Archivo | octubre, 2014

Poetas tuiteros

13 Oct

Lo más difícil de leer y escribir en literatura es poesía, pero la masa ignorante y analfabeta siente que es lo más fácil y lo más democrático también, precisamente porque no saben de literatura, porque no respetan el arte y subestiman a los poetas. Asumen que la poesía la escribe cualquiera, se sienten con el derecho para competir con Blake, Baudelaire, Rilke, Keats, Leopardi, Dickinson, Hofmannsthal y todos los demás.

Así son.

Asumen que escribir Mi mamá me ama o El enano come banano es poesía, es decir, que al aprender el alfabeto se apropian de la lengua, del sistema, del ritmo, la técnica. Y entonces cualquiera se llama a sí mismo Poeta: poeta tuitero.

En Twitter abundan más los poetas que los filósofos, poetas y filósofos sin formación académica, gente que no ha leído ningún libro y ni siquiera sabe escribir en español. Pero como en las redes sociales reina la ignorancia, la zalamería y la nivelación desde abajo se felicitan unos a otros por sus maravillosas composiciones.

Sospecho que varios poetas tuiteros han publicado sus antologías y éstas han sido presentadas en las ferias del libro como la Obra, la gran revelación, la nueva reencarnación de Silva o de Barba Jacob.

Así son.

Los poetas tuiteros conversan, interactúan entre ellos, hablan de temas diversos y entre un verso a la luna, al sol, a las estrellas, al amanecer, al atardecer, a la montaña, a la brisa marina… revelan su verdadera naturaleza.

Cuando mejor se conoce a una persona – a un poeta- es cuando habla, cuando no está “componiendo”, cuando es más él mismo, la persona, el centro de su ser revelado a través de la conversación cotidiana, la palabra que fluye sin premeditación, la oralidad prístina.

Pero la oralidad prístina del típico poeta tuitero no me lleva a pensar en las cartas de Emily Dickinson, las imágenes de William Blake o los Consejos de Rainer María Rilke, sino que me hacen pensar en el parlache, en doña Gloria, en el Zarco, en el habla más representativa de Colombia, la que más nos divierte cuando estamos hablado de fonología.

Ante las conversaciones de la mayoría de los poetas tuiteros me siento sumergida en esta conversación.

Así son:

-Quiubo.

-Bien.

-Hijueputa. Más mal, estuve en el entierro de Janik.

– ¿Cómo?

– Sí, hijueputa, lo mataron el viernes.

– Vida marica: ¡lo mataron! ¿Quién fue el gonorrea?

– No que va, el malparido se mató solo.

– Mande

– Sí, iba en una moto con Jerry y se le atravesó una puta buseta y el gorsobia voló, explotó.

– Hijueputa, es güevón vivito todavía no se pasaba de remojo, pa’ ir a matarse él mismo.

– Sí, aquél… está más grave, el que lo iba parrillando y a ese sí no, sólo se jodió una mano y se cortó la cara. Ese man ya está es de mental y no hace sino gritar, dizque: viejo, por qué vos, hijueputa, y casi no lo deja enterrar.

– Jerry es un amor, una nota, Hoy mismo me piso pa’ allá. El no se va a joder más.

-Yanik quedó más lindo, todo nota, lo peinaron muy cuquita, yo me tomé todo un rollo con él; pero ahí el feto era yo, él estaba preciosis. Los muchachos, cuando lo iban a enterrar, se tiraron a ese güeco, casi no dejan hacer nada. Los chachos están dolidos, más si no tienen por qué vengarse. Porque cuando hay con quién, ellos se desahogan, pero ahora están con eso adentro. Mejor no vas donde Yerry.

– ¡Las güevas! Así me den chumbimba, yo tengo que ir, tengo que estar con él, a la efe, como debe ser, ¿o sino qué? Yo vuelo, no, olvídate, ese man me necesita.

-Sisas, tienes razón, cuando él entienda te va a agradecer.

-Bueno parcera, parlamos, paso por vos a las ocho pa’ que nos pisemos pa la novena.

-¡Jmp! Hijueputa, me dañaste la mañana. Chao.

-Bye.

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De la mujer más fea del universo a @elsyswinger

12 Oct

Hay gente que no me quiere y tiene todo el derecho a no quererme porque no soy perfecta ni aspiro a serlo, pero es increíble la cantidad de estrategias que crean mis “enemigos” para complicarme la vida cada cierto tiempo. La última locura descabellada fue la de un escritor argentino que armó un escándalo increíble -de dimensiones globales- porque según él, yo interferí para que él no se ganara el premio nobel de literatura, ¡Sí! El Premio Nobel de Literatura. Es tan descabellada la idea que lo único que podemos pensar es que hay gente perturbada en las redes sociales y me toman por quien no soy.

Las personas que me quieren como me hago querer me dijeron que probablemente detrás del escritor frustrado podría haber algún intelectual colombiano asesorándolo. Eso sería muy triste si tenemos en cuenta que yo no soy nadie ni tengo nada. Sólo este blog y una cuenta en Twitter, nada más.

En Twitter han creado cuentas de todo tipo para referirse a mí, para insultarme, para suplantarme, para calumniarme, para decirme que soy la mujer más fea del universo, para decirme que debería suicidarme, para amenazarme de muerte… y siempre he respondido desde aquí, con palabras, nunca he indagado para saber quién está detrás de la nueva creación porque no le quiero ver la cara, podría llevarme una muy desagradable sorpresa.

La semana pasada crearon una cuenta nueva: @elsyswinger. Se supone que desde ahí Andrés y yo ofrecíamos servicios sexuales para parejas. Publicaron fotos que yo misma he publicado para  “provocar” a los posibles interesados y  no faltaron quienes se provocaron, claro. Hasta ahí no hubo problema, una cuenta más, una persona más interesada en amargarme la vida. El asunto se complicó hoy cuando una amiga me llamó para decirme que la habían llamado preguntando por mí y que ella simplemente había dicho que era el número de la persona equivocada, una llamada muy extraña, sin duda. Revisé la bendita cuenta y el número que aparecía en el perfil era el de ella.

La persona que creó la cuenta falsa me conoce, probablemente está muy cerca de mí y de mi amiga y está llevando la broma hasta límites muy arriesgados. No sé por qué razón no me afecta que me amenacen de muerte o me digan que soy la mujer más fea del universo, pero sí me enfurezco cuando veo pornografía en las redes sociales. Cuando la pornografía está asociada a mi nombre y, además, involucran a  una persona que ni siquiera tiene una cuenta en Twitter me enfurezco todavía más.

Quien creó la cuenta falsa debe estar leyendo este post y seguramente se siente excitado porque le doy importancia, porque no lo estoy ignorando como a los demás, porque no lo estoy tratando como a un simple troll. Sepa usted que si vuelve a crear otra cuenta, antes de pedir que lo reporten por contenido inadecuado, me voy a encargar de que la policía se haga cargo de usted. Por amenazas anteriores he sido asesorada por @policiacolombia (esos señores son muy amables a través de la línea telefónica) y si usted, quien quiera que sea, un pervertido, un “enemigo” o un gracioso, vuelve a actuar yo voy a actuar en contra de usted porque esas no son bromas.

No es gracioso crear perfiles falsos en Twitter con nombre propio. Usted se hacía llamar Elsy Rosas Crespo.

No es gracioso publicar pornografía en Twitter.

No es gracioso anotar en una cuenta falsa el número telefónico de una persona real para que le atormenten la vida.

El feminismo de Thomas Bernhard

10 Oct

Las mujeres son demasiado emocionales, carecen casi por completo de objetividad.

¿Ha visto alguna vez a un ama de casa que haya piloteado un transatlántico a través del océano?

Las grandes tragedias sólo se pueden representar con mujeres de voces sombrías, que se confunden casi con la de un hombre.

El gran drama no soporta las voces altas, y la voz de la mujer, si no está borracha, resulta casi siempre demasiado alta para el gran drama.

La mujer lo tiene todo en sus manos. El instrumento de poder de la mujer es, desde hace siglos, convencer al mundo de que el hombre la oprime.

Las mujeres son mucho más astutas y viven aplicando el método de que la mejor defensa es el ataque, echando siempre en cara al hombre todo.

No encontrará una mujer en una sola cabina de mando del mundo, y tampoco en una compañía aérea que quiera disminuir en lo posible los accidentes.

No se puede representar bien una tragedia con una mujer que tenga una voz femenina completamente natural. No funciona. Y en el gran teatro del mundo, naturalmente, tampoco.

La mujer, en cualquier trabajo físico, se fatiga en las tres cuartas partes del tiempo, por ejemplo en una cadena de producción; cuando los hombres trabajan todavía perfectamente, la mujer tiembla ya y lo deja caer todo y lo hace todo al revés.

Se hace un favor a las mujeres al decirles siempre que tienen sentimientos pero no inteligencia, y no se les hace ningún favor cuando se les concede cualquier inteligencia, porque se las expone a un viento de una intensidad que, sencillamente, no pueden afrontar.

Y si se estudia más de cerca la inteligencia femenina , cosa que es posible en las obras literarias, porque científicas apenas hay -apenas hay obras científicas o filosóficas escritas por mujeres, sencillamente no las hay-, sólo ha habido mujeres que fueran científicas en calidad de ayudantes de científicos. Piense en el caso de Madame Curie, en el fondo el inteligente era el marido y ella la sirvienta.

La celosa: a propósito de la señora de @MrIlseKoch

5 Oct

Muchas personas sueñan con conversar conmigo: familiares, amigos, colegas, admiradores, lectores, gente de la vida real, gente de la vida virtual…  y yo casi nunca quiero conversar con nadie. Esa es la verdad pura y simple. ¿Por qué? Porque la mayor parte de la gente no tiene gracia para conversar y me desesperan. Soy sensible y sofisticada.

Hace dos días tuve la fortuna de conocer en Twitter a una persona digna de mi conversación: el señor @MrIlseKoch. Cuando descubro a alguien con quien puede conversar me entusiasmo y comparto mi entusiasmo con otras personas, y como @MrIlseKoch es tuitero tenía que presumir nuestra reciente amistad desde mi cuenta de Twitter y lo hice dos o tres veces. Quería que todos supieran que había descubierto joyas en medio de la porquería. La conversación fue a través de mensajes privados.

Dos días bastaron para que la señora del tuitero se pusiera celosa y entonces tengo que pasar por primera vez en la vida por esta situación tan escabrosa: decirle a una señora celosa que no se preocupe por mí porque no estoy interesada en tener un romance con su señor.

Es obvio que la esposa del tuitero lo vigila y es obvio también que él sabe que es vigilado. Problema de ellos. Lo que me fastidia es que yo, precisamente yo, la persona más seria, recta y fiel en mis principios, tenga que dar explicaciones de este tipo para que una señora insegura deje de fijarse en mí y busque la semilla del mal en otra parte, la mala mujer que le quiere arrebatar a su hombre.

Muchas personas usan Twitter para buscar sexo, yo no. Uso Twitter para leer, para conversar, para divertirme, para aprender… pero no para buscar amantes o placeres de fin de semana.

Señora: la forma más efectiva de expresarle amor a un hombre no es a través de los celos sino de la confianza. Con su hombre hablamos de vacas, de superficialidad, de reproducción irresponsable, de  subdesarrollo, de mal gusto, de apariencia, de libros, de películas, de ignorancia, de escritura, de viajes, de vinos, de comidas… y no pensamos en la posibilidad de un posible romance entre los dos porque no somos tan bestias y elementales como la mayoría de los seres humanos.

Hablé con su hombre precisamente porque es un hombre serio con el que se puede hablar de temas serios, esos son los hombres que me interesan, pero sólo para hablar, para nada más, no se asuste. Tengo la impresión de que la quiere mucho a usted y a sus hijos. Sospecho que es una persona seria, responsable, de carácter fuerte y claro en lo que le gusta y en lo que no le gusta y creo también que no usa Twitter para conseguir mujeres dignas de sus celos. Esa es mi conclusión después de haber conversado con él durante varias horas.

La invito a recapacitar, piense que los celos no sirven para nada porque hacen ver a la gente ordinaria, sin contar con que ponen en ridículo a  seres inocentes. Piense también en la molestia que me ocasiona, me obligó a usar este blog tan erudito para transfigurarme en protagonista de telenovela. No es justo, pero no tenía más alternativa.