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Comportamiento en la mesa

5 Feb

1. No te sentarás sobre la mesa.

2. No pondrás tus piernas ni tus pies sobre la mesa.

3. No te pondrás debajo de la mesa.

4. Tus pies no tropezarán con los pies de otros debajo de la mesa.

5. No te limpiarás la nariz en la mesa.

6. No morderás el chocoramo, tomarás un sorbo de gaseosa y tragarás luego la mezcla sin masticarla en la mesa.

7. No escupirás a tu compañero de mesa al intentar hablar y tragar en simultánea.

8. Masticarás con la boca cerrada.

9. No mastiques muy rápido ni muy despacio. Rápido te ves ordinario, despacio te ves ridículo.

10. No pidas una bolsa para llevar sobras de comida.

11. No digas “un buen café”. No es elegante, das la impresión de que no sabes de café.

12. No digas “un buen vino”. Tampoco es elegante.

13. Usa tu comedor para comer, como si hubiera testigos (no comas en la cama viendo televisión).

14. Usa los cubiertos con naturalidad. No comas todo con cuchara o con las manos.

15. Evita los ruidos desagradables en la mesa.

16. No sientas que estás en “un buen restaurante” si hiciste fila para entrar.

17. No meterás tu dedo en tu nariz ni en tu oído mientras conversas con tus compañeros de mesa.

18. No leerás revistas en la mesa.

19. No hablarás de Twitter ni de tuiteros en la mesa.

20. No compartirás la mesa con tuiteros.

21. No toques tu guitarra en la mesa.

22. No pronuncies discursos en la mesa.

23. No conspires en la mesa.

24. No harás sugerencias lascivas en la mesa.

25. No fumarás en la mesa.

26. Si vas a vomitar abandona la mesa.

27. Si vas a orinar abandona la mesa.

 

¿Twitter debe ser tomado en serio?

5 Feb

Twitter es una red social más, un espacio para experimentar y reflexionar sobre procesos de escritura en tiempo real. No mucho más ni mucho menos para una persona como yo, interesada en el tema desde los remotos tiempos de las salas de chat.

En Twitter confluye lo conocido hasta ahora. La novedad, lo verdaderamente digno de ser observado aquí, es el tipo de emociones que puede generar en la gente un espacio que parece consumir la vida psicológica de algunos usuarios, las personas de carne y hueso que transitan las mismas calles pero ahora se reúnen cada cierto tiempo con otras personas que interactúan allí; se reúnen para hablar de su vida virtual, para compartir sus alegrías y sus frustraciones como tuiteros. Estas personas viven bajo la sospecha de que adquieren un estatus nuevo ante la sociedad porque se preguntan unos a otros: “¿Cuál es tu @?”.

¿Nos imaginábamos un futuro así?

¡Yo no!

Para mí todavía sigue siendo más relevante la realidad real.

Twitter es una página más en la red, pero puede llegar a ser más relevante -como experiencia psicológica- que la realidad real. Lo más asombroso es que quienes se obsesionan con este espacio son los usuarios más insignificantes, la mayoría, la masa de ignorados, aquellos a quienes casi nadie lee, quienes no logran llamar la atención de “las figuras públicas” de las redes sociales. “Las figuras públicas” suelen ser usuarios con más de 2.000 seguidores (Vale la pena aclarar que el 90% de la población tuitera no llega a los 100 en tres años).

Algunos tuiteros pueden pasar horas conversando con otros tuiteros de manera compulsiva sobre su vida virtual, su vida como miembros activos, el origen de su @, los usuarios que aman, los que desean y los que odian, los que quisieran matar si tuvieran la oportunidad de ver cara a cara porque simplemente no los soportan. No los soportan por los tuits que escriben, porque son arrogantes, presumidos, indiferentes o simplemente porque se ha generado una cadena de odio que ninguno de los odiadores está en condiciones de explicar porque no conoce su origen, odian por imitación, para sentir que forman parte de un grupo, porque apoyan una causa.

En Twitter se vive bajo el precepto de lugares comunes y uno de los más divulgados es: Twitter no debe ser tomado en serio.

