura y de la irrisión

19 Ago

La faceta ridícula que veo en el amor siempre me impidió entregarme a él. He deseado, en ocasiones, seducir a una mujer, pero con sólo pensar en el aspecto extraño que en esos momentos debía de tener, me entraban ganas de reír. Tanto es así que mi voluntad se derretía al fuego de la ironía interior, y dentro de mí cantaba el himno de la amargura y de la irrisión.

Gustave Flaubert

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