Una autoentrevista sobre las autoentrevistas

16 Ago

A. Lleva varios meses sin autoentrevistarse. ¿Por qué?

B. No ha habido un buen motivo.

A. ¿Entonces por qué iniciamos esta nueva autoentrevista?

B. Porque está semana un buen amigo me dijo que le gustaban mucho mis autoentrevistas y quise ejercitarme un poco.

A. ¿Vamos a hablar del género?

B. Sí.

A. ¿Nos dirá por qué se autoentrevista?

B. Sí.

A. ¿Por qué se autoentrevista?

B. Porque me gusta.

A. ¿Por qué le gusta?

B. Porque es divertido.

A. ¿Por qué es divertido?

B. Porque puedo jugar con el lector.

A. ¿Le gusta burlarse de la gente?

B. Sí.

A. ¿Por qué lo hace?

B. Porque es divertido

A. ¿Por qué es divertido?

B. Porque los pongo a leer estas bobadas.

A. ¿Cree que mucha gente leerá esta nueva autoentrevista?

B. Sí.

A. ¿Llegarán hasta el final sin importar si es una colección de bobadas?

B. Sí.

A. ¿Tan segura está de su propia valía?

B. Sí.

A. ¿Por qué lo cree?

B. Porque me conozco de toda la vida.

A. ¿Tiene una idea muy favorable de usted misma?

B. Sí, claro

A. ¿Por qué?

B. Porque me conozco de toda la vida y he sido fiel a mis principios.

A. Eso ya lo dijo, lo acaba de decir. ¿Se siente bien? ¿Ha consumido alguna droga?

B. No, no consumo drogas

A. Ah, bueno.

B. Bueno, entonces continuemos.

A. ¿Por qué está tan segura de que leerán hasta el final?

B. Porque esperan que les diga por qué hago esto.

A. ¿Autoentrevistarse?

B. Sí.

A. ¿Nos va a decir por qué hace esto?

B. ¿Qué cosa?

A. Autoentrevistarse

B. Sí, claro.

A. Creo que usted no está concentrada.

B. Perdón. Podemos continuar.

A. ¿Por qué lo hace?

B. Porque es una buena idea. Se me ocurrió cuando leí una autoentrevista que se hizo Ricardo Cano Gaviria hace mucho tiempo, decía lo que dicen muchos artistas: nadie le pregunta lo que él quiere responder, por eso lo mejor es autoentrevistarse; si él lo hace también puedo hacerlo yo, pensaba mientras leía esa vieja autoentrevista.

La idea de autoentrevistarme y de no concederle nunca el privilegio a un periodista se concretó cuando supe que Raymond Chandler odiaba a los periodistas y sus entrevistas y se decía a sí mismo que en esas entrevistas no estaba él sino un engreído que se hacía pasar por él.

No creo que en una entrevista me vea a mí misma como una engreída sino que me daría risa responder preguntas en tono formal. Cuando un periodista intenta entrevistarme siempre le pregunto qué me va a preguntar y siempre son preguntas estúpidas, preguntas sobre mi vida privada que no estoy dispuesta a responder o interrogatorios formales y profundos sobre temas que no me interesan, para dar la respuesta tendría que violar mis propias reglas y asumir una pose y un tono que no tienen nada que ver conmigo.

A. ¿Entonces usted se cree artista?

B. Sí.

A. ¿Y por qué?

B. Porque varias personas me lo han dicho.

A. ¿Y usted les ha creído?

B. Sí.

A. ¿A pesar de saber que la mayor parte de la gente es zalamera con usted y exageran esa supuesta admiración?

B. Sí.

A. ¿Así de ingenua es?

B. Sí.

A. ¿Así de inocente es?

B. Sí.

A. ¿No le da pena admitirlo en público?

B. No.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A <span>%d</span> blogueros les gusta esto: