Andando por la duna al borde del mar

22 Jun

De hecho el retorno de Virginia a este lugar, en sus últimos años, no fue un tributo pequeño al terapéutico poder del vecindario, puesto que no era feliz o, por lo menos, una gran parte de ella era claramente desgraciada. Mientras los otros se dedicaban a perseguir pájaros o temas paisajísticos, ella empezó a escribir, y fue aquí donde por primera vez consiguió un atisbo de aquello sobre lo cual deseaba escribir… Deseaba conocer cuanto había que conocer y escribir un libro -un libro-  pero ¿qué libro? Tuvo esta visión con mayor claridad en Manorbier, cuando contaba veintiún años, andando por la duna al borde del mar.

9788426413383

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