Es una suerte que los neurobiólogos no sean filósofos

4 Feb

Es una suerte que los neurobiólogos no sean filósofos, pues, de lo contrario, se verían inmersos, al igual que éstos, en una discusión interminable y en el fondo estéril sobre el significado de palabras como “inconsciente”, “inferencia”. “conocimiento” o “información”, en vez de intentar desenmarañar y resolver aspectos y problemas importantes relativos al cerebro. En resumen, su contribución a la comprensión del cerebro y de la mente acabaría siendo tan exigua como la de los filósofos. Este último punto no es trivial, ya que a la larga los problemas de los que se ocuparán los neurobiólogos corticales serán precisamente aquellos que han preocupado a los filósofos de todas las épocas, es decir, los relativos al conocimiento, la experencia, la consciencia y la mente, todos ellos consecuencia de las actividades del cerebro, que, en el fondo sólo se podrán comprender cuando se comprenda debidamente el cerebro.

Semir Zeki, en Una visión del cerebro.

Imagen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: