Archivo | febrero, 2016

La veterana es la mujer de moda

21 Feb

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El amor es un fenómeno de campo

15 Feb

Sufriré por lo tanto con el otro, pero sin exagerar, sin perderme. A esta conducta, a la vez muy afectiva y muy controlada, muy amorosa y muy pulcra, se le podría dar un nombre: es la delicadeza: es como la forma “sana” (civilizada, artística) de la compasión. (Até es la diosa del extravío pero Platón habla de la delicadeza de Até: su pie es alado, apenas toca el suelo.

Roland Barthes, en Fragmentos de un discurso amoroso

E. Ella. La protagonista de esta triste historia.

A. Una relación de diez años con E. Tres de convivencia (que acabaron con el amor).

B. Una amistad de cuatro años con E. que parecía amor no manifiesto. Una especie de amor platónico fruto de la mutua admiración desmedida que jamás llegó a convertirse en discurso amoroso por exceso de timidez y respeto excesivo de los participantes. Una amistad nerviosa, casi como la de Carlota y el pobre Werther.

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C. Una declaración de admiración desmedida durante un mes que terminó sumida en el silencio y sin que los participantes se hayan visto cara a cara (¿porque el Destino no lo quiso?). C. logró desplazar de la mente de E. a A. y a B. porque es un absoluto amante latino: conquista con dibujos, canciones, conversaciones de índole intelectual con alto contenido sexual (vía telefónica, mensajes privados en Twitter y conversaciones de cuatro horas vía Whatsapp). Es lo que llamaríamos en un texto de biología un macho dominante.

E. sufre porque está obsesionada con los procesos de observación, comprensión e interpretación de textos de toda índole y el discurso amoroso y las acciones e intenciones de los participantes no le son ajenas. Después de una cadena de hechos que superan su entendimiento no ha podido llegar a comprender cuál era la intención de C. A veces se pregunta si no se trató de una conquista de venganza. Si hay porno de venganza puede haber conquista de venganza, pero, entonces surge otra pregunta: ¿A quién estaba vengando C.? ¿Por qué tanto despliegue de talento, memoria, tiempo y energía con el único propósito de que E. terminara locamente enamorada de C. si la única intención consistía en dejarla aturdida y abatida ante el más aplastante Silencio?

¿Por qué? Si se trata de un juego es muy divertido y si se trata de una venganza es una dulce venganza, tan dulce que puede ser narrada sin lágrimas y sin suspiros.

A. era recordado con cierta nostalgia y aunque no se abrigaba el deseo de reanudar el idilio amoroso se vivía a su lado una especie de “bonita amistad”, recuerdo del viejo amor que se tuvieron y que C. destruyó para siempre porque durante un mes trastornó la mente de la protagonista de esta triste historia, se insertó de tal modo en lo más íntimo de su ser hasta el límite de convertir a  A. en un amigo lejano y B. en un amigo más.

¿El tamaño importa?

15 Feb

Así, yo quisiera una noche,
Cuando la hora del placer llega,
Trepar sin ruido, como un cobarde,
A los tesoros que te adornan,

A fin de castigar tu carne,
De magullar tu seno absuelto
Y abrir a tu atónito flanco
Una larga y profunda herida.

Y, ¡vertiginosa dulzura!
A través de esos nuevos labios,
Más deslumbrantes y más bellos,
Mi veneno inocularte, hermana.

Charles Baudelaire

La cabellera

14 Feb

Durante edades, siempre en tu densa melena

Mi mano sembrará perlas, rubíes, zafiros,

Para que el deseo mío no puedas rechazar.

¿No eres, acaso, oasis donde mi sueño abreva

A sorbos infinitos en vino del recuerdo?

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Te adoro como adoro la bóveda nocturna

¡Oh vaso de tristeza! ¡Oh mi gran taciturna!

Y tanto más te adoro cuanto te escapas más,

Y cuando me parece, ¡oh lujo de mis noches!

Que con más ironía amontonas las leguas

Que separan mis brazos de la inmensidad azul.

