Archivo | julio, 2015

Bienvenidos al nuevo blog

15 Jul

Hoy recibí un correo en el que me dicen que todos estos archivos desaparecerán en diciembre de 2015  http://ensayista.blog.com.es/disp/arcdir/

Supongo que es otro sitio que desaparece de internet porque dejó de ser rentable.

Pero no todas son malas noticias: acabo de crear un nuevo blog en el que publicaré los archivos más destacados, no todos porque son bastantes y no me alcanzaría la vida para publicarlos todos.

http://elsyrosascrespo.blogspot.com/

¿Por qué tengo dos blogs?

Porque desde que soy leída por gente de Colombia he sido víctima de censura varias veces. Hay muchas personas interesadas en que no vuelva a escribir.

¿Por qué?

Habría que preguntarle a ellos.

Tener dos blogs es una medida preventiva: si hackean uno tengo el otro para salvar la información.

Hasta ahora he publicado lo de junio y julio de 2007. Espero terminar de publicar el blog entero en menos de un mes.

Personas convertidas en objetos de consumo

15 Jul

Hoy no caminé mirando flores, perros y gatos sino personas, gente apurada corriendo a su trabajo. La mayoría con cara satisfecha y bien vestidos, hasta donde su presupuesto lo permite. No se ven satisfechos y resueltos porque lo estén sino porque en su lugar de trabajo y fuera de él han visto videos y han recibido charlas de gente con apariencia de satisfacción y plenitud sobre la importancia de la buena actitud y la presentación personal como parte del proceso llamado triunfar en la vida (es decir, tener mucho dinero para comprar todo lo que quieran y ser queridos, admirados y envidiados por sus familiares, vecinos y amigos) y lo han aprendido bien: han aprendido a fingir que todo está muy bien aunque los fines de semana sepan que todo está muy mal y por eso salen desesperados a los centros comerciales a comer helado y a consumir vitrinas con la mirada.

Salen los pobres y salen los ricos, salen en carro y salen a pie, puede ser el helado más simple o el helado más sofisticado. Se reúnen ahí o en un parque o simplemente caminan o ven televisión o pornografía o pasan el día entero con sus amigos virtuales de cualquier red social conscientes de que su vida es miserable pero sin dejar de  sonreír en todas las fotografías que publican. Viven con la idea fija de que todo podría mejorar si trabajaran menos, ganaran más, consumieran más y gracias a eso podrían venderse también como exitosos objetos para ser consumidos en el mercado de la carne.

Este es el gran sueño: convertirse ellos mismos en objetos de consumo. De ahí el auge de las cirugías estéticas y la idea de convertirse en marca personal, en encarnar lo que la publicidad llama crear tu propio estilo. Y entonces estamos acostumbrados ya a ver a las mujeres maniquí caminando con aire de suficiencia; ellas no quieren ser mujeres, quieren verse como el maniquí exhibido en la vitrina del almacén de ropa que les gusta. Esa es su mujer ideal y luchan por ser como ella, como la muñeca gigante con rasgos humanos. Las mujeres maniquí buscan hombres maniquí, porque también los hay, y entonces recordamos el mundo de la muñeca Barbie y descubrimos que ese mundo ahora es nuestro mundo, el que vemos desfilar ante nuestros ojos.

Son sólo sueños porque la mayoría de la gente trabaja más de lo justo a cambio de una remuneración económica que apenas le alcanza para sobrevivir y para comprar sus disfraces que los harán ver como satisfechos y resueltos cuando se dirigen al trabajo y cuando se encuentran con sus amigos o sus amantes de turno. Quienes han alcanzado su sueño están todavía más destrozados que los frustrados, porque han descubierto que todo era una triste ilusión, los objetos que compraron en el mercado del centro comercial o en el mercado de la carne no lograron satisfacerlos, se sienten peor con el triunfo y lo ahogan en droga,  desmesura, depresión, ansiedad, suicidio, indiferencia o falta total de sentido.

Comprar produce placer en cualquier terrícola que viva en en año 2015, los filósofos, los científicos y los artistas también lo disfrutan, ellos no se salvan de la miseria y no conformes con disfrutar comprando objetos se ha convertido el humano en un objeto de consumo más: hombres, mujeres, niños y mascotas. No basta con ver vitrinas y soñar con la compra, las personas también se han convertido en los objetos del deseo, son la vitrina ambulante.

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La influencia de Schopenhauer en el pensamiento de Freud

14 Jul

Fragmento de una carta enviada por Freud a su novia después de haber visto la representación de Carmen

La muchedumbre da salida a sus impulsos y nosotros nos abstenemos. Lo hacemos para conservar nuestra integridad. Economizamos nuestra salud, nuestra capacidad de gozar, nuestras fuerzas: ahorramos para algo, no sabemos para qué. Y esta costumbre de la supresión constante de los instintos naturales nos da un carácter de refinamiento. También sentimos más hondamente y, por lo tanto, no nos atrevemos a exigirnos mucho a nosotros mismos. ¿Por qué no nos emborrachamos? Porque el malestar y la vergüenza subsiguientes nos producen más desplacer que placer nos produce emborracharnos. ¿Por qué no hacemos un amigo de cada persona? Porque su pérdida o cualquier desgracia que le ocurriera nos afectaría amargamente. Por consiguiente, nuestros esfuerzos se dirigen más a evitar el sufrimiento que a buscar el placer.

Decir cosas para sorprender a los burgueses

14 Jul

El valor de confiar en la razón exige arriesgarse al aislamiento y la soledad, y este riesgo es para muchos aún más duro de arrostrar que el de la vida. Pero la busca de la verdad inevitablemente expone a quien lo hace a ese riesgo del aislamiento. La verdad y la razón son opuestas al sentido común y a la opinión pública. La mayoría se acoge a racionalizaciones cómodas y a opiniones que no miran más allá de la superficie de las cosas. La función de la razón es penetrar esa superficie y llegar a la esencia oculta detrás de ella, visualizar objetivamente, esto es, sin ser determinado por los deseos y los temores del sujeto, cuáles son las fuerzas que mueven a la materia y a los hombres. En ese intento, necesita uno afrontar el aislamiento, si no el desprecio y la burla, de aquellos a quienes perturba la verdad y odian al perturbador. Freud tuvo esa capacidad en un grado notable. Sentía su aislamiento, sufría por él, pero nunca quiso o ni siquiera se sintió inclinado a la más ligera concesión que hubiera aliviado su aislamiento. Ese valor fue también su mayor orgullo; no se consideraba a sí mismo un genio, pero apreciaba ese valor como la cualidad más sobresaliente de su personalidad. Ese orgullo quizá tuvo a veces una influencia negativa sobre sus formulaciones teóricas. Desconfiaba de toda formulación teórica que pudiera sonar conciliatoria y, como Marx, encontraba cierta satisfacción en decir cosas para sorprender a los burgueses.

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¿Me estoy volviendo lesbiana?

10 Jul

Todos los días salgo a caminar y en el camino me cruzo con muchas señoras, todas mayores que yo: pensionadas, viudas y casadas, supongo. Casi todas tienen aire de mujeres satisfechas y eso las hace ver muy atractivas. No miran hombres, no van en plan de conquista, están concentradas en lo suyo, no se visten como putas de gimnasio, son señoras serias y amables entre ellas pero sin coquetería, como mujeres que han vivido ya bastante, conscientes de su edad y sin ningún deseo de payasear, de jugar a que son niñas o mujeres jóvenes deseosas de aparearse con un buen ejemplar del género masculino. Eso es lo que más me gusta de esas señoras mayores: no parecen animales en celo como las clientas de los gimnasios.

Una pregunta que nos hacemos mi hermana y yo, porque ella también sale a caminar, es: ¿dónde están los hombres mayores? ¿no les gusta caminar? ¿no les gustan los parques? ¿son viejos amargados? ¿están todos muertos?

Lo que me tiene preocupada es que ahora fijo mi mirada en señoras mayores no sólo cuando estoy en el parque sino en todo momento, cuando camino de forma casual, cuando voy en un bus, cuando estoy almorzando. Mi mirada se fija en las señoras mayores de cincuenta, en las más serias y en las más seguras, en las que no están en plan de conquista. Debe ser porque en el cine esas son las mujeres que me resultan más atractivas y porque en lo más profundo de mi ser deseo ser como ellas.

No estoy buscando novia, estoy proyectando el futuro, supongo que es eso porque cuando las señoras se dan cuenta de que las miro me da vergüenza y miro para otro lado.

