Archivo | junio, 2015

Andando por la duna al borde del mar

22 Jun

De hecho el retorno de Virginia a este lugar, en sus últimos años, no fue un tributo pequeño al terapéutico poder del vecindario, puesto que no era feliz o, por lo menos, una gran parte de ella era claramente desgraciada. Mientras los otros se dedicaban a perseguir pájaros o temas paisajísticos, ella empezó a escribir, y fue aquí donde por primera vez consiguió un atisbo de aquello sobre lo cual deseaba escribir… Deseaba conocer cuanto había que conocer y escribir un libro -un libro-  pero ¿qué libro? Tuvo esta visión con mayor claridad en Manorbier, cuando contaba veintiún años, andando por la duna al borde del mar.

9788426413383

Escribir es como bailar

22 Jun

Acabo de presenciar quince minutos de una clase de “rumba”, hacer ejercicio con música para bailar, deporte mezclado con diversión. Antes de que hubieran transcurrido los primeros cinco minutos supe que escribir es como bailar: se tiene talento o no se tiene. De nada sirve el esfuerzo, el deseo de hacerlo bien, de dejarse llevar por la emoción del momento si no se tiene sabor en las caderas para bailar el mapalé y estilo en la escritura para lograr que las señoras que ven bailar a su profesor lo conviertan en objeto del deseo y los lectores de este post lean lo que estoy escribiendo hasta el final por el simple placer de leer, porque tengo el poder de seducir con las palabras así como el bailarín seduce con la gracia y el encanto de su cuerpo en movimiento.

Yo miraba al bailarín y él bailarín me miraba a mí, sabía que estaba fascinado con mi admiración porque lo hacía muy bien, pocas personas tienen verdadero talento y este profesor lo tenía. Los asistentes al curso lo contemplaban con adoración, especialmente las mujeres. Recordé a mi amigo bailarín, él tiene muchas pretendientes porque ellas, al verlo bailar, sueñan con que es un gran amante, y recordé también que el desempeño en la pista de baile no tiene nada que ver con el desempeño sexual. Aunque el baile está cargado de erotismo nada tiene que ver con el sexo, son escenarios diferentes. La gente se suele confundir, suelen asociar ambas cosas porque una puede llevar a la otra y porque las dos están relacionadas con el sabor, el movimiento, el ritmo y la pasión, pero son asuntos diferentes, no me queda la menor duda. Les habla la voz de la experiencia.

Mientras lo miraba con su cara de satisfacción al sentirse adorado pensaba en mi propio placer cuando la gente me dice que le gusta lo que escribo, que tengo mucho talento, que soy un diamante en bruto, que esperan ansiosos mi libro… No puedo negar que es una sensación muy agradable. Pero mi dicha se multiplicó cuando recordé que él baila y yo escribo y los dos gozamos viendo gozar a otros mientras contemplan la manifestación de nuestro talento. Pero recordé que yo también soy profesora como él  y no pude tener claro si son más intensos los momentos de gozo cuando me dejo llevar por el teclado, en conexión con el cerebro, o cuando me oigo en un salón de clase y a veces me sorprendo con la mirada de asombro o con la admiración que algunas veces manifiesta un estudiante ante lo que acabo de decir o ante la forma de decirlo, o cuando camino pensando en el libro que estoy leyendo o cuando camino pensando en un texto que quiero escribir, o cuando me quedo mirando muy concentrada y dichosa durante quince minutos a un profesor de baile como hoy o cuando me siento un ángel, un hada o una persona que vive con la sensación de que no camina sino vuela bajo el efecto de ninguno droga sino por el simple placer de caminar. Lo mejor de caminar es dejar de caminar, caminar y llegar a escribir sobre lo importante que es para alguien como yo caminar para escribir. Hay una relación evidente entre mis piernas, mis ojos, mis dedos y mi cerebro.

Creo que el profesor bailarín es afortunado porque goza absolutamente gracias a su don, pero creo que yo soy mucho más afortunada que él porque para él todo termina cuando termina la clase mientras que las lecturas, las ideas para escribir, oír mi propia voz y mi propio discurso cada semestre ante rostros nuevos son placeres mucho más intensos que los vividos por el profesor de baile. No lo creo, lo sé.

