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Cortarse el pelo consiste en quitarse tres kilos de encima

24 Jul

Tenía la firme intención de dejarme crecer el pelo hasta el día de mi muerte para parecerme un poco a Marina Abramovic, para verme un poco más imponente.

Fracasé como siempre.

¿Cuál es el problema?

Tengo mucho pelo, pesa mucho y me agobia cuando llega a cierto límite. El límite lo sentí hoy en su máximo nivel y no lo dudé más: tuve que cortarme el pelo, mucho pelo.

Me quité la mitad antes de salir a caminar y me sentí un poco aliviada, pero algo me decía que tenía que cortar un poco más y este es el resultado.

Con el pelo corto, cuando me quito una buena cantidad de pelo de encima, siento que me elevo, me resplandece la mirada.

Observen con atención:

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Un mensaje privado para compartir en público

24 Jul

Buenos dias José, le cuento que renuncié a Twitter y a Whatsapp y espero que esta vez sea para siempre. Es mi primer intento en Twitter y el segundo en Whatsapp. Quiero saber cómo se vive la vida usando sólo el blog, google, youtube, gmail y otras páginas que son de uso obligatorio por el trabajo. Lo que quiero es volver a hablar con la gente, chatear menos y vivir más. Necesito darle un giro a mi vida para que eso afecte la escritura. No voy a dejar de leer ni de escribir, eso es lo que más me gusta.

Sigo con la intención de publicar libros aunque no ha sido fácil comenzar, tendré que tener mucha paciencia. De los tuiteros (de las personas que conocí en Twitter)  sólo me interesa seguir hablando con usted, con nadie más. Podemos vernos cuando quiera, sigo teniendo mucho tiempo libre y nos queda la opción de los mensajes privados y las llamadas. Hace años no oigo su voz a través del teléfono.
Eso era lo que le quería contar. Vamos a ver cómo me va con el síndrome de abstinencia virtual, espero que lo supere pronto y pueda renunciar a Twitter igual renuncié a Facebook: de una vez y para siempre. Creo que las redes sociales son una gran pérdida de tiempo y una exhibición desmedida del ego, a eso quiero renunciar.
Yo soy buena gente, una persona amable y cordial. No quiero seguir jugando a distorsionarme sólo para burlarme de la gente y hacerlos reaccionar como si fueran una jauría de perros rabiosos, hace mucho tiempo dejó de ser divertido jugar ese juego. Cinco años de burlas fueron suficientes y creo que no tengo nada más que decir en Twitter.
Besos y abrazos. Espero que nos veamos pronto para hablar de cómo van nuestros proyectos.

Me invade la sensación de vuelo

24 Jul

Tengo ansias de perfección

Sin ser mormona aspiro a ser una Santa de los Últimos Días

Ayer mientras veía correr el agua sentí como una especie de voz que me decía “No hagas eso que estás pensando hacer, yo sé por qué te lo digo, no trunques el camino que has construido a lo largo de tu vida, falta poco para que sientas lo que siempre has soñado, déjame guiarte”

Y mi ser entero -cuerpo, mente, cerebro, alma, espíritu y esencia- sintió que debía oír con atención el mandato de esa voz y viví una especie de arrebato místico sin ser monja y sin vivir en un claustro. Para ser una simple mortal se trató de una gran experiencia, algo con lo que había soñado siempre. Mi sueño consiste en vivir experiencias límite hacia arriba no hacia abajo, más cerca de la elevación que de la caída, al lado de la gente común y viviendo una vida común, sin público y sin aplausos, sin premios, menciones ni diplomas.

Pasaron varias horas y mi ser racional me decía que esas voces no son reales sino producto de mi mente y decidí lanzarme a la aventura sin pensarlo mucho, sin fijarme en esas voces sin presencia. La experiencia no se realizó y me dio por pensar que la voz se encargó de que no pasara eso que estaba decidida a hacer. Ahora sospecho que hay Algo que me guía y tiene bellos planes reservados para mí. Recordé que todos mis deseos, al ser deseados de forma tan genuina, se han realizado siempre sin ningún tipo de esfuerzo, sólo con la fuerza del deseo. Es como si existiera un ser mágico que me concede lo  que sueño. Puedo sentir que el futuro me pertenece y sólo debo dejarme conducir por la voz que se manifestó ayer y que seguramente siempre ha estado ahí.

Hoy estaba sobre una superficie elevada con mi ropa leve, con la que paso la mayor parte del tiempo con la ilusión de que al perder peso gano.

Y estando sobre esa altura sentí que no sólo no debía hacer eso que pensaba hacer sino que también debía tomar una decisión radical que le dará un nuevo rumbo a mi vida, que me hará sentir en la cima sin necesidad de estar es un espacio elevado.

Con mis zapatos de ángel y mi capa improvisada decidí renunciar a la comunicación humana a través de medios digitales y entonces bajé la escalera y desinstalé Twitter y WhatsApp, los dos venenos a los que la voz me dice que debo renunciar.

No quiero más amistades virtuales con personas a las que puedo ver y no quiero creer que soy amiga de personas a las que nunca veré. Ahora mi teléfono sólo sirve para llamar y recibir llamadas. Me voy a reconciliar con la vida real, sólo hablaré con personas con cuerpo y sangre.