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LONDON, ENGLAND - OCTOBER 22:  Actress Julianne Moore attends the 'Chloe' photocall during the Times BFI 53rd London Film Festival at the Mayfair Hotel on October 22, 2009 in London, England.  (Photo by Samir Hussein/Getty Images) *** Local Caption *** Julianne Moore

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Carta abierta a un lector enamorado

9 Jul

Desde hace una semana un lector frecuente de este blog dejó varios comentarios, decía que envidiaba a Andrés, que le encantaría conocer a alguien como yo porque sería un privilegio. Para demostrarle que soy una señora de carne y hueso que desayuna, almuerza, come, duerme y trabaja como cualquier otro ser humano le pedí que me siguiera en Twitter y habláramos. Hablamos y se deshizo en halagos. Quería conocer mi voz y que yo conociera la suya, entonces pasamos a WhatsApp y oí su voz.

Hablamos durante cuatro o cinco horas y mi deseo era que entendiera que soy una persona común y el hecho de que escriba tan bien no me convierte en un ser sobrenatural. Para que viera que soy humana le dije que podríamos vernos algún día y tal vez podríamos llegar a ser amigos. Más allá de eso no porque vivimos en ciudades diferentes y tenemos muy pocos rasgos comunes. Para comenzar nos separan 18 años de edad y no quiero volver a relacionarme con hombres menores porque no quiero que me tomen por feminazi. Le conté varios detalles de mi vida privada para que me viera como la persona común que soy, ese detalle lo hizo sentir en una relación íntima y se ilusionó un poco más.

Hoy le dije que no deberíamos volver a hablar pero insistió. Tuve que bloquearlo y entonces decidió dejar comentarios en el blog diciendo que es un bobo. Sus últimos mensajes en Whatsapp fueron reproches, que mi nivel es muy alto para un hombre como él, que tengo razón al rechazarlo.

Es una situación muy incómoda, no lo voy negar.

No soporto la idea de que alguien se entusiasme o sufra por la señora que escribe aquí. Ni amor ni odio, esos sentimientos no deben tener nada que ver con la escritura. La gente no debería experimentar sentimientos gracias a la escritura sino por el trato directo con las personas, aunque escriban bien o no porque ese detalle no es tan importante en las relaciones humanas. La escritura es un oficio más y la gente que escribe también es humana, como todos los demás, no deben tener privilegios.

La escritura tiene muy poco que ver con la persona que escribe. Hay libros enteros sobre eso, la persona que escribe no debe ser confundida con la escritura y el escritor no debe usar su estatus de “artista” para tener un séquito de admiradores y para disponer del cuerpo de sus lectores sólo porque escribe muy bien. Eso no es justo y los escritores que confunden la escritura con el sexo son unos abusadores. Los lectores que convierten al escritor en objeto del deseo también están un poco confundidos porque el sexo no tiene nada que ver con la escritura. Lo mejor que se puede hacer con un texto escrito es leerlo y ya.

Conocerme es la pérdida de la ilusión

9 Jul

Como la mayor parte de la gente no es culta, inteligente ni sensible pero pueden ver mi erudición, mi inteligencia y mi sensibilidad son un completo fastidio cuando me dicen que soy muy culta, muy sensible y muy inteligente. Fastidia que me lo digan por escrito o cara a cara.

Puedo decir con el pobre Flaubert:

Los mejores afectos con frecuencia me irritan desmesuradamente. Otro se sentiría orgulloso del amor que me prodigas; su vanidad bebería en él con gusto y su egoísmo se sentiría halagado hasta en los repliegues más íntimos. Pero en cambio tu amor hace que mi corazón desfallezca de tristeza.

De tristeza y de fastidio.

Sólo he conocido a un hombre que en medio de todos los halagos, en medio de tanta admiración, me ha divertido hablando de temas serios, de política, economía, literatura… Con él hablamos con emoción no disimulada, de cerebro a cerebro, y con mucha sensibilidad. Con los demás son conversaciones bobas. O son muy arrogantes o son muy posudos o son muy convencidos o se arrodillan ante mí y no soporto nada de eso.

Con la mayor parte de la gente que hablo hago el papel de la boba, no hablo mucho, no saco lo mejor de mí. ¿Por qué es tan difícil encontrar interlocutores dignos de mis ojos y de mis oídos?

Nadie imagina mi dolor.

Historia de taxi

9 Jul

Mis hermanos creen que lo mínimo que una persona como yo debe tener es un carro. Estuvieron a punto de convencerme de comprarlo la semana pasada y en el último momento dije que no. No lo necesito, para una persona como yo un carro es más un problema que una solución, ni siquiera tengo paciencia para consentir un perro, un gato, una mata, ¿por qué tendría yo que perder tiempo consintiendo un carro? Un carro es como un niño, dice mi mamá. Y yo le creo.

Me dijeron que una alternativa es contratar un taxista de confianza disponible para cuando lo necesite si le aviso con anticipación. Hay que pensar en la vejez, dicen ellos. Mi hermana conoce a una señora mayor que contrata un taxista por días y él es muy paciente, la acompaña, la espera, es todo un caballero, una verdadera alma de dios.

Hoy tomé un taxi y terminé hablando con el conductor, le pregunté qué tan fácil es encontrar un taxista como el descrito en el párrafo anterior y el taxista se convirtió en un galán, me contó que hace un tiempo una turista española a la que recogió en el aeropuerto y luego llevó al hotel le pagó por acompañarla durante tres días porque ella se aburría mucho y no sabía qué hacer con tanto tiempo libre. Conocieron la ciudad, hicieron el amor -dijo él- y se divirtieron sanamente. No pudieron ir a Melgar por problemas de tiempo pero a él le hubiera encantado. La señora se llevó su número telefónico y dijo que si algún día volviera a Bogotá lo llamaría para que repitieran la historia. La señora nunca llamó.

El taxista narró su historia con nostalgia y hasta con amor. El tenía 35 y la señora 50 0 55. Hablaba de ella con mucho respeto.

Yo le conté una historia también:

Una señora le pidió a un taxista que le subiera una caja hasta el apartamento, después de descargar la caja ella le dijo a quemarropa que le daba $200.000 si tenía sexo con ella ya, en su apartamento. El taxista lo pensó un poco, menos de cinco minutos, dijo que sí, disfrutó con la señora y luego era feliz contándole la historia a sus amigos y pasajeros. La historia me la contó un amigo mío que fue pasajero suyo.

Yo le conté la historia al taxista y empecé a reír como niña; él también sonreía y me contó que le encantaban las pasajeras, los hombres no, dijo que ahora no podía ser tan caballero como antes porque las señoras son muy desconfiadas y con razón porque la ciudad es cada día más insegura. Yo le dije que sí, que le tenía miedo a los taxistas, que nunca me había pasado nada malo pero que había oído historias asombrosas.

Después de las risas el taxista se puso serio y me dijo que le encantaría ser mi chofer, empezó a mirarme de forma extraña pero no me inspiraba miedo sino confianza. Le dije que por ahora no lo necesitaba porque todavía tengo mucha vitalidad, que sólo quería saber si era posible encontrar ese tipo de servicio. Me dijo que le encantaría llevarme a donde yo quisiera y hacer lo que quisiera con él, me dijo que anotara su número telefónico y le diera el mío. Parecía un señor enamorado a primera vista. Me dijo que podía arreglarme cualquier daño en la casa, hacer lo que yo quisiera. Yo no paraba de reír, no lo podía creer. Le dije que anotaría su número telefónico por si algún día lo necesitaba, me dijo que le marcara y le dejara mi número de manera muy respetuosa, en ningún momento dejó de ser un gran señor. Le dije que no, llegamos a nuestro destino, me dio la mano como si fuera una princesa, me dijo que le dijera mi nombre, me dijo que esperaría la llamada. Me bajé del taxi, borré el número y no sabía si reír o llorar.

El señor taxista enamorado a través de mí recordó a su pasajera española y pensó que podría repetir la historia conmigo, pero ahora la pasajera sería menor que él, pero señora, en todo caso. Creo que esa es la explicación.

Cuando llegué a la casa llamé a mi hermana, le conté la historia, reímos como locas, nos asombramos y nos preguntamos si muchas mujeres son amantes de su taxista de confianza; decidimos que es una locura pensar que podré encontrar un taxista como el de la abuela y llegamos a dudar de la castidad de la señora.

Lo más conmovedor de todo es que el taxista parecía un hombre noble, sensible y bueno.

Familia unipersonal

8 Jul

Me contó mi hermana que en Bogotá hay proyectos de vivienda para familias unipersonales. Algo con lo que yo soñaba hace diez años -cuando estaba comprando casa- y no encontré. Cuando compré la casa desde donde escribo este post el modelo definido de familia -visto desde los proyectos de vivienda- era simple: un hombre, una mujer, dos niños, que equivalen a: habitación principal, dos habitaciones pequeñas, estudio, área social, cocina, comedor, terraza, balcón, dos o tres baños. Esa era la estructura general de los proyectos de vivienda hace diez años en Bogotá.

¿Qué es una familia unipersonal?

Es una familia constituida por una sola persona.

Parece una contradicción pero no lo es porque la familia es la base de la sociedad, la sociedad mueve la economía y si una persona que vive sola consume vivienda esa vivienda debe ser puesta a disposición de la nueva familia.

La vivienda para familias unipersonales no tiene espacio para comedor, espacios inmensos para recibir a los amigos ni cocinas muy bien dotadas. Tienen un solo baño.

Esa era mi vivienda soñada. Miré los proyectos, me antojé y luego decidí que ese tipo de vivienda no es para mí.

¿Por qué?

Porque la soledad es hermosa cuando se comparte con familias tradicionales, es excitante sentirse diferente a todos los vecinos, ser visto como un bicho raro, tratar de adivinar qué piensan las vecinas gordas de una familia como la mía. Un conjunto de familias unipersonales debe ser un conjunto macabro porque si todas las personas que viven solas a conciencia como yo son como yo, ese el comienzo del fin de la civilización porque las personas que viven solas a conciencia tienen bien definido por qué lo hicieron y lo último que quieren ser es buenos vecinos, es decir, ser amigos de sus vecinos y aspirar a ser como ellos. Tengamos en cuenta que los tres años de convivencia con Andrés no alteraron mi mente de soltera eterna porque llevaba viviendo sola 23 años y mi cerebro se acomodó a su estado natural en cuatro meses.

Hace dos semanas pensaba que podría volver a vivir con alguien. Hoy pienso que no, es mucho más sana la relación entre un hombre y una mujer cuando cada quien vive en su casa.

El panorama de los conjuntos residenciales para familias unipersonales debe ser tan desolador como el presentado en las novelas francesas recientes, las de Houellebecq, Foenkinos, Beigbeder… Personas  solas que a veces se sienten abandonadas, gente satisfecha porque se siente autosuficiente, controlada, madura, independiente, fuerte… Pero en lo más íntimo de su ser, cuando se ponen sinceros con ellos mismos, se sienten absolutamente solos y miserables.

Todo lo que han dicho los grandes filósofos sobre los valientes que han decidido vivir solos como proyecto de vida es imposible de realizar en este tiempo de éxito profesional, cambio de sexo, tetas gigantes de silicona, viajes baratos y antidepresivos que se consiguen en los supermercados.

La familia unipersonal del siglo XXI no tiene nada que ver con la del siglo XIX o XX. Esa soledad no se alimenta de filosofía ni de literatura sino de libertad sexual y bohemia y yo no podría soportar unos vecinos bogotanos que se creen moralmente superiores porque beben, se drogan, son promiscuos, gente de mente abierta de la que intenta suicidarse cada cierto tiempo, intelectuales de avanzada que admiran a los intelectuales franceses de comienzos y mediados del siglo XX y aspiran a ser como ellos pero no lo lograrán nunca porque están más cerca del modelo gringo aunque no lo sepan.

Las consecuencias de la caridad

7 Jul

La caridad nace del orgullo, no del altruismo. El que practica la caridad se sentiría muy ofendido si no disfrutara del halago de los demás. Quiere que lo aplaudan por su generosidad, pues de no ser así haría sus donaciones en forma anónima. Además debes comprender las consecuencias que tiene la caridad: acostumbra a los pobres a recibir dones y, de esa manera, contribuye a que no tengan energías para hacer otra cosa. Cuando alguien sabe que le van a dar limosnas, no trabaja; entonces, cuando dejan de darle dinero, como no sabe por qué medio podría obtener más, se convierte en pordiosero o ladrón. La mejor forma de liberar a Francia de sus pobres sería interrumpir la distribución de limosnas y cerrar todos los asilos. Entonces los indigentes, nacidos en la pobreza, tendrían que cuidarse y hacer acopio de sus recursos internos para poder salvarse del estado en que nacieron; el resultado sería una nación formada sólo por personas que se bastaran a sí mismas. Pero hoy en día consienten y miman a los pobres y ¿cuál es el resultado? Que las criaturas pobres fornican y agregan nuevas criaturas pobres a nuestra población creciente, y esas nuevas criaturas también fornican y aumentan otras más, y así hasta el infinito.

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