A las relaciones humanas las sostiene la mentira

20 Jun

Al único amigo que me quedaba

No es la aversión a este mundo donde todos traicionan, venden y engañan, la que convierte a muchas personas en raros y solitarios. Es el temor de no tener fuerzas suficientes para desconfiar continuamente, para timar, para saquear.

Walter Serner

_____

La mentira, la falsedad y el disimulo son cualidades humanas que descubrí siendo niña, en una conversación familiar hace mucho tiempo.

No podía creer que esto pasara: que unas personas hablaran mal de otras y que luego, al verlas venir de nuevo, a esas mismas personas a las que acababan de despellejar con críticas implacables, a las mismas que acababan de criticar y juzgar sin ningún tipo de contemplación, las recibieran como a gente de élite, como a las personas más apreciadas, y se dispusieran, entonces, a destruir con nuevas palabras a los nuevos ausentes, que también aparecerían de nuevo en cualquier momento para volver a repetir la triste hazaña.

En eso consiste la vida, ese día me lo explicaron con risa y pesar ante mi inocencia. Ese día también me explicaron, entre risas ante mi cara perpleja, que a la gente le pagan por trabajar porque todos odian el trabajo, si lo amaran no les pagarían, lo harían gratis, es una lógica muy sencilla; la recompensa por el sacrificio es monetaria, así ha sido y será siempre y no se puede pensar la vida de otra manera.

Dos grandes verdades reveladas sin compasión que me resisto a convertir en verdades para mi vida porque vivir de esa manera no vale la pena. Sigo pensando en la amistad pura y en el amor al trabajo no como abstracciones sino como realidades, pero debo reconocer que es más fácil amar el trabajo que gozar a fondo los frutos de la amistad; esa bonita palabra sólo puede ser pensada como un ideal, un sueño que no podrá alcanzar la perfección porque quienes aspiran a la amistad son seres humanos dominados por la ambición, la desconfianza y el miedo a ser burlados. Casi ningún ser humano confía en otro ser humano, ese el origen del gran drama barroco alemán.

A pesar de saberlo siempre creo en la gente, siempre inicio una nueva conversación con la idea de que esa persona no va a mentir, de que nuestra conversación va a ser transparente y que la suma de varias conversaciones podría terminar convertida en una linda amistad.

Casi nunca se realiza el sueño, pronto descubro una frase, un gesto, una actitud, un movimiento de manos, de labios o de ojos que me llevan a pensar que esa persona miente, oculta o disimula y me alejo con cautela. Si la relación con esa persona debe continuar porque estamos condenados a seguir viéndonos sigo hablando con ella pero sin confiar, la trato como a un ser humano más, no como al elegido al que decidí entregarle lo mejor de mí, que no son regalos costosos ni amigos influyentes, sino algo mucho más simple: mi amistad.

Hoy descubrí que tenía un amigo y lo supe porque me falló, porque quebrantó nuestro pacto no firmado que consistía en que él y yo parados en un trono como un par de dioses satisfechos contemplábamos el mundo y podíamos burlar a otros pero jamás nos mentiríamos entre nosotros. Y anoche él me convirtió en el objeto de su burla, se olvidó de nuestro trono y me trató como se trata a la gente común, no a las almas de élite como yo.

Contra las biografías

19 Jun

Durante veinte años o más me desviví por las biografías y ahora que yo misma me he convertido en un personaje digno de ser estudiado por los especialistas en literatura y en psicología del arte siento que las biografías son una verdadera patraña, una gran mentira.

Poco tiene que ver la familia ilustre de Virginia Woolf con su talento, poco tiene que ver el alcoholismo de Bukowski con su poesía, poco tiene que ver la pobreza de William Blake con sus visiones, poco tiene que ver la biblioteca de Emily Dickinson con sus experiencias en el jardín de su casa y poco tiene que ver la sinceridad de Nietzsche con su locura. No es muy diferente ser el hijo de un ministro o de un carnicero, estudiar en el mejor colegio del barrio o ir todos los días a una biblioteca pública, haber viajado por todo el mundo o no haber salido nunca de la casa, haber sido reconocido y aplaudido en vida o haber muerto sumido en la pobreza, el olvido, la burla y el desprecio.

Todo queda en manos del tiempo y la vida del autor dice muy poco, casi nada de su obra, de lo más asombroso y perturbador de lo que escribió cuando era un simple ser humano sentado ante una hoja de papel, una máquina de escribir, un computador o un iPad.