 

Me dispongo al ataque y acometo el asalto

Como tras un cadáver un coro de gusanos

Y me enloquece, ¡oh fiera implacable y cruel!

Hasta esa frialdad que te vuelve aún más bella.

Charles Baudelaire

 

 

¿Si me hubieran matado qué?

14 Feb

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Tres fotografías recientes

13 Feb

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Nos enredamos en una conversación

10 Feb

Solemos decir que “conducimos” una conversación, pero cuanto más propia es una conversación, tanto menos se encuentra su conducción en la voluntad de uno u otro interlocutor. Así, la conversación propia nunca es aquello que queríamos conducir. En general, es mucho más correcto decir que vamos a parar en una conversación, o, incluso, que nos enredamos en una conversación.

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La giganta

9 Feb

Cuando en su poderoso numen hijos monstruosos
a diario paría la Creación, yo quisiera
haber vivido junto a una joven giganta,
como un gato sensual a los pies de una reina.

y ver cómo su cuerpo y su alma florecían
creciendo libremente en sus juegos terribles;
saber si una sombría llama abriga su pecho
por las húmedas nieblas que nadan en sus ojos;

recorrer a mi gusto sus magníficas formas;
trepar por la ladera de sus grandes rodillas,
y a veces, en verano, cuando malsanos soles,

a tumbarse en el campo, fatigada, la impulsan,
indolente a la sombra de sus pechos dormirme,
cual aldea apacible al pie de una montaña.

Charles Baudelaire

Una persona común

8 Feb

Hay dos formas de ser intelectual:

Siendo un intelectual, apropiándose a cabalidad del personaje, es decir, asumiendo el rol del intelectual las 24 horas del día ante compañeros de trabajo, familiares, vecinos, amigos y ante sí mismo. Cada mañana el gran intelectual se levanta, contempla su rostro ante el espejo y piensa con prepotencia: Soy un gran intelectual. Y entonces todos notamos que el intelectual es un gran intelectual, pero ese gran intelectual no se va a apropiar de la realidad real porque la gente común, la que nos da las verdaderas pistas sobre cómo funciona el mundo, no va a ser como es cuando no se encuentra ante el gran intelectual sino que actuará para él, actuará como actúa la gente común cuando se halla ante la presencia de un gran intelectual.

La clave es esta: renunciar a los discutibles y narcisistas beneficios de la hipervisibilidad a favor de las bastante más útiles ventajas del anonimato. Y es ahí cuando aparece la otra forma de ser intelectual:

Un intelectual auténtico es el que se mezcla con la gente y casi se pone por debajo de la gente, se viste como la gente común, habla con la gente común como se habla con la gente común, trata con respeto a la gente común y cuando la gente común asume un rol de superioridad ante el intelectual éste debe respetar el rango de la gente común y ponerse a sus órdenes, debe saber satisfacer todos sus caprichos sin que la persona común note que se halla ante la presencia del gran intelectual.

 

Seis piropos cortos para esta princesa

7 Feb
  1. Esta solitaria chica con pocas habilidades comunicativas la va a extrañar. No olvido fácil  y menos a una persona como usted.
  2. Me gusta la persona que usted es, tiene mi respeto y admiración por la vida que lleva. Ya quisiera tener un alma libre y ver pasar el tiempo como usted lo hace.
  3. Me tranquiliza saber que su claridad mental, resistencia y frescura la mantendrán donde debe estar, al margen de esta sociedad que tanto repudio inspira.
  4. Le agradezco compartir con generosidad sus conocimientos, ser una mujer independiente y crítica y lamento no poder leer sus apuntes diariamente.
  5. Me parece que de alguna forma cuando es agresiva lo que pretende es llamar la atención de la persona que se puede sentir acosada para que crezca, se pellizque y deje fluir su creación de manera auténtica más allá de poses y de marcadas manipulaciones para destacarse en medio de la frivolidad.
  6. Leo más su blog que la cuenta de Twitter.