¿Por qué no podría ser columnista?

7 Feb

Este año me invitaron a ser columnista y acepté, me preguntaron si quería publicar mi columna cada ocho días o cada quince y yo respondí sin dudar: “cada ocho días”. Quería escribir -claro- sobre procesos de escritura en las redes sociales, tenía mucho que decir y lo diría y empecé a escribir mi columna semanal. Cuando había escrito cuatro o cinco profundas reflexiones sobre Twitter, twitteros y tweets sentí que a medida que publicaba se agotaban las ideas y que no podía fallarme a mí misma, no podía olvidar que me había prometido muy joven -a los nueve años- no repetir lo mismo cien veces por plata, prestigio, orgullo u obligación y que sería una tontería ceder a los cuarenta.

Después de haber publicado menos de diez textos le escribí a quien me había invitado a ser columnista: “Pensé que tenía mucho que decir pero no era cierto y no quiero escribir sin deseo, no quiero escribir por escribir, no quiero posar de intelectual, inteligente, crítica, contestataria, informada o actualizada, no quiero parecer forzada como casi todos los columnistas en algún momento de su triste carrera”.

A veces pienso en los columnistas por contrato y siento escalofrio, una semana se pasa muy rápido y no cambia mucho el panorama como para que todos los pensadores tengan algo que decir, algo tan bien pensado que ponga en actitud reflexiva a sus lectores. También pienso en María Isabel Rueda: todos los días en W Radio Colombia anuncian a la “pensadora” con un “Y mientras tanto, ¿qué se estará preguntando María Isabel?”. María Isabel Rueda no me parece precisamente la gran pensadora colombiana pero ella se obliga a hacerse dos o tres preguntas trascendentales cada mañana. Yo no podría vivir así, el mejor tiempo es el que transcurre tranquilamente y creo que las grandes ideas, las grandes preguntas, los grandes pensamientos, aparecen en el momento menos pensado, sin que lo planeemos, sin que nos paguen por pensar.

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4 comentarios to “¿Por qué no podría ser columnista?”

  1. Mariajose 11 febrero, 2013 a 17:56 #

    Porque en el último punto suspire y en ello salio muy claro… Hermoso.
    Y por supuesto, para que la opinión cuente no solo tiene que tener el color de la debida interiorizada, también no debe de pagarse.
    ^-^

  2. elsyrosascrespo 11 febrero, 2013 a 19:14 #

    🙂

  3. Manuel Alejandro 11 octubre, 2015 a 17:24 #

    Yo te leí la vez pasada y decías que no eras columnista porque no podías escribir otra cosa que no fuera sobre el perfil de los twitteros, “algo así como lo hacen en el diario el Colombiano” además que habías renunciado a la columna porque te parecían mediocres, porque escribieron mal un nombre… a mi, me parece triste que una persona como tu no pueda escribir una cosa distinta al perfil twittero de alguien. Feliz día.

  4. elsyrosascrespo 11 octubre, 2015 a 17:28 #

    Creo que me estás confundiendo con otra persona. El 98% de lo que escribo en este blog no es sobre twitter. Déjate guiar por los tags.

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