Hay mucha gente culta, alcohólica, sensible, devota, amante del campo, delirando en un hospital psiquiáitrico, sumida en la pobreza y el abandono, hay mucha gente viviendo en las mejores y en las peores condiciones y ni la comodidad ni la miseria los convierte en artistas, partamos de este principio: no hay condiciones materiales, sociales, intelectuales ni psicológicas ideales para fabricar seres excepcionales.

Los biógrafos y los analistas se esfuerzan, buscan orden y lógica, explicaciones que nos lleven a comprender la naturaleza del artista gracias a sus carencias o sus excesos, sus influencias, sus genes y lo más probable es que la explicación no se encuentra ahí sino que va mucho más allá y lo que buscan con tanto empeño leyendo muchos libros para luego escribir otros, esa verdad sobre el talento del artista no se encuentra escudriñando la vida privada de la gente, sus traumas de infancia ni su lista de amigos y enemigos.

Ahora la moda del momento consiste en que un periodista comparte una semana de vida en la casa del artista, se inmiscuye en su privada con la ilusión de llegar al fondo de su ser y luego escribe un perfil  para una revista prestigiosa con muchas fotografías en pose casual y una prosa regular sobre lo que significó conocer a fondo a una persona sobre la que todos quieren saber algo más allá de lo que pueden ver cuando leen lo que escribe.

A mí me han propuesto esos ejercicios y nunca salgo del asombro, creo que esa no es la forma más inteligente y sutil de llegar a la esencia de un ser excepcional.

Un acto de generosidad

19 Jun

A partir de hoy -en un acto de generosidad- voy a dejar que sean visibles los comentarios dejados en otros idiomas. No quería pero a medida que pasa el tiempo son más abundantes. Gracias por leer en español a esta pobre señora y decirme que les gusta lo que escribo con frases del tipo:

This is the perfect blog for anybody who wishes to understand this topic.
You understand a whole lot its almost tough to argue with you (not that I personally would want to…HaHa).
You definitely put a fresh spin on a topic that has been written about for
a long time. Great stuff, just excellent!

***

I really appreciate reviewing your post Mi esmerada formación académica | Ensayista.

No son versos de Baudelaire sino de Blake

19 Jun

4. En las profundidades de mi oscura soledad.

en la morada eterna de mi santidad,

oculto y apartado entre severas reflexiones,

que me reservo para días venideros,

he rastreado en busca de un goce sin dolor,

de un sólido sin fluctuación.

Oh Eternos, ¿Por qué habéis de morir?

¿Por qué vivís en el fuego que no cesa?

***

5. Combatí primero el fuego, consumiéndome

por dentro en lo profundo de un mundo interior:

un vacío inmenso, tétrico y misterioso, en donde

nada había sino la gran matriz de la naturaleza.

Y, tendido hacia el abismo, en perfecto autoequilibrio,

¡Allí, estaba yo; sólo yo! Sin piedad sometiendo

a los vientos, que condensándose en torrentes

se precipitaban pertinaces. Impetuoso

aplaqué aquel vasto oleaje, y de las aguas surgió

un extenso mundo de maciza obstrucción.

***

6. Aquí, yo solo, entre libros de metal,

escritos dejé los secretos de la sabiduría,

secretos de oscura contemplación

a fuerza de librar horribles combates

contra los monstruos que alimentan el pecado,

monstruos que habitan en el corazón humano,

los siete pecados mortales del alma son.

***

El libro de Urizen. Plancha a, Copia C.

El costo de hacer trascendental lo intrascendente

18 Jun

El costo de hacer trascendental lo intrascendente. Eso es poesía pura, formas lindas de pasar el tiempo, de reír y de hacer reír a otros a costa de la miseria y de la tontería ajena. ¡Pecado no es! Es sólo haber aprendido a observar con mirada fría, objetiva, desapasionada y en contexto para luego compartir lo observado a través de la palabra escrita. La palabra escrita se fija en el ojo y en el oído y por eso duele más.

Una agresividad atroz por parte de gente que en apariencia parece muy normal, muy tranquila. Ese es el poder de la palabra, lo que seduce a los sacerdotes más serios y a las brujas más comprometidas. Se sienten señalados aunque no se pronuncie su nombre. No es necesario leer el texto en voz alta con la mirada fija en su rostro inexpresivo al verse reflejado en la miseria ajena.

Cualquier provocación obtiene una respuesta desproporcionada. Eso es poesía pura.

Eso que has observado desde una distancia prudente toda la vida. Eso es un don.

Una sobreviviente del último cataclismo habitando una ciudad en ruinas. Eso es poesía pura.

Antiguos ídolos de barro, gente agresiva y engreída que acarició la cúspide de una sociedad arruinada, gente que creyó por un instante acariciar con sus dedos un cielo de cartón. Observar ese triste espectáculo produce risa triste y asombro de niño, y siempre es más hermoso observar que ser el observado. Eso también es poesía pura.

Cuando se pide ser observado, cuando se comparte una imagen de forma premeditada no hay inocencia pura. Si cada imagen presentada es fruto del cálculo hay un jugar con la inocencia del observador que no sabe ver bien lo que se le pide que vea y es porque su ojo ha sido modelado para que vea de una manera y no de otra. Y hay varias formas de aprender a ver.

La gente de mi barrio no está loca ni está triste, está confundida. No saben qué quieren y no están seguros de cuál es el modo más adecuado de representar el personaje que han construido de forma inocente o calculada, es una especie de cálculo inocente, la banalidad hecha forma. Lo que reina es la confusión y la representación de un papel. Nos quieren hacer creer que todo está bien cuando yo sé que todo está mal.

Lo peor que puede hacer un autor

18 Jun

– Opinar.

– Hablar en público.

– Salir en televisión.

– Aceptar entrevistas.

– Volverse presumido.

– Sentirse muy original.

– Posar para los fotógrafos.

– Aspirar a vender muchos libros.

– Decir que nadie lo comprende.

– Tener una columna de opinión.

– Dar pistas para interpretar su obra.

– Sentir que lo que escribe vale la pena.

– Creer que cuando muera alguien lo va a recordar.

– Decir que si tuviera más tiempo libre escribiría mejor.

¿Se puede vivir sin redes sociales?

18 Jun

Ball in costume

Diccionario

17 Jun

Cuando me siento bien me da por autoentrevistarme y cuando me siento mucho mejor que muy bien me da por escribir diccionarios. Hoy es uno de esos días.

Este es el tercero o tal vez el cuarto, no recuerdo bien, nunca vuelvo sobre lo que escribo. El que más me gusta es el primero, el que sintetizaba los sentidos en una sola palabra y admitía varias definiciones. Lo escribí hace más de siete años, creo.

Ya saben, pienso en los diccionarios de Flaubert y de Ambroce Bierce y en Uno y el universo de Sabato (sin tilde).

Contexto: escribo este nuevo Diccionario después de haber caminado durante una hora y de haberle tomado varias fotos a las rosas, a los perros y a los gatos. Luego desayuné muy despacio en el restaurante del vecino (cuando terminé me sentí como una cerda satisfecha en su lodazal); después me tomé un tinto y compré un libro sobre la física del cerebro titulado El futuro de nuestra mente. Escribo con la grata sensación de haber gozado lo vivido durante las dos últimas horas (entre las 8 y las 10 de la mañana) y cuando termine de escribir el Diccionario, si el destino no se empeña en quebrantar mis planes, cuando termine de escribir el Diccionario beberé muy despacio el té que más me gusta, luego escogeré la ropa para ir al Centro, devolveré los libros que tengo aquí, encima de esta mesa, y luego saldré de la biblioteca caminando muy despacio y compraré unos libros con los que he soñado durante los últimos trece días. ¡Roguemos a Dios que los encuentre todos!

Sin más preámbulos, comencemos.

A

Aceite: de oliva

Adidas: la mejor marca

Alemania: Hitler

Alemania: el país con más ciberadictos en el mundo

Amigos: muy pocos

Amor: se ama sólo una vez

Amor: la experiencia más maravillosa

Amor: pretexto para el sexo

Amor: nadie  te ha amado como te amo yo (sólo cuenta para el primer amor)

Amor: más fuerte que el odio

Amor platónico: falta de sexo

B

Baño: mejor con agua fría

Baño: mejor si es con agua de rosas

Baño: el de mi casa no tiene puertas porque soy muy rebelde

Bebé: el milagro de la vida desde la lógica de las personas que no han leído libros de biología

Beso: preludio para el coito

Bethoven: La novena sinfonía

Biblioteca: Estoy a punto de renunciar a la Luis Angel Arango

Blanco: vino

Bolero: ¿Bailamos?

C

Café: Oma

Carro: es mejor tener dos

Casa: lo que importa es la vista

Casa: una casa no es un Hogar

Celular: ahora se le llama smartphone

Cerebro: tan misterioso como el Universo

Cibersexo: masturbación

Cigarrillo: del cigarrillo se pasa a la marihuana

Cine: es mejor ver la película que leer el libro

Cine: ¿Por qué apagarán la luz?

Cine: ¿Por qué no hay moscas en las salas de cine?

Citroen: mejor que Mazda

Crepes: hagamos la fila

Conócete a ti mismo: es muy complicado

Concierto: sueño

Cuerpo: Templo del Espíritu Santo

CH

Chavo: el mejor programa del siglo

D

Dios: no existe

Dinero: no hace la felicidad

E

Edad: soy más feliz a los 38 que a los 28 (eso es lo que pensaba hace siete años)

Einstein: sólo usó el 10% del cerebro

Elsy Rosas Crespo: es más fácil si buscas su nombre en Google

Ensayista: Elsy Rosas Crespo

F

Familia: feliz

Facebook: controlado por la CIA

G

García Márquez: Aracataca

Gato: el animal más hermoso del mundo

H

Hijos: una razón para vivir

Hijos: la alegría del Hogar

Hola: Bien, gracias

Hipócrita: los demás

Historia: ficción

Hombres: sólo piensan en sexo

I

Ilustración: siglo de las luces

interesante: casi todo lo es

internet: no sirve para nada

Internet: ciberadicción

J

Juego: no importa ganar ni perder

Juventud: divino tesoro

K

Kant: crítica de la razón pura

L

Leer: perder el tiempo

Leer: vicio

Leer: vuelve a la gente depresiva

Libertad, igualdad, fraternidad: imposible para el Homo Sapiens

Literatura: ¿Para qué sirve estudiar eso?

Literatura: prefiero mirar por la ventana

M

Madre: cuando la perdemos sabemos lo que significa

Maestro: de obra

Maternidad: la experiencia más maravillosa (cuenta para la cerda, cuenta para la mujer)

Melancolía: una palabra muy elegante

Mentira: decir que no se es significa que se es mucho

Misa: monótona

Misa: menos monótona que la novena de aguinaldos

Mar: ¡Qué inmensidad!

Mar: Es mejor la montaña

Mujer: misterio

Mujer: tumba

Mujer: vida

Mujer. intuición

Mujer: muerte

Mujer: insondable

Muerte: voy a escribir un poema

Muerte: cuando morimos sabemos a quién amamos de verdad

Muerte: ¡El túnel!

Muerte: preferible ahogado que quemado

Música: el arte más difícil de apreciar

N

En nada demasiado: Milton

Niños: la alegría del hogar

Ñ

Ñ: en todos los teclados

O

Odio: preferible que la indiferencia

Oliva: aceite de

Orar: hablar con uno mismo

P

Padre: Dios

Perder: es ganar un poco

Platón: un filósofo

Profesora: femenino de profesor

Q

Queso: ratones

R

Reloj: de arena

Risa: Brackets

Rosas: agua de

S

Sacerdote: es más divertido ser profesor

Sentimientos: lo que realmente importa

Sexo: la risa de Dios

Sexo: mejor con amor

Sexo: la manifestación del amor

Sexo: mejor con una sola persona

Sol: puesta de

Sólo sé que nada sé: ¡Que frase tan linda!

T

Transmilenio: mejor que la buseta

Trío: sólo si es de cuerdas

Tristeza: falta de ocupación

El túnel: Ernesto Sabato

Tumba: vientre

U

Universidad: conocimiento

Universidad: Universalidad

Universitario: crítico

Uribe: el mejor presidente en la historia de Colombia

V

Vacaciones: viaje

Vida: no tiene sentido ni hay que buscárselo

Vino: con galletas

Vino: y bolero

W

William: Shakespeare

X

Xilófono: sonido

Y

Young: psicoanálisis

Z

Zaratustra: Nietzsche