¿A quién le cocina Gloria Susana Esquivel

11 Ago

Desde hace unos diez años las pésimas escritoras colombianas que se hacen notar en los medios, en las redes sociales, en las ferias del libro y en las editoriales firman manifiestos contra el machismo en la literatura porque no las invitan a México, a España o a Francia a donde sí van los señores escritores. Las niñas consentidas y caprichosas llamadas Carolina Sanín y Gloria Susana Esquivel tienen secuestrada la “cultura colombiana” pero quieren más, lo quieren todo, quieren más que los hombres. Ellas se sienten Susan Sontag pero son tan profundas como Margarita Rosa de Francisco cuando filosofa sobre el hecho de por qué se siente vieja y han dejado de mirarle el culo con insistencia si tiene apenas 54 años.

Las niñas mimadas, malcriadas, caprichosas y sin talento quieren viajar y ser aplaudidas tanto como los hombres y se indignan porque a ellas también les gusta brillar y figurar aunque no tengan obra para mostrar ni ideas brillantes para deslumbrar; ellas solo saben decir que nunca las van a reconocer porque son mujeres. Asisten a unos treinta eventos anuales en los que repiten su triste lamento como si todavía viviéramos en tiempos de Virginia Woolf o Simone de Beauvoir, dos mujeres talentosas que a pesar de las adversidades expresaron sus ideas y siguen siendo reconocidas por hombres y mujeres.

En Colombia compiten entre hombres y mujeres sin talento para saber quién viaja más lejos y a quién le pagan más por repetir de nuevo las mismas bobadas. Ellas no tienen talento y ellos tampoco pero ellos escriben un poco mejor que ellas y, sin duda, son mucho más cultos y originales, tienen más imaginación. Pensemos en Héctor Abad Faciolince y en Carolina Sanín. El no es un genio pero al lado de ella parece un portento.

Ellas no han ganado ningún premio pero escriben libros que leen entre ellas y se celebran entre ellas. Ellas no entienden todavía que el hecho de que se llamen a sí mismas mujeres geniales y se celebren las bobadas no basta y entre más lo intentan, entre más escriben, entre más se exhiben y más se lamentan peor representan a las supuestas hermanas de lucha, mujeres a las que nunca han visto porque están ocupadas buscando el reconocimiento y relacionándose siempre con el mismo tipo de personas, alejadas de la realidad, de ese mundo desconocido que tal vez podría darles ideas para escribir.

Virginia Woolf escribió Una habitación propia en 1929. Desde 1960 hasta la actualidad muchas mujeres en Europa y en Estados Unidos gozan el placer de ser solteras sin hijos, de trabajar para su sustento, de sentirse libres y autónomas, son mujeres con dinero y una casa o un apartamento propio para escribir. ¿Por qué no escriben?

Yo misma, habiendo nacido en 1970 en uno de los países más subdesarrollados del mundo he vivido según el mandato de Virginia Woolf pero todavía no he escrito mi obra. ¿Será culpa del sistema opresor y del heteropatriarcado o será que soy perezosa, cómoda, no tengo talento o no tengo nada que decir, como la mayoría de las mujeres?

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Hazme un favor: ¡No me regales tu libro!

30 Jul

Soy gente de pocos amigos y de los pocos amigos que tengo el 98% son o quieren ser escritores. Publican libros y quieren que yo los lea sollozando de alegría y de asombro ante la Palabra hecha Verso o ante el Sentimiento hecho Poema, pero como soy tan exigente casi todos me parecen pésimos. Un absoluto bollo de mierda.

A veces tengo ganas de vomitar cuando leo los libros de mis amigos, ellos sospechan mis náuseas y se acaba la amistad porque mi silencio parece más aterrador que la crítica más implacable.

¿Cuántas amistades se habrán esfumado ya por culpa de un libro malo?,

¿Cuántos malos amigos he perdido ya por guardar silencio ante un libro hediondo?,

¿Cuántas personas se habrán ido desconsoladas porque me piden una lamida de culo para la contracarátula de su libro malo y no se imaginan un no de parte mía?

Seis o siete o quizá más.

Mis amigos insisten en ser escritores y creen que yo seré su crítica, parecen olvidar que soy una crítica implacable, que casi nada me gusta y que no doy abrazos gratis ni palmaditas en la espalda. Ellos esperan entusiasmados que yo diga que sus libros son Grandes Obras de Arte y siempre se estrellan contra un muro ante mi silencio aterrador.

Vivir como si estuviera muerta

27 Jul

Cuando todo el mundo ha dejado de creer en ti empiezas a hablar con una nueva voz, con voz de sabia porque la gente parece más valiosa y más inteligente cuando se va sin despedirse, cuando se muere y cuando envejece.

Cuando has dejado de darme crédito comienzo a enriquecerte del modo más sorprendente aunque no se lo digas a nadie porque eres un ser mezquino, machista, racista y ladrón de ideas brillantes. Vienes aquí a leer gratis, llegas a este blog como un ladrón que quiere pasar por turista desprevenido.

Cuando decides que no tengo ningún sentido para ti empiezo a meterme en tus pensamientos y terminas leyendo este poema póstumo porque me extrañas y porque piensas en mí como si estuviera muerta pero sabes que estoy viva y ando por ahí muerta de la risa pensando en la reacción de gente como tú ante mis Letras deslumbrantes.

Cuando piensas que me has dado la espalda definitivamente y te has librado de mí descubres que estando muerta me convierto en perseguidora o maestra inoportuna, discreta antecesora, espíritu protector, madre, maestra y sabia. Una mujer muerta con cuya generosidad y discreción ya no estabas acostumbrado(a) a contar.

*la meta es vivir cincuenta año más, escribir aquí sólo poemas póstumos y que a veces me veas como un Fantasma por ahí en la calle.

*yo tampoco

17 Jul

Acabo de encontrar estas fotos con el siguiente mensaje: “No he podido encontrar en Internet fotos de Fernando Vallejo de este tipo”.

La pregunta sigue siendo la misma de hace tres meses: ¿Por qué Fernando Vallejo y yo nos cruzamos en la feria del libro de Bogotá -él y yo entre millones de mirones y ante una fila larguísima de lameculos que soñaban con verlo aunque fuera de lejos-. Nos acercamos como si nos conociéramos de toda la vida, hablamos bobadas, nos dimos besos y abrazos, nos reímos como niños y hasta apareció un fotógrafo fantasma que tomó estas fotos y luego apareció de nuevo como un ángel caído del Cielo en medio de una multitud entre la que no se podía caminar. El Ángel devenido en fotógrafo me preguntó si le podría dar mi número telefónico porque tenía un regalo para mí y me las envió en la mañana siguiente.

Tenga en cuenta el lector que no miro a nadie, no saludo a nadie, no conozco a nadie y no me tomo fotos con nadie. Sólo con este muñeco tengo fotos de este tipo a lo largo de mi existencia porque soy arisca y resabiada.

¿Hay Misterios del Universo?

¡Por supuesto!

Yo le dije al viejo hermoso que soy su crítica colombiana por excelencia y le dio risa. Dijo que no leía nada de lo que escriben de él pero no le creo.

 

¿Por qué el feminismo en Colombia siempre ha sido un absoluto desastre?

13 Jul
  1. Las “señoras bien” de este pobre país sin esperanza -que han sido reinas de belleza, modelos, actrices o reguetoneras- al llegar a los treinta, los cuarenta o los cincuenta años y después de varias décadas de matrimonio con un señor conservador que las ha sometido y humillado a su antojo- o bien, agotadas de la rumba y de los viajes, deciden hacerse feministas sin saber nada de feminismo.
    Las mismas señoras bien pasaron por la Universidad y durante esos cinco o siete años de Formación incursionaron en el maravilloso mundo del sexo, las drogas y otras diversiones extracurriculares y se llamaron a sí mismas rebeldes. La Academia hizo de estas mujeres educadas en el respeto a la madre, la Iglesia y la familia unas rebeldes de temporada y parte de esa “rebeldía” consistía en decir que eran feministas.
  2. Una vez graduadas se olvidaron de la existencia de los libros, aprendieron a cocinar, formalizaron un noviazgo, se casaron, tuvieron hijos, compraron casa, carro y finca y se convirtieron en mujeres rezanderas e hipócritas, mujeres hechas a imagen y semejanza de sus respectivas madres porque Colombia es un país que vive en el eterno retorno desde su fundación.
  3. El feminismo de redes sociales es todavía más hediondo que el feminismo analógico (el de Marvel Moreno, Monserrat Ordoñez y Florence Thomas) porque las señoras que están entre el paréntesis por lo menos tenían una idea básica de lo que significa leer y escribir y leyeron más de cien libros a los largo de su vida; las niñas consentidas y temerosas que envían abrazos virtuales y lloran y se lamentan porque un viejo verde las mira en la calle con codicia, las mujeres endebles que posan de feministas en las redes sociales -y de paso se toman por influencers porque venden avena o promocionan cerveza barata y “tiendas” tipo D1 por unas pocas monedas o por un par de billetes de mil- hablan de privilegios, empatía, sororidad y demás engendros idiomáticos pero no soportan a las ñeras, a las pobres ni a las feas aunque para ganar favs y amigos digitales digan que luchan y reivindican los derechos de las mujeres sin voz que no tienen energía eléctrica y -por obvias razones- tampoco tienen teléfonos, computadores ni acceso a internet.

Por fin entendí por qué tanta gente cree que consumo cocaína

7 Jul

“Los efectos son inmediatos y consisten en una elevación de la autoestima y la confianza en uno mismo, acompañado de una gran locuacidad, excitación (pudiendo llegarse a una irritabilidad extrema)”.

Dice más adelante que el efecto dura relativamente poco tiempo pero yo puedo sentirme en ese estado durante más de quince horas consecutivas y ese es mi estado natural desde hace más o menos treinta y cinco años.

Me han dicho que parece que consumiera cocaína o basuco y yo sólo sé beber café ( no más de dos al día, claro).

Margarita en clase con Carito

7 Jul

De esta forma zalamera empieza Margarita el Canto a las clases que Carito imparte en las librerías de Bogotá ante gente dispuesta a pagar el “curso” que hace pensar en la Universidad del porno de Amaranta Hank por el nivel de profundidad desarrollado en las clases y el nivel intelectual de los estudiantes. Se pregunta uno si podemos caer más bajo e inspirar más lástima: “El jueves antepasado comencé a asistir al taller de escritura que desde hace varios años dicta Carolina Sanín, escritora y profesora de literatura, esta vez en la librería Prólogo. En la primera clase nos invitó a presentarnos. Somos 17 personas, todas con profesiones muy diversas: diseñadores gráficos, periodistas, ingenieros, abogados, actores. La profesora Sanín se tomó el tiempo de conversar con cada uno sobre su motivación para tomar el curso y también sobre las dificultades que nos surgen al escribir”.

Margarita Rosa de Francisco escribió un Canto a Carolina Sanín y uno se pregunta si es más torpe la gente que paga por oír bobadas en una librería, clases de escritura dictadas por una profesora que duerme con sus composiciones y hace llorar con sus chistes o si es más descabellado que Amaranta Hank diga que va a fundar la Universidad del Porno y una semana después diga que se retira de la “Industria” porque lo que era divertido se le convirtió en un trabajo y está agotada de viajar.

Carito dice que es mamerta y feminista radical (aunque sepa muy poco, casi nada, de feminismo)

Margarita Rosa cree que es filósofa-escritora y también debe posar de feminista en los salones de belleza

Amaranta cree que hace o hizo porno feminista y también debe ser mamerta

Colombia es un potrero

Debemos producir mucha risa si nos leen desde el exterior

Lo gotica de feminismo que había en Colombia fue secuestrado por las mentes más obtusas de este pobre país sin esperanza en el que no pedimos nacer

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/margarita-rosa-de-francisco/taller-de-escritura-columna-de-margarita-rosa-de-francisco-383866

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