No debe ser tomado en serio pero los tuiteros típicos lloran por todo: lloran porque los dejan de seguir, lloran porque los bloquean, lloran porque no los nombran, lloran porque la página falla, lloran por casi todo lo que tenga que ver con su nombre y honra tuitera. Y la pregunta sigue siendo la misma: ¿Por qué? ¿Qué hay en esta página que obsesiona tanto a quiene forman parte de ella? ¿Juegan con el ego? ¿Juegan con el honor virtual? ¿Nos tratan como a dioses sabiendo que la mayoría de los seres humanos están dominados por la imbecilidad? ¿Qué sigue después de Twitter?

Erótica del saber dado

5 Feb

Hay que volver a reencontrar el origen del vocablo competencias en el griego agón, que es también lucha y rivalidad.

La rivalidad debe entenderse de manera positiva, en el interior de una dialéctica entre competir y colaborar. En efecto, desde lo afectivo de las competencias, cada uno de los que elaboran una erótica del saber dado, establece entre sí una especial relación de afectividad en la cual comparte ideas, experiencias e información. Dicha afectividad parte de la conciencia de que sin el otro no se puede emerger y mantenerse ese estadio de reconstrucciones y construcciones. De ahí, pues, la necesidad de creación de lo colectivo: lo que le confiere a las competencias su dimensión colectiva.

El agón de los griegos se sitúa en el interior de una concepción de la vida humana atravesada por ideales de belleza, armonía y perfección. La areté es siempre ser mejor, producir nuevas ideas y cosas, a la vez que crear, inventar un mundo diferente, con calidad y excelencia, que los distinga de los otros pueblos, con miras a reafirmar la creencia en su origen divino. Hay en ellos, entonces, una autoestima en grado superlativo. Podría sostenerse que las competencias poseen un nicho particular de formulación y praxis por fuera del cual hacer referencia a ellas es tergiversarlas, pervertirlas.

Rómulo Gallego Badillo, en El problema de las competencias cognosciticas. Una discusión necesaria. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional. 2000: 81-82.

¿Cuál es la verdad?

5 Feb

Lo más desagradable de esta triste época que nos tocó vivir es la obsesión que tantas personas tienen con la verdad revelada, con su verdad. Es más triste todavía cuando cambian de verdad cada cierto tiempo y ante cada nueva revelación -implantada y reforzada con el análisis concienzudo de tres videos consecutivos de treinta minutos vía YouTube- salen renovados de la aventura, más fanáticos, más convencidos de la necesidad de convencer a otros de que caminan de manera equivocada, de que no saben caminar; están convencidos de que tienen una misión: Revelar la nueva verdad, la que habíamos esperado durante tanto tiempo, sólo que habíamos permanecido ciegos porque la mentira no nos permitía ver, ver bien, ver la verdad.

Todos están dispuestos a luchar. Algunos -dependiendo del nivel de fanatismo- están dispuestos a insultar, a agredir, a matar. Los más apasionados pueden terminar sumidos en una dulce o en una furiosa locura, depende del carácter, claro. Cuando son personas medianamente cultivadas divierten, cuando son personas burdas, ignorantes, con mal aliento y pésima expresión oral, desesperan, son insoportables.

A continuación la lista de fanáticos de menos divertido a más divertido. El menos divertido suele ser el más fanático y el más ignorante, el más fastidioso de todos.

Con ustedes la lista:

1. Cristianos, testigos de Jehová y todas sus ramificaciones.

2. Cristiano con derechos (gente que se viste como gente normal pero está completamente entregada al Señor).

3. Mormones y creyentes en extraterrestres.

4. Amantes de perros y gatos.

5. Adoradores de Satán, ateos y anarquistas.

6. Críticos del Nuevo Orden Mundial, Illuminati, Masones…

7. Críticos del sistema financiero.

8. Críticos del pensamiento único.

9. Apocalípticos preparándose para el 21 de diciembre de 2012.

10. Defensores de los derechos de los niños y las niñas

12. Defensores de los derechos de las mujeres.

13. Aquellos que sufren por África.

14. Los que sufren por Oriente.

15. Los practicantes de Yoga.

16. Acupuntura, urinoterapia, naturopatía, equinoterapia, risoterapia…

17. Críticos despiadados de Osho y Jodorowski (impostores profesionales).

18. Derechos de los homsexuales.

19. ¡Se acaba el petróleo en cinco años!

20. ¡La guerra por el agua!

21. ¡HAARP!

22. Control mental.

23. ¡No comas carne, come hierba!

24. ¡No fumes cigarrillo, fuma marihuana!

25. ¡Hitler no es malo y renacerá para salvarnos!

26. ¡Cristo es extreterrestre!

27. ¡Ellos nos controlan con internet!

28. ¡Obama es el Anticristo!

29. Creo ciegamente en los médicos.

30. Creo ciegamente en el poder de la mente.

31. Creo ciegamente en el poder de Dios.

32. Creo ciegamente en lo que dicen los astros.

33. Déjate guiar por la razón.

34. Déjate guiar por la intuición.

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Diccionario tuitero

5 Feb

A.

Adicto: el 49% de los usuarios lo son.

Aforismo: hay muchos bobos copiando y dizque inventando aforismos en Twitter.

Alma: la mayoría de los tuiteros carecen de alma, espíritu, sensibilidad… son gente falsa de nacimiento y así morirán.

Almuerzo: el adicto no recuerda el sabor del almuerzo porque a esa hora siempre tuitea y favea.

Ambiguo: casi todo en Twitter.

Amigo: seguidor en Twitter

Amor: conversaciones vía DM en Twitter.

B.

Bailar: los tuiteros no bailan porque se desconcentran.

Beso. Casi siempre virtual.

Bloquear: opción imprescindible para las personas que saben leer, escribir, pensar y actuar. Por lo general tienen más de 10.000 seguidores.

Borrar: la mayoría de las Figuras Públicas y los que se toman por poetas, filósofos, pensadores y divulgadores científicos borran las conversaciones dizque para no contaminar su TL, para crear la ilusión de que se trata de un libro de aforismos.

C.

Cine: el tuitero promedio no ve cine en sala. Acostumbra narrar Titanic en la versión de Caracol o RCN.

Cocina: el sueño de muchos tuiteros en enseñar a preparar arroz blanco vía Twitcam.

Cristo: también tiene cuenta en Twitter y algunos devotos le piden Milagros reales.

Conversación: la mayor parte de los usuarios usan Twitter para chatear.

Comprar: casi nadie quiere comprar nada en Twitter; la mayoría quiere vender. Se venden productos de todo tipo y también venden gente.

Community Manager: una expresión muy sonora para una supuesta Nueva Profesión. Para serlo no necesitas haber estudiado nada.

Curso: los “mejores” tuiteros tomaron curso virtual para aprender a tuitear con estilo, parecen clones.

D.

Dios: también tiene cuenta en Twitter y no falta quien le da las gracias por los favores recibidos.

Deseo: casi siempre no resuelto.

Dinero: importa cuando los tuiteros deciden compartir un café en un espacio real.

Decencia: Saber escribir.

Demencia: seguir a 10.000 y no ser seguido por nadie.

E.

Elecciones: tan importantes como el fútbol, los realitys, los reinados de belleza y la Navidad.

Emprendimiento: Casi nadie sabe qué es pero muchos creen que lo practican en Twitter.

Ensayista: la mejor tuitera de Colombia.

Escote: hay escotes vulgarsísimos en Twitter.

Esfuerzo: el 90% de los tuiteros no incluyen esa palabra en su diccionario tuitero. El 90% no sabe escribir y la mayoría crea una cuenta para leer, para envidiar al prójimo.

F.

Favear: otra manera fácil y efectiva de ganar seguidores y llamar la atención.

Farándula: por lo general las actrices y modelos posan de filósofas tuiteras.

Fiesta: como son tan escasas entre los tuiteros cuando tienen una la comentan una semana antes y una semana después.

Follow: seguir usuarios en Twitter. La mayoría los toma por amigos.

#FF: la mejor estrategia de lambonería en Twitter.

Fútbol: los TT casi siempre están relacionados con fútbol, televisión y música.

G.

Ganar: casi siempre se relaciona con seguidores. Hay usuarios que están dispuestos a todo por ganar seguidores.

H.

Halloween: la fecha perfecta para que muchas tuiteras exhiban fotografías disfrazadas de vagabundas.

HT. Casi siempre son vergonzosos, la radiografía de esta pobre patria.

Hermafrodita: es imposible saber si hay hermafroditas en Twitter.

Hombre: Hay muchos haciéndose pasar por mujeres para ganar seguidores de manera rápida y efectiva.

Homosexual: Como en la vida real, también abundan en Twitter.

Humor: se abusa del humor en Twitter.

Humorista: casi todos los usuarios se toman por humoristas.

I.

Iletrado: la mayoría de los tuiteros.

Ignorante: la mayoría de los tuiteros.

Imbécil: es una de mis palabras favoritas para descalificar usuarios iletrados e ignorantes en Twitter.

Indignación: casi todos los tuiteros están indignados.

Ironía: la mayoría de los usuarios en Twitter se toman por irónicos sin serlo.

J.

@Jmalaparte: la tuitera del año 2012.

L.

Lágrimas: casi siempre son reales.

Lectura: la mayoría de los tuiteros leen tuits.

Libro: Poco se habla de libros en Twitter.

Logro: la mayoría de los tuiteros los relaciona con seguidores.

Literatura: a casi todos los tuiteros les gusta pero no han leído ningún libro.

M.

Marcha: a las marchas organizados en Twitter casi siempre asiste el organizador y tres amigos de él o ella.

Maternidad: de ese tema se habla poco en Twitter.

Matrimonio: no se habla mucho de matrimonio en Twitter.

Mujeres: la mayoría tuitea tan mal como los hombres.

Masturbación. muchos usuarios se masturban mientras tuitean porque simultáneamente ven páginas pornográficas.

Música: casi todos los tuiteros comparten música y creen que su gusto es el mejor gusto. (pero casi todos tienen muy mal gusto).

N.

Navidad: se desea Feliz Navidad en Twitter desde octubre y la gente más sola y miserable lo celebra virtualmente a partir de las 11 p.m. de cada año cuando es Navidad.

Niños: la mayoría de los tuiteros tienen menos de 13 años.

Nutella: casi nadie en Twitter sabe qué es pero a todos les fascina.

O.

Ojos: las mujeres gordas usan como avatar la imagen de sus ojos.

P.

Pareja: la mayoría de los tuiteros no tienen una pareja estable.

Periodista: son los usuarios más adictos a Twitter.

Premios: Casi todos los tuiteros sueñas con ganar un premio.

Poesía: en Twitter el 50% de los usuarios se toman por poetas.

Política: en Twitter casi todos los usuarios saben de política sin haber leído ningún libro.

Popular: casi nadie es popular el Twitter, lo que impera es la masa de ignorados.

Prostituta: también hay prostitutas en Twitter.

Q

Queso. no se habla mucho de queso en Twitter.

R.

Reinado de belleza: es uno de los eventos más importantes para narrar en Twitter.

Restaurante: se tuitea mucho desde los restaurantes.

Retuitear: pasó de moda, ahora la moda es favear.

S.

Seguidores: hay formas honestas y deshonestas de conseguirlos. La mayoría de los usuarios tienen menos de 50.

Senos: Sirven para ganar seguidores si se muestran en la foto de perfil.

Sexo: la mayoría de los tuiteros están obsesionados con este tema porque están solos.

T.

Televisión: Twitter se usa para narrar programas de televisión.

Twitcam: forma efectiva de ganar o perder seguidores haciendo el ridículo.

Twicpic: el tuitero promedio le toma fotos a todo, especialmente al almuerzo.

U.

Uribe: el peor troll de Twitter Colombia.

V.

Vida: para el 50% de los usuarios la vida es sinónimo de Twitter.

 

Pensemos en Google

5 Feb

Bush parte de la idea de que existe un desajuste evidente entre la cantidad de datos que genera el desarrollo del conocimiento y los medios para su almacenamiento y distribución. La rigidez y dificultad de acceso de los sistema de aquel momento impiden que pueda llevarse a cabo una administración efectiva de la información producida por los avances de la actividad humana, de manera que “la suma total de la experiencia humana se está expandiendo a un ritmo prodigioso, y los medios que utilizamos para abrirnos paso a paso a través de ese laberinto hasta el dato que en un momento determinado nos interesa son los mismos que se utilizaban en los tiempos de los buques de vela con aparejo de cruz”. Su objetivo fue entonces idear un medio más operativo de gestión que se acercara a los mecanismos de actuación de la mente humana. Constatando que los característico de su funcionamiento es el carácter asociativo de las ideas, Bush diseñó un sistema que quebrantaba la secuencialidad en la clasificación de la información, proponiendo un acceso directo a los datos a través de la asociación de conceptos correlacionados, una indexación asociativa:

“La mente humana opera por asociación. Desde un concepto, salta instantáneamente hacia el siguiente que es sugerido por la asociación de pensamientos, de acuerdo con alguna intrincada trama de caminos trazada por las células del cerebro. Por supuesto, tiene otras características; los caminos que frecuentemente no son seguidos son propensos a desvanecerse, los datos no son completamente permanentes, la memoria es transitoria”.

El sistema imaginado por Bush permitía almacenar masas de información de manera relacional, lo que significa superar la secuencialidad en el acceso a los datos y sustituirla por un modelo capaz de establecer el salto de un documento a otro.

Núria Vouillamoz, en Literatura e hipermedia. Barcelona: Paidós. 2000: 38-39.

Cibercultura y masturbación

5 Feb

Nuestro querido Michel Maffesoli también escribe sobre cibercultura, más específicamente sobre Cibercultura y masturbación, sí sobre cibercultura y masturbación. El título se vende bien, nos sentimos sucios. Con el subtítulo nos sentimos eruditos y nos tranquilizamos un poco: Una comunión postmoderna de los santos.

En un folleto de 26 páginas Maffesoli nos pide que cerremos los ojos y naveguemos. Nos remonta, para hablar de experiencias virtuales enmarcadas en ambientes de navegación moderna (en la red de redes, claro), al pensamiento de las viejas glorias: Weber, Simmel, Durkheim, Jung, Schmitt, Kuhn, Descartes, Malebranche, Sartre, Durand, Chardin, de nuevo Weber, el gran Galileo, Gardini, Nietzsche. Nos convence de que los conoce, los comprende y los ha leído bien y nosotros nos sentimos felices porque sabemos pronunciar sus nombres y los hemos leído a casi todos también.

Por si nos queda alguna duda de su inconfundible erudición (¿moderna?) nos invita a reflexionar, nos pide que pensemos en el estado naciente (status nascendi), pensamiento auténtico, el jus publicum europaeum, un Nomos de la tierra, circunnavegación, modernidad, paradigma, matriz, cibercultura, mundo virtual, esencia femenina, histérico (usterus), razón sensible, iconoclasia, contrato social, for interno, for externo, mundo del medio, forma de enlace, cogito ergo sum, conformismo lógico, glutinum mundi, pegamento del mundo, modernidad, enlace, Potlatch moderno, noosfera, capitalismo, natura rerum, jeu o enjeu, peer to peer, paroxístico, anómico, moral, ética, strictu sensu, Eppur si muove, complexio appositorum, Wanderlust, caballeros postmodernos, onanismo, libido, pulsión vital, un querer vivir irreprimible, espíritu de la liturgia, Swecklos aber sinnvol, tradición logocentrada, matricial, figuras arquetipales, cultura, civilización, civilización aburguesante, reencantamiento del mundo, postmodernidad naciente, Imperio Romano, Orfeo, Mitra y el Cristianismo, corpus mysticum, peer to peer, de nuevo, desmagificación del mundo, soledad gregaria…

Terminamos la lectura del folleto, nos sentimos inteligentes porque sabemos de qué habla Maffesoli cuando se refiere a los autores y términos relacionados y para terminar seleccionamos las citas fundamentales de tan prodigioso texto, él también navega, está familarizado con blogs, foros, comunidades, redes, sabe de piratas y de villanos, sabe de qué habla cuando habla de cibercultura y nos quiere enseñar a entender el nuevo fenómeno.

Con ustedes, el gran Michel Maffesoli, sus reflexiones sobre cibercultura son las de idiota promedio o las del intelectual inquietísimo y profundísimo que quiere ver más allá donde no hay nada que ver:

Los diversos medios de comunicación interactivos han ganado terreno y se han impuesto simultáneamente en todo lo que tiene que ver con los servicios, los trámites administrativos o burocráticos, pero también en todos los momentos lúdicos, donde el sueño tiende a sustituir la realidad misma.

Un nuevo paradigma en nuestros días se encuentra en cuestión y se denomina cibercultura.

La publicidad, los juegos de video, los juegos de roles, cuya importancia en la actualidad no se puede negar. Y esto en relación tanto con la existencia individual como con la vida colectiva.

Una de las raíces del temor a lo virtual es la condena al onanismo. En el marco general que, como se sabe, va a ser uno de los valores dominantes de la tradición judeocristiana, la figura de Onán es en cierta medida un paroxismo, precisamente en cuanto su goce es aparentemente individual, inútil, su semilla se pierde en la tierra.

Lo festivo, lo imaginario, lo onírico colectivo se convertirán en normas del “ciber” espacio. Y de esta forma contaminan el territorio privado y la esfera pública.

Caballeros postmodernos. Navegan por internet en busca de un grial que, como todo grial, no tiene contornos ni contenido preciso. Aquí importa solo el camino, solo el vagabundeo, solo el hecho de “navegar”.

Un golpe a la idea romántica del artista

5 Feb

El avance de lo efímero, tan vinculado con la expansión de la cultura industrializada, contribuye a construir un arte por y para el momento, sin un empeño de perpetuidad. La obra, sin expectativas de trascender en el tiempo, queda desposeída de su calidad de fetiche. El artista es libre de crear sin tener sobre él la mirada de “la historia del Arte”.

En un entorno técnico en el que la copia y la difusión de cualquier información es sencilla y rápida, el artista digital debe asumir una nueva relación con su obra, consciente de que puede ser plagiada y su identidad suplida por cualquiera. A su vez, su obra se puede nutrir de la obra de otros, dando como resultado una obra de múltiples autores móviles y sin identificar.

Un golpe a la idea romántica del artista, tan vinculada con el carácter único y original de la obra.

Diego Levis, en Arte y computadoras. Del pigmento al bit. Bogotá: Norma. 2001: 104 – 105.

¿Por qué no debemos aceptar entrevistas?

5 Feb

El periodista trabaja para un medio concreto cuyas reglas debe tener en cuenta, estructura su diálogo pensando en los lectores y no es indiferente al juicio de sus pares. Nada más alejado, entonces, de los encuentros espontáneos. Lo que obliga a desplegar una estrategia cuidadosa que, atendiendo a la multitud de presiones que operan en el diálogo periodístico, no termine por frustrar la posibilidad de una rica conversación.

El periodista debe trabajar duro para atenuar esas tensiones, disminuir la comprensible paranoia de sus entrevistados y convertirse para ellos en una persona confiable. Manipula sutilmente la situación cuidando no someter al entrevistado y alterar su comportamiento (en este caso, transmitirá una imagen falsa), y se previene de las manipulaciones del sujeto. Es inevitable que el entrevistado despliegue un juego de seducción -aun cuando se presente como el sujeto más hostil- tratando de disminuir la inquietud o directamente la sensación de peligro que le plantea el periodista, y conseguir que éste se lleve la mejor impresión. Por eso también es inevitable que desee transmitir una imagen de coherencia en todos sus actos e ideas y que, en consecuencia, nosotros debamos explorar muchas veces en sus contradicciones, en sus dudas, en las fisuras de su discurso para sacar al verdadero sujeto a la superficie.

Jorge Halperín, en La entrevista periodística. Intimidades de la conversación pública. Buenos Aires. Paidós. 1998: 14-15

El dolor de cabeza de Virginia Woolf

5 Feb

El dolor de cabeza siempre está ahí, esperando, así que los periodos de libertad siempre parecen provisionales, sin importar su duración. A veces el dolor simplemente se instala por una tarde o un día o dos y después retrocede. A veces se queda y aumenta hasta que ella misma cede. En esos momentos el dolor se expande por el mundo desde su cráneo. Todo brilla y pulsa. Todo se infecta de resplandor, late con él, y ella suplica por un poco de oscuridad como un vagabundo que en el desierto suplicara por agua. Todos los rincones del mundo están tan desprovistos de oscuridad como el desierto de agua. No hay oscuridad en la habitación con los postigos cerrados, no hay oscuridad tras sus párpados. Sólo una mayor o menor luminosidad. Cuando cruza el umbral de este reino de brillo incesante, empiezan las voces. A veces son gruñidos débiles, incorpóreos, que surgen y se aglutinan a partir del aire mismo; a veces emanan de detrás de los muebles o del interior de las paredes. Son confusas pero llenas de significado, innegablemente masculinas, obscenamente viejas. Son rabiosas, acusatorias, desilusionadas. A veces parece que conversaran entre sí, en susurros, a veces parece que recitaran un texto.

Michael Cunningham, en Las horas. Bogotá: Norma. 2000: 74.